Camila Quiroga en Chajarí

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Camila Josefa Pássera recibió los primeros aplausos a los 17 años Casada con el actor y empresario Héctor Quiroga, se destacó en el teatro y en el radioteatro; tuvo su propia compañía teatral. Chajarí vibró su muerte, el 28 de febrero de 1948.

 

Roberto Romani / [email protected]

Conocí la casa natal de Camila Josefa Pássera, en Chajarí, 25 años después de su muerte.

Igual que en mi infancia, en Pehuajó Sud, un concierto tenue de casuarinas me transportó a otros tajamares de la vida, donde el color de la alegría respira en las alitas de un mainumbí de ternura, que no siempre visita nuestro corazón de río.

Me contaron su despertar en la Villa Libertad de los inmigrantes italianos, el 19 de marzo de 1891, su bautismo en el templo de Santa Rosa de Lima, y el viaje a Buenos Aires, donde a los 17 años, e interpretando el personaje de “Hermelinda” en la comedia “Música di Cámera”, recibió los primeros aplausos como actriz.

Se casó con el actor y empresario Héctor Quiroga, se reunió con intelectuales en el Café de los Inmortales y desde 1910 trabajó en el Teatro Variedades.

En 1914 ingresó a la Compañía de Pablo Podestá y comprendió que en cuerpo y alma pertenecía a la escena: “Fue aquí (Buenos Aires) donde me sentí atraída por el teatro. La vocación estaba adormecida en el rincón más escondido de mi espíritu, sin duda; pero existía de veras y tenía una potencia maravillosa».

Claudio Hermosa señala que “Conocer a Camila Quiroga es asistir a una constante defensa de nuestra identidad, es reconocer escenarios de todos los países latinoamericanos difundiendo y promoviendo el pensamiento y la cultura de nuestro pueblo”.

Por ello, este querido amigo se dedicó a investigar sobre sueños y realizaciones de quien en 1915 e integrando la Compañía Rioplatense realizó una gira por el Brasil junto a Carlos Gardel y José Razzano. Al regresar a Buenos Aires ofreció, junto a Elías Alippi, en el Teatro San Martín, la representación de “Calandria”, de Martiniano Leguizamón.

El 31 de mayo de 1917 estrenó “Con las alas rotas”, de Emilio Berisso, y desde 1918 tuvo compañía propia. Viajó a Chile, España, Francia, México y Estados Unidos. Participó de las primeras realizaciones cinematográficas a través de “Mariano Moreno o la Revolución de Mayo” y posteriormente, en “Juan sin ropa” (1918) y “Viento Norte” (1937).

La Compañía Dramática de Camila Quiroga recorrió el mundo. En 1925 fue propietaria del Ateneo. Su voz conmovió al país a través del radioteatro.

El 5 de enero de 1939 debutó en su elenco Eva Duarte, representando “Mercado de amor en Argelia”, en el Teatro Astral, episodio que originó una hermosa amistad entre la brillante dama de los tablados y la futura abanderada de los humildes.

En el prólogo de un nuevo encuentro con su público, el 28 de febrero de 1948, murió en Buenos Aires.

Esa noche, en Chajarí, el Circo Shanghai suspendió por duelo la función programada, mientras en las casuarinas hablaba Gabriela Mistral: “Camila Quiroga tiene el orgullo de nuestra cultura como conjunto y una verdadera ansia de imponer a los que aún nos desdeñan el respeto hacia la América artística”.