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    Imputado destacó gestión en Turismo del ex gobernador Sergio Urribarri

    El ex ministro de Turismo, Hugo Marsó, aseguró que la gestión en el área del ex gobernador fue la primera que la tomó como política de Estado. Negó que se haya usado el Parador de Mar del Plata con fines político-partidarios. Antes de Marsó declararon dos testigos desistidos por Fiscalía pero convocados por las defensas, que ratificaron los dichos del ex ministro.

     

    Redacción El Diario / [email protected]r

     

    Hugo Marsó, ministro de Turismo de la provincia en la última gestión del ex gobernador Sergio Urribarri, prestó declaración indagatoria ayer y respondió preguntas de los fiscales. Fue en la audiencia que lo tiene como imputado, junto al ex gobernador y ex funcionarios de las gestiones de Urribarri, y particulares, por presuntos delitos contra la Administración Pública. Marsó destacó la importancia que Urribarri le dio al turismo en sus gestiones. Así, aseguró que fue el primer gobernador que le dio rango de política de Estado a la gestión en el área.

    Mañana declarará otro ex ministro imputado. Se trata de Pedro Baez, quien estuvo al frente del extinto Ministerio de Cultura y Comunicación. A diferencia de Marsó, Baez no responderá preguntas de los fiscales, según se adelantó ayer. No obstante, Baez, mientras tuvo fueros no se amparó en estos y concurrió a Tribunales todas las veces que fue requerido. También, de acuerdo a lo que se informó en el comienzo del debate, no será esta la primera vez que se siente a declarar, por lo que se especula con que en las posteriores declaraciones se preste a responder preguntas.

    Marsó, de 62 años, realizó un breve recorrido por su historia como empresario privado y como funcionario. Dijo que participó 15 años en política, durante los cuales, muchos lo encontraron enfrentado con Urribarri. No obstante aquellas diferencias, recordó que el ex gobernador lo convocó para integrar la lista de diputados oficialista.

    A pesar de que quedó como número uno, no dudó en aceptar otra propuesta de Urribarri: encabezar el nuevo Ministerio de Turismo, puesto que provenía de una ciudad con fuerte impronta turística en la provincia, como es Colón. En ese nuevo rol, Marsó sostuvo que Urribarri le pidió que trabajara junto con el sector privado y que tratara de equilibrar la gestión en el área, habida cuenta las diferencias entre la Costa del Paraná y la del Uruguay, que tenía mucho más desarrollo. También reconoció que fue él quien le propuso al ex gobernador la instalación del Parador en el principal destino de verano de los argentinos.

    El ex ministro sostuvo que previo a la licitación para la instalación y puesta en marcha del Parador en Mar del Plata, desde la cartera que encabezaba, averiguaron costos. También sostuvo que utilizaron un convenio de reciprocidad y cooperación entre la provincia y Mar del Plata, en rigor con el partido de General Pueyrredón, para obtener gratis el uso de la playa. Marsó sostuvo que se tercerizó el Parador porque hacerlo desde el Estado era imposible.

    Consultado sobre si se cumplió con el objetivo del Parador y con lo que se comprometió la empresa El juego en que andamos, que ganó la licitación, respondió que sí, incluso añadió que “fue más de lo que me imaginé, sobre todo por las vivencias de la gente”. Marsó amplió diciendo que el “desafío” era que Entre Ríos esté como destino a considerar para la temporada invernal. Desde su experiencia como intendente, el imputado consideró que el Parador fue una decisión de gobierno enmarcada en la política de la gestión de Urribarri. Consultado sobre si aquel le dijo que el Parador fuera una plataforma de lanzamiento de alguna candidatura o si lo hablaron, respondió que “no, si lo hubiera hablado, el parador no se habría hecho”. Además añadió que convivió 12 años con empresario del sector privado, concluyendo que “si se lo dice, no se suman, donde había un indicio de política partidaria no quedaba ningún privado y después me matan a mí, donde hay política partidaria, el privado desaparece”.

    Respecto de una foto con el rostro de Urribarri en las instalaciones del Parador que se publicó en un sitio digital que informó sobre la investigación, Marsó manifestó que “hubo que tomar medidas, no sé qué pasó, le dije a Alfredo Perotti que vaya al parador y se ocupe”. Después puso en duda la veracidad de la foto: “No sé si no fue un montaje, mientras estuvo el Parador la foto no estuvo. El día de la inauguración no estaba, no hubo nada de proselitismo político, eso son lecturas que hacen los periodistas y está bien”. No obstante, posteriormente, los fiscales le exhibieron fotos del Parador en las que se podía ver el rostro del ex gobernador y Marsó las reconoció.

