¿Hasta dónde puede llegar la crueldad? En Gualeguaychú, una vecina no pudo quedarse callada ante lo que vio y denunció a la Policía un caso que indigna: un caballo fue sometido a un esfuerzo desmedido para arrastrar las partes de un auto en un carro.
La imagen es desgarradora: el animal, forzado más allá de sus límites, intentando mover el peso de los restos metálicos de un vehículo. La denuncia llegó hasta las autoridades locales, que ahora deberán investigar este episodio de maltrato animal que conmueve a la ciudad del sur entrerriano.
Los proteccionistas no tardaron en reaccionar. Exigen medidas concretas y reclaman que se avance de una vez por todas con la prohibición de la tracción a sangre. “No podemos seguir permitiendo que los animales sean sometidos a este tipo de torturas”, expresaron desde las organizaciones defensoras.
El caso pone nuevamente sobre la mesa un debate que viene arrastrándose hace años en Entre Ríos. Mientras algunos defienden la tracción a sangre como una tradición o necesidad económica, otros la consideran una práctica cruel que debe erradicarse. La denuncia en Gualeguaychú podría ser el empujón que necesitaban las autoridades para tomar una decisión definitiva.
La Policía local confirmó que recibió la denuncia y que se está investigando el hecho. Ahora queda por ver si este episodio servirá para acelerar los tiempos de una normativa que proteja definitivamente a los animales de trabajo en la provincia.