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    Teresa Ratto, inclaudicable paladín de un sistema universal de salud

    Metáfora andante de un colectivo que la reconoce como referente, Teresa Ratto militó por los derechos de la mujer y en favor del acceso de los que menos tienen a la salud pública. Curiosamente, eso que preservó entre tantos ciudadanos anónimos se quedó con su vida cuando aún no había cumplido 30 años. Pionera, estudiosa, dedicada, sensible al dolor de los pacientes, Teresa Ratto es un símbolo de la batalla que deben dar las mujeres en un mundo que las repele.

     

    Angelina Uzín Olleros

    [email protected]

     

    La historia de Teresa Ratto es parecida a tantas otras y, a la vez, absolutamente singular. Ella era maestra de la Escuela Normal pero necesitaba el título de Bachiller para poder cursar una carrera de grado, porque su deseo desempeñarse como médica. Logró ambos propósitos, fue la primera mujer en solicitar cursar el bachillerato y, luego, fue también la primera médica entrerriana, y la segunda de la República Argentina.

    El relato sobre su vida se inicia en Concepción del Uruguay. Los padres de Teresa fueron Ángel Ratto y Sabina Rebosio. Eran genoveses que se instalaron en aquella ciudad entrerriana hacia 1870. Allí formaron una familia con 15 hijos.

    Había trascurrido poco tiempo, siete años exactamente, desde que el gobernador de Entre Ríos, el General Justo José de Urquiza, fue asesinado cuando nació Teresa Ratto, el 13 de febrero de 1877. Estaba llamada a protagonizar una serie de eventos que abrieron puertas a otras tantas mujeres.

    Como se sabe, el Colegio del Uruguay fue fundado por Urquiza, pero era solo para varones. El rector de entonces, José Zubiaur, fue quien pidió autorización al Ministro de Instrucción Pública para que una mujer ingresara a la institución. A los 15 años Teresa fue maestra y pudo comenzar primer año del Bachillerato, hizo segundo y tercero libre y los dos últimos los cursó como alumna regular.

    En un tiempo signado por luchas y reyertas, en el que las mujeres no accedían a los estudios superiores, ella se trazó el objetivo de dominar los conocimientos y acreditar los saberes que le permitieran llegar a la Universidad de Buenos Aires, para cursar la carrera de medicina de la que egresó presentando su tesis sobre “El “Seudo-reumatismo escarlatinoso”.

    Corresponde subrayar que Teresa Ratto recibió el apoyo y la protección de Cecilia Grierson quien fuera la primera médica del país y de América del Sur. Como otras mujeres valientes de su época fue feminista y pionera en la lucha por los derechos de la mujer; formó parte del primer Centro de Estudiantes de Argentina y fue fundadora de una de las primeras organizaciones feministas: el Centro de Universitarias.

    Cecilia Grierson (1859-1934) se graduó como médica con una tesis sobre “Histero-ovarotomías ejecutadas en el Hospital de Mujeres, desde 1883 a 1889”. Para ingresar a la universidad se aferró a que el reglamento de la institución no prohibía expresamente el ingreso de mujeres. Se desempeñó como obstetra y kinesióloga, pero no logró practicar cirugías, a pesar de tener el título habilitante. Esto constituye otra muestra más de un sistema que impedía sistemáticamente el avance de la mujer en su carrera profesional. Durante la epidemia de cólera que azotó a la Ciudad de Buenos Aires en 1886, prestó servicios en la Casa de Aislamiento, uno de los centros de atención de enfermos montados para responder sanitariamente a la situación. Allí constató la falta de enfermeros profesionales.

    Grierson no se quedó de brazos cruzados. Creó la primera Escuela de Enfermeras de América Latina en el “Círculo Médico” fundado por José María Ramos Mejía y Juan B. Justo, esposo de Alicia Moreau, quien fuera también de este grupo de primeras mujeres médicas. Grierson fundó también la Escuela de Economía doméstica y la Sociedad de Economía Doméstica en 1902, establecimiento precursor de la Escuela Técnica del Hogar, primera en el país en esa especialidad, promovió el estudio de la puericultura y fue pionera en la enseñanza de ciegos, sordomudos y discapacitados. A pesar de su enorme experiencia, a Grierson no se la admitió en el Profesorado de la Facultad de Medicina. Esa negativa le impidió acceder a la titularidad de una cátedra universitaria; ella lo atribuyó a posicionamientos sexistas.

    Teresa Ratto, por su parte, cuando se recibió de médica en el año 1903 comenzó a atender los enfermos y enfermas que sucumbían ante las epidemias que asolaban el país como la difteria y la viruela. Teresa fue jefa de vacunación de la Asistencia Pública de Buenos Aires y terminó su labor, ya enferma y dolorida, en su ciudad natal.

    La Cámara de Diputados de la Nación Argentina declaró que el año 2006 sea en Homenaje a la Doctora Teresa Ratto, primera mujer médica de la Provincia de Entre Ríos, al cumplirse cien años de su fallecimiento. Además, un aula del Colegio del Uruguay y una calle de esa ciudad llevan su nombre desde el año 1975, Año Internacional de la Mujer. Su nombre da identidad al Centro de Estudiantes del Profesorado de la Escuela Normal, de donde egresó como maestra en el siglo XIX. Y desde el año 2015 luce esplendoroso en el frente del Hospital de la Baxada en la ciudad de Paraná.

    Su historia puede conocerse a través del Museo del Colegio del Uruguay y del Museo Histórico que exhibe sus pertenencias en la casa que le pertenecía, en Concepción del Uruguay a cargo de sus familiares. La vida de Teresa fue muy breve, falleció muy joven, a los 29 años, de una peritonitis.

     

     

    Teresa Ratto (1877-1906)

    Tras estudiar en la Escuela Normal Mariano Moreno, Teresa Ratto se propuso continuar una carrera universitaria, para lo cual necesitaba el título de bachiller, porque no podía ingresar a la Universidad con ese título, por lo que debió graduarse de Bachiller, estudio que en ese momento sólo podían cursar los varones. No fue fácil ingresar al Colegio del Uruguay, fundado por Justo José de Urquiza para formar a la clase dirigente del futuro. Su solicitud la formalizó ante este histórico establecimiento educativo que fundó el primer Presidente Constitucional argentino, formador de otros tres presidentes constitucionales de nuestro país, de un primer mandatario constitucional de la República del Paraguay y de 23 ministros nacionales. A su vez, la solicitud de ingreso de Ratto fue auspiciada y acompañada con gestiones fecundas a nivel ministerial por el entonces rector del establecimiento José Benjamín Zubiaur, hombre progresista, uno de los iniciadores en las escuelas del país de los estudios sobre educación física y preservación de los recursos naturales y único americano fundador del Comité Olímpico Internacional, junto al Barón francés Pierre de Coubertin. Esto permitió que Teresa Ratto ingresara como alumna al Colegio, transformándose en la primera bachiller del país. Posteriormente en 1903 fue segunda médica del país, amiga y protegida de la primera médica mujer argentina Cecilia Grierson.

     

    Motivos de un espacio

    Cuando hablamos del espacio el sentido común nos lleva a pensar en astronautas, naves y satélites que recorren la galaxia; pero el espacio en general y los espacios en particular tienen relación aquí con los lugares que ocupan las mujeres y que fueron negados históricamente. Las mujeres espaciales salen del universo doméstico cerrado y delimitado por los poderes de turno para ocupar espacios laborales, políticos, económicos, artísticos, luchando por conquistar derechos en lo público y terrenal.

     

     

     

     

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