    Consultado por su relación con Gerardo Caruso, alias Foia, titular de la empresa El juego en que andamos, Marsó sostuvo que lo conoció en Mar del Plata, cuando llegó al Parador. Dijo que fue la primera vez que lo veía, luego lo volvió a ver en el juicio. A la pregunta sobre si se interesó para que la Unidad Central de Contrataciones, durante el proceso licitatorio, influyera a favor de algún oferente en particular, respondió que “no, no es mi estilo, no me gusta mezclarme con gente que está en un proceso licitatorio”. Marsó sostuvo que la temporada turística posterior a la del Parador fue muy buena. El imputado dijo que no recibió críticas del Parador ni del sector privado ni de los demás ministros, asimismo dijo que los organismos de contralor no hicieron ninguna observación.

    Marsó destacó la importancia en la difusión del turismo de la cartelería estática en vía pública. Dijo que su cartera no se ocupaba de contratar empresas y que no realizó ninguna campaña. Recordó haber visto a Emiliano Giacopuzzi, imputado en este proceso, al igual que a la imputada Corina Cargnel. Respecto de la imputada Luciana Almada, dijo que era la esposa de Juan Pablo Aguilera, y que Alejandro Almada, hermano de aquella, “andaba de chofer”. Consultado sobre si alguna vez le sugirieron o pidieron que contratara alguna empresa en especial, respondió que no.

    Fiscalía lo interrogó respecto de una comunicación entre Cargnel y Aguilera en la que lo nombraron. Marsó respondió que no tenía idea de por qué lo mencionaron. Antes había expresado que fue a la sede de la empresa TEP SRL, ubicada en calle Racedo en Paraná, a buscar merchandising, puesto que en ese momento, desde el Ministerio, viajaban mucho y llevaban folletería. No obstante aclaró que “era una cosa rara, no era de todos los días, cuando podíamos ayudar en algo”. Consultado sobre si Urribarri se comunicó con Caruso previo a la licitación del Parador, respondió que “no tengo idea de lo que hablaban”. Igual respuesta dio a la misma pregunta respecto de Aguilera y Franco Urribarri.

    Transformación

    Sebastián Bel, vicepresidente de la Cámara Entrerriana de Turismo, y Martín Monita, periodista que trabajó en medios y que tiene una empresa de difusión de actividades y producciones nacionales e internacionales, fueron dos de los casi cincuenta testigos desistidos por Fiscalía que las defensas decidieron convocar a declarar. Bel dio su punto de vista de la gestión de Marsó y Urribarri y dijo que “el objetivo más fuerte que tiene es la instalación de la marca Entre Ríos”. También explicó que la actividad turística no se puede comparar con otras áreas de gestión gubernamental, como Salud, porque “básicamente es privada”, donde el Estado lidera las políticas articulando con aquel sector. En este sentido consideró un hito la transformación de Secretaria de Turismo en Ministerio, durante la gestión de Urribarri. Bel recordó que posterior al Parador no recibió reclamos de los socios y añadió que “nos llamaban para pedirnos más folletería; colaboramos porque creíamos que con la difusión se beneficiaba todo el sector”. También señaló que en el sector hablar de inversión y no gasto, a diferencia de algunos funcionarios, en la promoción de los atractivos turísticos de la provincia.

    Por su parte, Monita explicó su tarea en la difusión de las actividades del Parador y expresó que quien lo contrató y le pagó fue Caruso. Dijo que a Urribarri lo vio el día que fue al Parador y se ocupó de la atención de los medios de prensa por lo que significa para los medios una figura así. También sostuvo que no recibió órdenes de Urribarri, ni de Marsó ni de Aguilera, a quienes dijo no conocer. Respecto al objetivo del Parador, sostuvo que era para difundir el turismo de la provincia y negó que se haya realizado alguna actividad de tinte político para instalar una candidatura o precandidatura. Respecto a las repercusiones en los medios de comunicación, Monita sostuvo que cada uno lo reflejó según la línea editorial de cada uno.

     

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