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Le cayó un tirante sobre el auto: se salvó de milagro

Ocurrió en Santa Fe. El palo de madera atravesó el parabrisas y rozó al conductor en la pierna. Pudo ser una tragedia.

En medio de la tormenta que se abatió sobre Santa Fe este miércoles por la tarde, un tirante de madera atravesó el parabrisas de un auto.

El hecho se produjo pasadas las 18, cuando Federico Talín, tras salir de su trabajo, circulaba con su auto por calle Rivadavia. Al cruzar Obispo Gelabert hacia el norte, una madera voló desde la obra que se realiza en la sede del Iapos y se incrustó en su vehículo.

Sebastián Medina, primo del afectado y su abogado, dialogó con El Litoral. “Literalmente, le cayó ese gran palo del cielo. Federico no entendía nada y se asustó bastante. Así y todo, pudo manejar hasta doblar por Boulevard hacia el este donde frenó. Un compañero de trabajo que venía atrás fue de los primeros en asistirlo, porque estaba en un evidente estado de shock”, contó. La madera pegó en la pierna derecha de Talín, bien por encima de la rodilla.

El abogado se puso en contacto con la empresa a cargo de la obra de remodelación del Iapos (Cocyar). “Desde el primer momento me dijeron que se iban a hacer cargo del arreglo del auto” contó Medina.

Una respuesta lógica y esperada. Pero no se vio conforme desde lo humano, porque no le preguntaron cómo estaba el damnificado, si necesitaba algo, etc. “Es increíble que en una obra de este calibre no tenga las medidas de seguridad necesarias”, planteó.

La empresa Cocyar es la encargada de las obras de remodelación del edificio del Iapos, y no es la primera vez que tienen inconvenientes en dicha zona. No hubo una comunicación oficial de la empresa, pero una de las arquitectas dialogó en forma informal con El Litoral.

Según lo que pudo explicar la profesional, con el considerable viento que había en es momento (para la otra parte, el viento era normal), una de las barandas de la esquina noroeste, que era de contención y no parte de la obra, al no tener reparo se aflojó al punto tal de desclavarse y se cayó con un impacto lógico teniendo en cuenta que estaba a 15 metros de altura .

Una parte de la baranda que cayó lo hizo sobre la bandeja de fenólicos que precisamente está armada para la protección ante cualquier imprevisto.

Lo que está claro es que no se explica mucho de qué manera la baranda cayó directamente a la calle. Una de las especulaciones es que pudo haber rebotado para, de esa manera, “abrirse” y no caer sobre la vereda, lo que podría haber sido mucho peor en caso que hubiera pasado alguien caminando.