Nahuel Lobo, un prestigioso retorno al rugby del Litoral

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El chajariense Nahuel Lobo le anunció a EL DIARIO que en las próximas semanas regresará oficialmente al rugby, con la camiseta del Club Atlético Estudiantes. “Todo surgió hace algunas semanas, cuando fui al Parque a presenciar el partido ante Old Resian. Ver esa energía, acercarme al vestuario y volver a percibir esas sensaciones únicas, me despertaron las ganas de volver”, sostuvo.

GABRIEL BALDI | [email protected]

Sin lugar a dudas, se trata de uno de los jugadores entrerrianos que más lejos llegó. De hecho, Nahuel Lobo logró insertarse en el exclusivo grupo de quienes lograron lucir la casaca de Los Pumas. Camilo Abud, Enrique Rodríguez, Ricardo Annichini, Marcelo Faggi, Martín Gaitán, Emiliano Bergamaschi, Javier Ortega Desio y Marcos Kremer, también hicieron lo suyo.

Sin embargo, la vida de este chajariense de 30 años transcurre tan vertiginosamente que en menos de ocho años logró: jugar un Mundial con Los Pumitas; llegar a Pampas XV; cumplir el sueño de ser parte del seleccionado nacional mayor, vivir del rugby siendo profesional y medirse a la par de los mejores de Europa; dejar de jugar para montar una exitosa empresa en Santa Fe y luego, decidir volver a jugar. Sí, todo eso hizo el entrerriano en un lapso muy corto.

El primera línea le indicó a EL DIARIO que volverá a vestir la casaca del Club Atlético Estudiantes, entidad con la que ya se encuentra entrenando desde hace algunas semanas con el objetivo de ingresar nuevamente a las canchas después de casi cuatro años.

“Estoy poniéndome a tono y agarrando la rutina nuevamente de entrenamiento y del viaje a Paraná. Estoy realmente muy feliz con esta realidad de poder volver a jugar, que es lo que más me gusta”, indicó.

A LA CANCHA

El recorrido de Nahuel Lobo, tanto desde lo personal como en lo deportivo, fue transitado con mucho esfuerzo y cada paso que dio, lo concretó con mucho sacrificio. Desde muy joven decidió migrar de Curiyú de Chajarí a Estudiantes de Paraná, apostando de lleno al deporte.

Radicado en Santa Fe desde aquella época, el primera línea decidió invertir en su propio emprendimiento, que resultó a posteriori ser un suceso. Don Lobo marca tendencia en el rubro de la estética masculina y la gastronomía en Santa Fe.

El tiempo que le insumió su negocio, hizo que al volver de Europa se alejara de las canchas. Aunque esa distancia no sería tan larga ya que hoy, decidió regresar al ruedo. Previo a la pandemia preveía volver al CRAI por una cuestión de cercanía, aunque el deseo quedó trunco y ahora, volverá a su viejo amor: el Club Atlético Estudiantes.

“Esta semana me voy a fichar. No lo hice antes porque quería ver cómo me adaptaba a este nuevo ritmo de vida. No me fiché de entrada porque por las dudas, no quería dar un paso en falso”, confesó Lobo. “La parte física la estoy trabajando y vengo muy bien. Generé una nueva rutina en mi organización personal y esto que se viene me pone muy bien”, agregó.

“Todo surgió hace algunas semanas, cuando fui al Parque a presenciar el partido ante Old Resian. Ver esa energía, acercarme al vestuario y volver a percibir esas sensaciones únicas, me despertaron las ganas de volver. Enseguida, en ese momento, pensé ‘que hago que no estoy jugando’, así que empecé a pensar en el retorno”, dijo.

“La verdad que me moría de ganas de volver a jugar y por suerte ahora voy a saciar esas ansias. Jugar es lo más lindo que hay. Quiero volver a sentir lo que es esa adrenalina de entrar a una cancha. Es difícil estar sin jugar. La verdad es que extrañaba volver. Nada como ir a practicar, los sábados de viajes, Tercer Tiempo y partidos con amigos”, declaró.

SU CARRERA

Nahuel Lobo nació el 27 de agosto de 1991 en Chajarí. Surgió del club Curiyú. Llegó durante su adolescencia a Estudiantes de Paraná y pasó por los seleccionados de Menores de 18 y 19 años de la Unión Entrerriana de Rugby. Después llegó a Los Pumitas, Pampas XV, Los Pumas (10 partidos), Montpellier, Barbarians FC y Carcassonne. Volvió a Estudiantes y parte otra vez del seleccionado mayor de la Unión Entrerriana de Rugby.

Foto: gentileza Gerónimo Uranga