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Policía cesanteada pide que le restablezcan el sueldo para hacer frente a dos enfermedades

Presentó los estudios médicos pero aún así fue dada de baja y la apelación de dicha medida resultó rechazada. No percibe el salario desde 2017 y debe enfrentar cuantiosos gastos.

 

Néstor Belini

 

Patricia Alzugaray contó a EL DIARIO el duro momento que está atravesando en virtud de un grave cuadro de salud y el incierto futuro que avizora puesto que fue dada de baja de la Policía de Entre Ríos, institución en la que se desempeñó durante 25 años, por un supuesto abandono se servicio.

Al día de hoy, la certeza que tiene es que Fiscalía de Estado rechazó el recurso de apelación que presentó contra su cesantía, declarándolo “extemporáneo”, no obstante que Asesoría Letrada de la Policía lo declaró presentado en “tiempo y forma”.

Alzugaray sostuvo que padece “dos enfermedades crónicas, de las llamadas enfermedades poco frecuentes”. Una es la “colangitis esclerosante primaria y la otra es la enfermedad de Crohn, que se me manifiesta como colitis ulcerosa. La primera es una enfermedad progresiva e incurable y deriva en el futuro en un transparente hepático”.

 

Derrotero

Al hacer la cronología de la situación en la que se encuentra actualmente rememoró que “cuando me enfermé continué trabajando porque tenía un jefe que me ayudó mucho porque está enfermedad tiene un montón de síntomas y de inconvenientes, hasta que después cambió el jefe y la que vino empezó a perseguirme, a hacerme juntas médicas, a rechazarme las certificaciones de mis médicos, a impugnármelas, me hicieron un sumario por abandono de servicio, siendo que toda mi vida presenté los certificados médicos correspondientes; presenté historias clínicas, todos los estudios médicos que tengo hechos porque me diagnosticaron la enfermedad mediante una cirugía laparoscópica exploratoria del hígado”.

Alzugaray recordó que “la enfermedad me la diagnosticaron en 2013, cuando comencé los tratamientos en un nosocomio privado”. En 2014 abordó lo que denominó el “tratamiento de ataque, con corticoides con altas dosis, estaba inmunosuprimida, pero tenía un jefe que me ayudó muchísimo con los horarios, para que no tuviera que sacar parte de enfermo, porque estas enfermedades son autoinmunes, es decir que todo el tema estrés las incentiva. Ya estaba tomando tranquilizantes y psicofármacos”.

También rememoró que “cuando supe el diagnóstico fue demoledor, pero continué trabajando en el Registro de Armas, allí estuve 25 años hasta que me cesantearon en septiembre de 2017 mediante un sumario administrativo encuadrándome en abandono de servicio. Presenté recursos a través de mi ex abogada en octubre de aquel año. Desde septiembre no estoy cobrando el sueldo, estoy en el aire, en situación de indigencia”, y añadió que “si no fuera por mis hijos que me mantienen, no sé lo que hubiera hecho porque tomo remedios que son carísimos”.

En relación a la cobertura de la obra social señaló que “el Iosper me reconoce el 50 por ciento, pero en un momento me quedé sin la obra social porque al no tener descuentos me dieron de baja. Después pude reintegrarme” precisó.

Alzugaray indicó que tiene que realizarse estudios periódicamente, tomografías, resonancias y análisis con hematólogo porque “los remedios son fuertes” y le afectan todo el organismo, por lo que tiene que estar controlada permanentemente”.

 

Existir

A la hora de direccionar su reclamo, mencionó al “gobernador de la provincia, si bien quien en su momento me dio la cesantía fue el jefe de Policía, mi empleador es el gobernador. El gobernador no sabe que yo existo, todo esto se hizo en la Policía, ellos firmaron todo. Las juntas médicas, según me dijeron mis abogados, estaban viciadas de nulidad; en algunas sólo había una sola médica por parte de la Policía y no era especialista en hepatología ni cosas por el estilo, pero me impugnaban las certificaciones, confundían las patologías, me rechazaban certificados que me daba mi médica particular”.

Alzugaray sostuvo, en relación a lo que pretende en el difícil momento que asegura estar viviendo: “Reclamo varios cosas, primero que no tenían porqué cortarme el sueldo, esa resolución del jefe de Policía estuvo apelada desde el primer momento. Después Asesoría Letrada dictaminó que el recurso que presenté estaba bien presentado en tiempo y forma y lo elevó al gobernador. Hasta que no concluyera en la faz administrativa no se podía ir ante la Justicia porque el juez se iba a declarar incompetente, porque no estaba resuelto el problema administrativo. Ahora el 8 de enero me notificaron de un decreto del gobernador donde dice que el recurso no fue interpuesto en tiempo y forma, como dice la Asesoría Letrada de la Policía. Se contradicen entre ellos. El dictamen del gobernador lo realiza Fiscalía de Estado. Lo tomaron como extemporáneo, no me han resuelto nada”.

 

Inconstitucional

La mujer sostuvo que “todos los abogados me dijeron que es inconstitucional cortar el sueldo de esa manera” y añadió que su abogada le refirió que “el fiscal adjunto le dijo a mi abogada que no podía creer que me habían cortado el sueldo” y remató: “No sé quién tiene razón o no”. También indicó que “en el recurso están explicadas todas las barbaridades y los atropellos que cometió conmigo la Policía, pero ellos dicen que no se ocupan de la parte sustancial (del recurso de apelación) porque lo consideran extemporáneo. Estamos esperando para ver si en la Justicia podemos hacer algo por todos los perjuicios que estoy sufriendo porque dependía de ese ingreso”. Finalmente precisó que durante la sustanciación del sumario trabajó en la oficina de expedientes de la comisaría sexta, hasta que le dictaron la cesantía.