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En Entre Ríos no hay casos confirmados de hantavirus, pero hay tres en estudio

Diego Garcilazo, director de Epidemiología del Ministerio de Salud provincial, detalló a EL DIARIO las recomendaciones para evitar contagiarse el virus. “En Entre Ríos nunca tuvimos una situación de brote”, aseguró. En Chubut, la enfermedad ya dejó 10 muertos y continúa el alerta epidemiológico.

Redacción EL DIARIO

Los casos que tenemos en estudio son de personas que empezaron con síntomas las últimas semanas de diciembre, pero no son notificados para hantavirus sino para síndrome febril y eso puede enmascarar muchísimas enfermedades”, explicó Diego Garcilazo, director de Epidemiología del Ministerio de Salud, en una entrevista con EL DIARIO. Al mismo tiempo agregó que en Entre Ríos hay más casos de leptospirosis (14 en todo el 2018), una enfermedad que también es transmitida por roedores y por la cual es imprescindible tener en vigilancia el síndrome febril para elaborar estrategias de prevención y control.

En Entre Ríos nunca tuvimos una situación de brote. Sí tenemos casos todos los años, la provincia tiene circulación del virus por la características de zonas rurales e islas. Obviamente que estamos en alerta y seguimos de cerca todas las sospechas”.

El análisis de los posibles casos de hantavirus es realizado por el Laboratorio Nacional de Referencia para Hantavirus “Malbrán”. “De acuerdo a las patologías se envían las muestras y generalmente en una semana están los resultados”, indicó Garcilazo.

Los tres pacientes que aguardan los resultados permanecen aislados. “Generalmente son pacientes que están internados en terapia y se realiza un tratamiento de sostén porque no hay antibióticos específicos para el virus, no hay vacunas para esta enfermedad”, señaló.

FOTO SERGIO RUIZ

QUÉ ES

El hantavirus es una enfermedad viral aguda grave, caracterizada por una fase prodrómica de corta duración (4 a 6 días en promedio) en la que se presentan fiebre, mialgias, astenia, cefalea, y en ocasiones, un cuadro gastroentérico con vómitos y diarrea. La enfermedad evoluciona rápidamente a una fase cardiopulmonar, en la que se presentan distrés respiratorio y alteraciones hemodinámicas graves.

Produce un cuadro respiratorio, puede ser leve, es decir un cuadro infeccioso común, y algunos que desarrollan la enfermedad grave que desencadena en cuadros de insuficiencia respiratoria”, detalló Garcilazo y agregó que el enfermo debe consultar de manera inmediata a un médico, “hemos tenido muchas consultas tardías porque cree que es una simple gripe de una semana y después se desencadena el cuadro grave”.

Otra particularidad de esta enfermedad es que el período de incubación del hantavirus, es decir desde que se contagia hasta que se desarrollan los primeros síntomas, puede pasar de cinco días a un mes. Este es uno de los motivos que complican la investigación epidemiológica, ya que muchas veces no se tiene certeza del lugar en el que el paciente contrajo el virus.

ÚLTIMOS CASOS

Según el boletín epidemiológico del Ministerio de Salud de Entre Ríos en 2018 se notificaron 54 casos, de los cuales 45 fueron descartados y seis confirmados (Ramírez, Gualeguaychú, Paraná, Villa Libertador San Martín y dos en Gualeguay).

La mayoría de los enfermos que se detectan en la provincia, son personas que trabajan en el campo o personas que van de pesca o de paseo a las islas. Esto se da porque los ratones colilargos (con anticuerpos para hantavirus), “por lo general no andan en la ciudad, no son como las ratas comunes. Por eso la enfermedad es más de zonas rurales”, indicó el referente de Epidemiología provincial.

Los últimos monitoreos en la población de roedores que se llevan a cabo en el Parque Pre Delta de Entre Ríos por investigadores del Conicet, indicaron que en la isla del Barro, localizada en las proximidades del paraje Las Jaulas, departamento Diamante, durante septiembre y octubre del 2018, detectaron un 20% de roedores con anticuerpos para hantavirus. Además la totalidad de los roedores capturados fueron colilargos (Oligoryzomys flavescens).

TRANSMISIÓN

Se transmite por inhalación, es la causa más frecuente. Ocurre cuando se respira en lugares abiertos o cerrados (galpones, huertas, pastizales) donde las heces o la orina de los roedores infectados (principalmente los colilargos) desprendieron el virus contaminando el ambiente.

Los casos más comunes que tuvimos en la provincia es por la limpieza de los galpones o casas que están abandonadas en los campos. Lo primero que hay que hacer es protegerse las vías respiratorias (nariz y boca) con un barbijo o con una remera”, remarcó el director.

Respecto al contagio entre humanos, el especialista dijo que “se puede dar por un contacto estrecho para que la persona se contagie”.

10 MUERTOS

Es el saldo que dejó hasta el momento el brote del hantavirus en la localidad chubutense de Epuyén. Además ya tiene 28 casos confirmados y 94 personas con aislamiento respiratorio selectivo.

Todo comenzó el 24 de noviembre en una fiesta. Allí participó un peón quien, tras haber limpiado un galpón, contrajo la enfermedad. El hombre le contagió el virus a su esposa y también a una joven de 14 años. Tanto él como su esposa se recuperaron, pero la chica murió y se convirtió en la primera víctima. De allí se multiplicaron los casos.

♦PREVENCIÓN

Evitar la convivencia con roedores y el contacto con sus secreciones; o que entren o hagan nidos en las viviendas. Para ello hay que tapar orificios en puertas, paredes y cañerías y realizar la limpieza (pisos, paredes, puertas, mesas, cajones y alacenas) con una parte de lavandina cada nueve de agua (dejar 30 minutos y luego enjuagar). -Humedecer el piso antes de barrer para no levantar polvo.

-Colocar huertas y leña a más de 30 metros de las viviendas, cortar pastos y malezas hasta un radio de 30 metros del domicilio.

-Ventilar por lo menos 30 minutos antes de entrar a lugares que hayan estado cerrados (viviendas, galpones). Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo húmedo antes de ingresar o mascarilla respiratoria.

-En caso de acampar hacerlo lejos de maleza y basurales, no dormir directamente sobre el suelo y consumir agua potable. Si se encuentra un roedor vivo hay que usar veneno para roedores o tramperas para capturarlo (no intentar tocarlo o golpearlo). Y si se encuentra un roedor muerto, rociarlo con lavandina junto con todo lo que haya podido estar en contacto y esperar un mínimo de 30 minutos. Luego recogerlo usando guante, enterrarlo a más de 30 centímetros de profundidad o quemarlo.