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Arroyo Colorado: doce viviendas están al borde del desmoronamiento

Algunos vecinos tienen sus casas a un metro de desbarrancarse. La zona está a la vera del arroyo Colorado y cada vez que llueve el temor crece. “Esto es un desastre y cada día esto se va comiendo más y más”, relató una vecina a EL DIARIO.

 

Tomás Rico – coordinacion@eldiario.com.ar

 

 

Las intensas precipitaciones de los últimos meses repercuten en diferentes sectores de la ciudad. Luego de los más de 50 milímetros caídos en poco tiempo el martes, el desborde del arroyo Colorado a la altura de calle Cabildo Abierto, entre el barrio Independencia y Mariano Moreno, ocasionó nuevas grietas en el terreno y encendió las alarmas de vecinos que reclaman una solución hace años.

 

En total son 12 las casas que están al límite del vacío. Algunas más cerca que otras, pero todas las familias coinciden en el temor de amanecer un día “barranca abajo”.

 

El temor de saber hasta cuándo van a sostenerse sus hogares está latente las 24 horas. “Hay noches de lluvia que no dormimos, vivimos rezando, eso no es vida”, se lamentó Yolanda Leguizamón, quien aseveró, en diálogo con EL DIARIO: “Acá no duerme nadie”, señalando la pieza de su hogar que está a menos de un metro del precipicio. “Vino la policía queriéndonos sacar por miedo a que esto se desmorone”, dijo la vecina.

 

DE TODA LA VIDA. “Hace cuatro años que vengo luchando. Esto es un desastre y cada día esto se va comiendo más y más”, sostuvo Leguizamón. Al igual que Mirta Espinosa, otra vecina, hace más de 40 años vive ahí. Ambas recordaron que hace unos 20 años se podía llegar caminando al curso de agua porque “había piedras, estaba limpio y se podía cruzar el arroyo”.

 

Al observar cómo fue el cambio geográfico al irse diluyendo y carcomiendo la superficie terrestre, y quedar cada vez más cerca del desmoronamiento, Leguizamón fue concisa: “Es una desolación mirar cómo vivimos. Un día nos levantamos y teníamos una grieta como en Diamante”.

 

Espinosa resaltó a su vez que “no somos un asentamiento a la vera del arroyo, estas casas se hicieron por el Banco Hipotecario hace 42 años. Nos costó mucho trabajo. Pagamos impuestos, tenemos todo al día”.

 

En noviembre del 2018, el barrio estuvo conmocionado por la muerte de un vecino, quien estuvo a punto de perder su hogar.

 

“Nuestro vecino falleció reclamando. Le dio un infarto de ver su casa colgando de un hilo, porque ya se le veían los cimientos y estaba a punto de caerse”, recordó Mirta. A raíz del reclamo, el municipio descargó tierra en el sector, que con las lluvias ya se empezó a escurrir.

 

QUÉ LES DIJERON. En cuanto a las respuestas de las administraciones municipales que han gobernado la ciudad, la vecina valoró: “Los únicos que hicieron algo fueron Rosario Romero y José Carlos Halle, que trajeron máquinas en su momento y rellenaron con piedra, pero fue hace más de siete años. Lo que nos dijeron era que se necesitaba mantenimiento porque esto se va a seguir cayendo”, a lo que sumó Espinosa: “Un geólogo recorrió la zona hace dos semanas y nos dijo que es necesario un trabajo para el cual hay que invertir mucha plata”.

 

La tierra que llevó el municipio para sostener una vivienda, a la que se le llegaron a ver los cimientos, ya empezó a escurrirse con las últimas lluvias. Fotos: Gustavo Cabral.

 

Mientras que sobre la actual intendencia de la ciudad, Yolanda sostuvo: “El intendente Varisco vino a mi casa y otros funcionarios municipales también. Nos prometieron que iban a hacer algo y sólo vinieron a tirar tierra, no hicieron ninguna contención. Sólo escuchamos promesas y nunca cumplieron”, coincidieron y analizó Yolanda: “Es que en el mismo arroyo Colorado hay mucha piedra que se puede usar para rellenar estos terrenos”.

 

EL DIARIO dialogó con Roberto Sabbioni, encargado del Centro Integrador de Servicios Ciudadanos, quien comentó: “A los vecinos ya les dijimos que lo que hicimos con la tierra es apenas un parche, es una barranca muy profunda que requiere trabajo técnico especial”.

 

En relación a la casa del vecino que murió durante los días que realizaba el reclamo, Sabbioni expresó que “se pudo salvar la situación. Pero la solución concreta es una cuestión de planeamiento”, concluyó.

 

Las viviendas están ubicadas en calle Cabildo Abierto. Foto Gustavo Cabral.