24.7 C
Paraná
jueves, enero 20, 2022
  • Sociedad
  • Nosotros
Más

    Buscan recuperar el consumo de frutas y verduras olvidadas

    Una acción de Extensión de la Facultad de Bromatología de la UNER busca poner en valor el consumo de la borraja o la ortiga que se usaban como relleno de pastas o frutas como las granadas o los nísperos. La propuesta se denomina Los frutos y los pasos de mi pueblo y es desarrollada por un equipo liderado por la docente María Clara Melchiori, en Gualeguaychú.

     

    Redacción EL DIARIO / coordinació[email protected]

     

    María Clara Melchiori, docente de la Facultad de Bromatología de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) y coordinadora del proyecto, contó de qué se trata esta iniciativa.

    “Nos propusimos trabajar en nuestra ciudad con los productores frutihortícolas de cercanía. Nos focalizamos en aquellos que tienen técnicas agroecológicas, para unir esta necesaria mirada del cuidado del ambiente. Se nos ocurrió sumar a otros actores, como la gente que hace arte, que pinta y dibuja, y ver cómo ellos podían expresarlo”, señaló la docente.

    En efecto, el proyecto es emprendido por estudiantes y docentes de la Facultad, en articulación con distintos actores e instituciones de la ciudad, como la Biblioteca popular Sarmiento, el INTA, el IGA (Instituto Gastronómico de las Américas), la Secretaría de Gestión Cultural y Educación de la Municipalidad de Larroque y el Instituto Superior de Arte.

    Memoria

    El trabajo también apunta a que puedan volver a las cocinas, distintas frutas y verduras que solían ser de consumo cotidiano. Por eso también incorporaron a gastronómicos, para que ayuden “a plantear diversas formas de aumentar el consumo, para que los productores puedan diversificar su producción. Eso trae beneficios para el suelo, el modo de cultivo, y para que esa producción sea aprovechada por los consumidores”, explicó.

    Entre las frutas y verduras que Melchiori señaló como “perdidas u olvidadas”, se encuentran “las granadas, los membrillos, los higos de tuna, nísperos y quinotos. La ortiga era utilizada por comunidades como las italianas en la elaboración de rellenos de pastas; la borraja es otra que fue consumida en épocas de escasez. Los productores nos dicen que a plantas como el nabo la gente no las sabe usar ni las conoce, tampoco conocen lo que son las habas. Entonces hay que hacer un trabajo de divulgación, en donde se pongan en imágenes estos productos, se comente sobre sus usos y se enseñe a utilizarlos en diferentes recetas”, comentó. Por todo ello, ya se puso en marcha la elaboración de un recetario que recupere esos saberes.

    La borraja es una planta silvestre que solía consumirse en tiempos de escasez.

    En pandemia “mucha gente aislada necesitaba que se le acercara a su domicilio frutas y verduras. Los productores agroecológicos locales se organizaron y pudieron llevarlas hasta la puerta de la casa de sus consumidores. Mucha gente se volcó a elaborar comidas en la casa, pero por otro lado se tornaba mayoritario el consumo de productos de tipo panificados, con el uso de harinas, y nosotros estamos en otra mirada”, definió.

    En Gualeguaychú

    El proyecto derivó en una investigación que emprendieron practicantes y estudiantes del primer año de la Licenciatura en Nutrición. Indagaron acerca de “qué pasaba con la producción de frutas en nuestra ciudad. Claramente no la hay, o es muy escasa. De tal manera que nos encontramos con el desafío de promover el consumo de frutas donde no hay producción”, sostuvo Melchiori.

    El hallazgo hizo que los estudiantes de Nutrición avanzaran en otras preguntas: ¿de dónde vienen, cómo llegan y qué precio tienen las frutas en los comercios de Gualeguaychú? Esto resultó de importancia ya que “incentivar el consumo lleva a pensar si la población está en condiciones de adquirirlas. Entonces hicimos una georreferenciación de los comercios, sacamos datos de los precios, realizamos algún tipo de análisis de los mismos. Fue una experiencia muy linda”, añadió.

    La intención es presentar los datos recabados a las autoridades del municipio, para poner en discusión esta problemática en torno a la falta de producción local. “Hubo épocas anteriores cuando efectivamente aquí existían huertas y chacras productoras de frutas, que han desaparecido. ¿Es factible pensar que eso vuelva a surgir, cuáles serían los condicionantes, seremos capaces de volver a eso?”, se pregunta la coordinadora del proyecto.

    RESUMEN DEPORTIVO

    Lo más leído

    Agroclave