¿100 mil nutrias condenadas a muerte por una decisión burocrática? La autorización del gobierno entrerriano para cazar esta cifra astronómica de ejemplares desató una tormenta de críticas que promete escalar hasta los tribunales.
Las organizaciones ambientalistas no se quedaron calladas ante lo que consideran una masacre autorizada. El punto más controversial: la falta total de estudios poblacionales que justifiquen semejante carnicería. ¿Cómo se determina que hay que eliminar 100 mil ejemplares si no sabemos cuántas nutrias tenemos realmente?
La movida oficial generó un rechazo inmediato de las ONG especializadas, que ya anticiparon una batería de pedidos de información pública para desentrañar los fundamentos de esta decisión. La pregunta que flota en el aire es demoledora: ¿quién avaló técnicamente esta cifra y con qué criterios?
Los ambientalistas no descartan llevar el tema a la Justicia si no obtienen respuestas satisfactorias. Argumentan que autorizar la caza masiva sin un relevamiento serio del estado poblacional de la especie es un despropósito ambiental que podría tener consecuencias irreversibles para el ecosistema entrerriano.
La polémica recién empieza y promete convertirse en un dolor de cabeza para la administración provincial. Porque una cosa es manejar conflictos con especies invasoras y otra muy distinta es autorizar una matanza sin sustento científico sólido.