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lunes, agosto 8, 2022
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    El gesto, llave de un lenguaje universal entre culturas

    Especializado en Antropología lingüística, Gabriel Bourdin Rivero es un paranaense que dejó Entre Ríos a mitad de los ´70. Su trayectoria académica lo llevó a México, donde alcanzó el máximo nivel en el sistema científico como investigador. En una entrevista con EL DIARIO, brindó claves del trabajo que realiza actualmente y se enfoca en el lenguaje proverbial y el refranero, sustentado en la teoría del francés Marcel Jousse, creador del `mimismo´ o Antropología del gesto.

     

    CARLOS MARIN

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    Para Gabriel Bourdin Rivero regresar a Paraná, donde nació es volver al reencuentro con amistades añejas y la charla sin tiempo. Es caminar por lugares que transitó en su infancia y juventud. Como integrante de un grupo de adolescentes –ahora mítico- Gabriel Bourdin supo compartir tardes de poesía y lectura con Juan L. Ortiz. Sus inquietudes lo llevaron luego a Rosario, Buenos Aires y finalmente a México, donde se consagró al estudio de las lenguas y la cultura maya. Dedicado a la docencia en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), integra el más calificado y selecto grupo de investigadores. En 2009 obtuvo el premio académico más importante en aquel país por “El cuerpo humano en el léxico del maya peninsular” en que explora los vínculos entre cuerpo, lenguaje y emociones. Entonces alcanzó el grado de investigador principal del sistema científico de esa Nación, siendo el primer argentino en acceder a ese selecto nivel que integran 90 personalidades.

    “Nuestra especie se comunica oralmente. De allí la importancia del ritmo, el primer sistema mnemotécnico. Para poder recordarla mejor, la frase debe tener ritmo”, recuerda Bourdin. Foto: Juliana Faggi.

    En el Instituto de Antropología, donde revista, se dedicó a la enseñanza de Semiótica, antropología lingüística y estudia la relación entre lenguaje, cultura y cuerpo humano, por ejemplo la gestualidad “Desde hace décadas, estamos tratando de llevar adelante una línea poco trabajada, al menos en el ámbito de la antropología y la lingüística en español”, explica. En ese ámbito trabaja la relación entre el cuerpo humano, las emociones, la cultura. “Mi enfoque –añade- se basa en la antropología lingüística y mi objetivo es analizar el cuerpo humano y sus procesos biológicos en sus aspectos significantes, en todo aquello que tiene que ver con la semiótica; es decir, el cuerpo humano y sus procesos biológicos como un signo o un conjunto muy complejo de signos”.

    En un breve pasaje por la ciudad, a la que regresó luego de un paréntesis de más de diez años, fue entrevistado por EL DIARIO para conocer sus trabajos más recientes, que avanzan desde un área novedosa del conocimiento, el “mimismo” o antropología del gesto, formulada por Marcel Jousse a comienzos de la década del 20 del siglo pasado. Se trata de una propuesta prácticamente desconocida a nivel global que formuló este jesuita francés a lo largo de una serie de investigaciones y conferencias que dictó en el trancurso de algo más de tres décadas –hasta 1957-. De la sistematización y orden de este material registrado en cursos –tal como aconteció con la producción del lingüista ginebrino Ferdinand de Saussure, uno de los pioneros de la semiótica- se conformó un corpus que dio lugar a algunas publicaciones sobre este enfoque en torno a la comunicación humana. Un campo fascinante y a la vez novedoso para las ciencias sociales.

    Marcel Jousse, precisa el investigador entrerriano, fue un religioso que combatió en la Primera Guerra Mundial –donde fue herido- y que luego del conflicto trabajó –a partir de ser nombrado por el gobierno francés como agregado militar en Washington- con el pueblo Sioux, en Estados Unidos en la formulación de su teoría. Un desarrollo que, hasta hace un año no conocía publicaciones en castellano. Y que recién en 1990 fue traducido al inglés. Apenas algunas menciones en trabajos de Leonardo Castellani, en 1957, y Aulestia y Rabinovich (en 1994v y 2007), daban cuenta de la existencia de este francés.

