El paranaense Maxi Seigorman y su nuevo desafío

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El entrenador entrerriano viajó miles de kilómetros para asumir en Dewa United Surabaya, de la ciudad de Tangeran. Tiene por delante un gran reto: “Trataré de volcar el conocimiento adquirido y adaptarlo a la cultura e idiosincrasia que tiene el jugador y la Liga de Indonesia”, dijo. El DT en plena adaptación.

PABLO ROCHI | coordinació[email protected]

Es muy difícil echar raíces en una profesión como la del entrenador. Las posibilidades de trabajo pueden llegar desde los lugares menos imaginados. Maximiliano Seigorman lo sabe muy bien. Para ello, hay que estar abiertos a nuevos y grandes desafíos.

Al técnico entrerriano le surgió una oferta de trabajo que saca a cualquier profesional de la zona de confort y lo lleva a retos muy elevados. Seigorman fue contratado para dirigir a Dewa United Surabaya, elenco que forma parte de la Liga de baloncesto de Indonesia.

De noche en Paraná, de mañana en la ciudad de Tangeran, las 10 horas de diferencias entre países no fue impedimento para contar sobre el reciente arribo de Coach Maxi a Indonesia.

-¿Cómo surgió la posibilidad?

-Me había surgido la chance de dirigir en Taiwan, pero la propuesta finalmente no se pudo dar. No obstante, a partir de la llegada a las selecciones nacionales Menores de Hernán Mandole hemos compartido trabajos y muchas charlas. A Hernán le surgió esta posibilidad de Indonesia, la cual me comparte. A partir de ahí y mediante reuniones vía zoom con la dirigencia del Dewa llegamos a un acuerdo para dirigir lo que resta de esta temporada.

-¿Y qué te sedujo de esta posibilidad?

-Se trata de nuevas experiencias y desafíos. Me gusta conocer nuevas culturas e intentar trasladar el conocimiento que en todo este tiempo adquirí para poder llevarlos a estos países. El desafío que me propusieron es muy lindo y aceptarlo me invita a desarrollar un trabajo que uno está convencido en poder concretarlo. Por eso acepté y hoy me encuentro acá.

-Llegaste a un país desconocido, una Liga nueva y un equipo nuevo. Debiste recabar información previa.

-Claro que sí. Se trata de averiguar datos del equipo, de la organización, de cómo es la Liga, cómo se juega, cómo son los jugadores extranjeros, cómo se conforman los equipos. Después, hay particularidades que uno debe adaptarse. Por ejemplo, acá un americano puede estar en cacha y debe estar rodado de fichas nacionales. No pueden estar los dos extranjeros juntos. En todo ese tiempo previo me reuní con los dirigentes y los asistentes del equipo. Recabé toda la información necesaria como para dar el sí y aceptar la propuesta.

-¿Qué podés contar de Dewa United Surabaya?

-Es un equipo nuevo dentro de una Liga que también es nueva. Esta competencia nació en el 2003 y está por cumplir 20 años. Dewa tomó la plaza de otro equipo. Es una organización nueva, con dirigentes que trabajan fuerte para montar una estructura y profesionalizar el básquet. En estos pocos días que estoy en Indonesia trato de colaborar y ayudar desde la experiencia que asumí en todo este tiempo.

-¿Con qué objetivo te contrataron?. ¿Cuál es la idea y qué te dijeron los dirigentes?

-El equipo tiene que afrontar los playoffs. En este momento la Liga de Indonesia está en un impasse porque acá se están disputando los Juegos del Sudoeste Asiático, que es a nivel de selecciones. Después se tiene que jugar la Asia Cup, que es similar a la AmeriCup. La idea es tratar de llegar lo más lejos posible. Entre las aspiraciones está la de llegar a la final y, porque no, tratar de hacer historia con este equipo. Esta estructura tiene grandes ambiciones, no solo a corto plazo sino también a futuro.

-¿Cómo es el básquet de Indonesia y sus competencias?

-Es una competencia nueva, lo que se traslada al crecimiento de sus jugadores. Con el correr del tiempo y la profesionalización seguramente van ir mejorando. La intención de los equipos que son parte de este certamen es crecer día a día, mejorar como estructura profesional y tener más calidad de competencia. Obviamente están en pleno desarrollo y tienen mucho para crecer en todo sentido.

-¿Y en lo personal, qué significa este desafío en tu carrera como entrenador?

-Es muy importante. En principio porque no es fácil acceder a este mercado cuando venimos del otro lado del mundo. Soy un convencido que cuando tenés un trabajo planificado y un programa para llevar adelante se lo puede implementar de acuerdo a las posibilidades que te brinden en cada lugar. Es lo que estamos tratando de hacer. Es volcar el conocimiento adquirido y adaptarlo a la cultura e idiosincrasia que tiene el jugador y la Liga de Indonesia.

Conocer y aprender

-¿Cómo han sido estos primero días en un lugar y cultura diferente?

-Estoy en Tangeran, un lugar muy lindo que está en el radio de Yakarta, que es la capital de Indonesia, una ciudad de 16 millones de habitantes. Ahora estoy abocado a conocer más el equipo y su rutina. La estructura deportiva del Dewa tiene 3 disciplinas: fútbol, básquet y los E-Sport. La organización cuenta con dueños diferentes. Es una empresa que se dedica al deporte. Ahora estamos en ese proceso de conocimiento mutuo. Yo a ellos y ellos hacia mi. Ya tendré tiempo de pasear y conocer más la ciudad.

-¿Hay algo que te llamó la atención desde tu arribo?

-El respeto que hay hacia mi persona. Te hacen sentir a gusto. Después, me sorprendió el conocimiento que hay sobre nuestro país. Acá el deporte número uno es el fútbol y desde ya Lionel Messi es ídolo.

-¿Qué podés contar de los jugadores de Indonesia, alguna particularidad?

-Están ávidos de seguir aprendiendo. Tienen una disciplina tremenda. No hay día que hagan con mucho entusiasmo el trabajo que se tiene pautado. Se brindan al máximo. Por supuesto que hay cosas que mejorar, desde las cualidades técnicas hasta el conocimiento táctico, pero todo lo compensan con las ganas de mejorar. Después, uno trata de imponerle la impronta al equipo, como lograr que pueda defender agresivo. La idea es lograrlo de a poco, además de intentar conseguir una química de equipo. Me entusiasma el empeño que tienen los jugadores para entrenarse y eso puede ayudar a conseguir todos esos objetivos. Después, deseo conocer más de ellos, saber cómo encaran el día a día, sus familias, como transcurrieron sus estudios. Fuera de práctica mantengo charlas con ellos y busco conocerlos más.

La escuela Argentina

-Sos uno de los tantos entrenadores argentinos que trabajan en el exterior. ¿Qué opinión tenés al respecto?

-No tengo dudas que Argentina está entre las tres escuelas más importantes del mundo. Un entrenador argentino trabaja más allá del resultado. Tratará de imponer un programa, una forma, una filosofía de trabajo. Esta situación permite que muchos argentinos puedan explorar nuevos lugares. Tuve el placer de trabajar estos años con Sergio Hernández y para mi es un referente. Ahora se definió la Euroliga y no tengo dudas que Sergio está capacitado para dirigir en ese nivel y lo haría con éxito. Siento orgullo de pertenecer a esa escuela y ojalá que muchos otros tengan esa posibilidad.