El temporal golpeó fuerte y la respuesta llegó, aunque no todos sienten que fue suficiente. Desde las primeras horas del fenómeno climático, el gobierno provincial activó un operativo articulado que involucró a la Policía de Entre Ríos, la Dirección Provincial de Defensa Civil, Enersa, cooperativas eléctricas, el Ministerio de Desarrollo Humano y los gobiernos locales de Concordia y La Criolla.
El objetivo declarado fue evaluar daños en territorio, atender las contingencias más urgentes y garantizar la recuperación de los servicios esenciales. Para eso, los Ministerios de Gobierno y Trabajo y de Desarrollo Humano mantuvieron comunicación permanente con las autoridades de ambas localidades, coordinando la respuesta en función de los informes de daños que remitieron los propios municipios.
La asistencia concreta incluyó módulos alimentarios, materiales para la reparación de viviendas, frazadas e indumentaria para las familias damnificadas. En La Criolla, la ayuda se orientó especialmente a quienes sufrieron pérdidas totales o parciales en sus hogares, los casos más graves del temporal. En Concordia, el operativo se coordinó con el municipio para reforzar la presencia en los barrios más afectados, donde cientos de familias requirieron acompañamiento tras las intensas lluvias.
Sin embargo, el panorama no es del todo tranquilizador. Desde La Criolla se escuchan voces que cuestionan la dimensión real de la respuesta: «No tomaron dimensión de lo que pasó», es la frase que circula entre los vecinos que todavía esperan una asistencia más completa. La brecha entre el comunicado oficial y la percepción en el territorio es, muchas veces, el verdadero termómetro de una emergencia.
El gobierno provincial informó que continuará trabajando de manera articulada con los municipios mientras avance el relevamiento definitivo de los daños y persistan las necesidades derivadas de la emergencia, con el compromiso de brindar respuestas rápidas a las familias afectadas.