    A fines de 2020, desde México, Bourdin concretó –junto a quien fue su compañera, María Leonor Teso, fallecida en 2018- la primera edición en castellano del título más importante de Jousse, que fue su tesis, en 1925: “El estilo oral, rítmico y menmotécnico entre los verbo-motores”

    Esta obra, destaca Bourdin, condensa lo medular de su desarrollo conceptual y contiene los fundamentos sobre su antropología del gesto, el `mimismo´, que definió como

    En simultáneo, y mientras traducía el libro anterior; el antropólogo paranaense escribió y dio a conocer “La jungla antropológica”, otro trabajo que compendia el pensamiento del estudioso francés. En ambos casos se trata de títulos editados por el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM.

    “El estilo oral, rítmico y menmotécnico entre los verbo-motores”, asegura Bourdin tiene una vigencia y contemporaneidad impresionante, pese a ser publicado en 1925 y puede ser estudiado a futuro por los desarrollos que implica.

    SABIDURIA CONDENSADA EN CÁPSULAS

    La semana pasada, el investigador de la UNAM pasó por Paraná en el marco de un año sabático, en el cual lleva adelante una investigación sobre “El lenguaje proverbial” que, en términos de la Lingûística, se aborda desde la fraseología, o paremiología.

    Lo que hace el lenguaje proverbial, sostiene el paranaense, es “condensar los saberes populares, los lugares comunes, en formas de pequeñas cápsulas, en unidades compactas de una frase. En ella hay un agente que realiza una acción sobre un paciente.”

    “Ese mecanismo que relaciona dos lados de las cosas, en el lenguaje de los proverbios se transforma en un sistema de fórmulas orales, que son las que han formado todas las grandes obras y libros sagrados, como el Corán, la Torah, el Talmud, la Biblia”.

    En cierto modo, agrega Bourdin Rivero, “es algo que nuestra especie lleva inscripto en los genes, por así decirlo, y que se prolonga en el tiempo. De allí la importancia del ritmo, que es el primer sistema mnemotécnico. Sabemos que para poder recordar mejor la frase debe tener ritmo”.

    Y agrega: “No olvidemos que en la obra que escribe Jousse en 1925 -“El estilo oral, rítmico y menmotécnico entre los verbos-motores”- plantea que el estilo oral es esta forma de expresión no escrita, memoria incorporada en el cuerpo de los hablantes, de los recitadores tradicionales e improvisadores. Que son creadores, pero sobre frases ya formadas que ellos recomponen. En estilo oral, el ritmo es necesario para poder tener mnemotecnia”. En ese sentido, vale mencionar que las primeras ediciones del Martín Fierro fueron difundidas en el medio rural a través de transmisión oral por payadores iletrados que aprendían el libro de memoria asistidos, entre otras cuestiones, por el ritmo de la versificación.

    Bourdin realiza la tarea junto a Jacqueline Jacquiér, especialista en Ciencias de la Antigüedad, con quien además avanza en la traducción de la obra de un autor chino, Chan-Chen´Minh, discípulo de Jousse. En la decáda del ´30 del siglo pasado ese religioso oriental realizó estudios en La Sorbona para tratar de latinizar el cristianismo chino. Pero Jousse le sugirió que en vez de transformar la escritura china al latín lo que debía hacer era “chinificar” el cristianismo. En esa línea Mihn escribió dos tesis que se publicaron en Paris y en Shangai, alrededor de 1940. “Se trata de obras tremendas –remarca Bourdin Rivero- ya que aplican en la escritura china y el gesto humano las teorías de Marcel Jousse para interpretar cómo evolucionó la escritura en esa cultura desde su forma más figurativa hacia la más abstracta. No olvidemos que los caracteres chinos se iniciaron en gestos humanos”. La cultura china recuerda Bourdin, “tiene una riqueza de proverbios enorme, que fue estudiada sobre todo por religiosos alemanes que vivieron en China y Mongolia desde fines del siglo XIX hasta la Revolución China”.

