Antonio Serrano en el Museo Popular

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Nacido en Paraná, el 7 de marzo de 1899, dejó su huella indeleble en instituciones de Arqueología, Lingüística, Folclore, Ciencias Naturales, Etnografía y Prehistoria.

 

Roberto Romani / [email protected]

Desde los entusiasmos iniciales admiré profundamente al profesor Antonio Serrano, admitiendo con los años que todos los entrerrianos sentían un sincero reconocimiento a su ofrenda generosa de trabajo e investigación científica.

En noviembre de 2005 reeditamos a través de la Colección Homenajes de la Editorial de Entre Ríos su libro “Origen y formación del pueblo argentino”, cuya publicación primera fuera realizada por la Academia Nacional de la Historia en 1972, asumiendo el compromiso de prolongar a través del tiempo el pensamiento y las realizaciones de los hombres fundamentales del quehacer cultural, para beneplácito de los estudiosos y del pueblo en general.

Nacido en Paraná, el 7 de marzo de 1899, se destacó prontamente como profesor normal en Ciencias, egresado de la Escuela Normal de Paraná en 1921, completando cursos de Historia y Geografía, y desempeñando funciones directivas en la educación entrerriana, como así también en las universidades de Córdoba, Tucumán y Salta.

Fue el primer director del Museo Popular, transformado en 1924 en Museo Escolar Central y luego en el Museo de la Provincia de Entre Ríos, mientras dejaba su huella indeleble en instituciones de Arqueología, Lingüística, Folclore, Ciencias Naturales, Etnografía y Prehistoria, y cumplía misiones técnicas en congresos de pedagogía, de fauna indígena y americanismo internacional.

Como arqueólogo organizó materiales que nos permiten analizar en profundidad la arqueología argentina, mientras daba forma a su extraordinario archivo y biblioteca que donó al pueblo de Entre Ríos, gestando así la Biblioteca Provincial.

En esa ocasión definió su obra: “Nació aquí, entre pobrezas y generosidades. Por su génesis es entrerriana y considero que ella debe volver íntegra y sin retaceos al seno de esta sociedad donde nací, me eduqué y se formó mi personalidad científica y cultural”.

Antonio Serrano murió en Córdoba, el 12 de diciembre de 1982. El Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas de la Provincia de Entre Ríos lleva su nombre.

Los entrerrianos, orgullosos de nuestro pasado y del legado de los precursores de la investigación científica, honramos su figura, coincidiendo con Luis Sadí Grosso cuando expresa en las páginas de Bibliografía del Folclore: “Es indispensable rendir un silencioso homenaje al que se fue de la vida y nos dejó un material impagable, no sólo para la consulta con destino científico sino también para el gozoso y saludable paseo intelectual”.

Serrano, desde las voces recuperadas de “Los primitivos habitantes de Entre Ríos”, en 1950, responde: “Este es mi manual de lo mucho que aprendí e investigué en la noble tierra que me vio nacer”.