    En el marco de la investigación que realiza, el antropólogo visitó el Instituto Confucio, en Granada (España) y realizó trabajos de campos en regiones del sur de España, en particular en Andalucía, durante tres meses rastreando `cabañuelas´, frases que asocian determinados acontecimientos que ocurren en ciertas épocas del año para realizar predicciones meteorológicas. Las `cabañuelas´ son también conocidas en México, donde se usa la misma palabra, aunque con algunas particularidades que las distinguen de lo que acontece en España.

    Con ese mismo propósito días pasados estuvo en Entre Ríos para comenzar a relevar la existencia de trabajos sobre este tema en el Río de la Plata. “Quiero saber si hay conocimientos tradicionales sobre el clima y si existen proverbios sobre esta materia en esta zona”, explicó a EL DIARIO. “No he hallado hasta ahora literatura sobre esta cuestión que se haya publicado en Entre Ríos. Si alguien tuviese alguna referencia o información al respecto, agradecería inmensamente que me lo hicieran saber. Me interesan trabajos sobre trabajos o recopilaciones sobre refranes o proverbios en general.

    La obra de Marcel Jousse, sostiene el antropólogo entrerriano, “tiene una vigencia y contemporaneidad impresionante, y puede ser estudiada a futuro por los desarrollos que implica”. Foto: Juliana Faggi.

    LENGUAJE UNIVERSAL

    Durante toda su vida, Marcel Jousse se consideró un campesino. Y aún cuando adquirió las competencias necesarias para hablar el refinado francés parisino luego de alcanzar las más altas cimas del reconocimiento académico, sostuvo que lo suyo era hablar `sartois´ como un “paisano” más de La Sarthe -región ubicada al suroeste de París- donde nació y en la cual fue formado por su madre y su abuela, en un registro de transmisión del conocimiento basado en la oralidad. Ese ámbito de su infancia fue sobre el cual trabajó durante su existencia y desarrolló sus programas de investigación. Así formuló una teoría que permitiese avanzar en un registro ubicado sobre las particularidades idiomáticas y culturales de las culturas. Es decir rastreó un modo de comunicación empleado por los seres humanos en distintos tiempos y lugares con los cuales podían vincularse y comprenderse más allá de las particularidades del lenguaje oral y escrito. El autor francés consideraba que los habitantes de ámbitos rurales en todo el mundo son semejantes en ese sentido, porque practican la transmisión oral y hay un fondo común a lo humano, en la cultura de la oralidad.

    “Jousse habla de un `campesinismo´ o `paisanismo´, que tiene relación con una forma de ser y estar en el mundo diferente a la del habitante urbano, ya que el primero tiene un contacto con la naturaleza no mediado por la escritura, por la observación, etc. De allí –explica Bourdin- propone una pedagogía basada en la antropología de esta cultura campesina. Es decir, en estos saberes que se transmiten de modo tradicional, oralmente, rítmicamente. A través del lenguaje proverbial volvemos a esto”.

    PERFIL BIOGRÁFICO

    Gabriel Bourdin Rivero nació en Paraná, Argentina, en 1957. Es doctor en Antropología y se ha desempeñado como docente en antropología y ciencias del lenguaje en distintas universidades de México y Argentina. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores de aquel país. Su área de estudios es la Antropología Lingüística, con especial énfasis en las clasificaciones etno-anatómicas y el lenguaje de las emociones en la cultura maya.

    Ha realizado investigación etnográfica y lingüística en varios grupos étnicos amerindios, como los toba del Chaco argentino, los mayas yucatecos y los okaina de la Amazonia central.

    Actualmente, es investigador titular del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, un lugar al que acceden poquísimos y selectos aspirantes: está conformado por 90 integrantes. Se trata de la elite del sistema de investigación mexicano.

    El Instituto es el más importante de América Latina. Bourdin es uno de los ocho investigadores del área lingüística.

    Es autor del libro El cuerpo humano entre los mayas. Una aproximación lingüística (2007), y El cuerpo humano en el léxico del maya peninsular y de numerosos artículos científicos y de divulgación de la antropología.  Por ese segundo trabajo -con el cual, por cierto, ganó en 2009 el Premio Wigberto Jiménez Moreno a la mejor tesis de doctorado en el área de lingüística, que otorga anualmente el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México-, demostró que en esa lengua hay muchas palabras que involucran distintas partes del cuerpo para hablar de emociones.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

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