Revocan condena y absuelven a policía acusado de pedir coima

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El hecho por el cual fue acusado el policía ocurrió en el microcentro paranaense, en la zona de calle Urquiza.

La Cámara de Casación Penal de Paraná hizo lugar al recurso de casación que presentó la defensa de un policía que fue condenado en sentencia de primera instancia, por el delito de Concusión; revocó el fallo y ordenó la absolución. El hecho imputado ocurrió en el centro de Paraná el 7 de junio de 2017 a las 10.

 

Redacción El Diario | [email protected]

 

La Cámara de Casación Penal de Paraná, integrada por Marcela Davite, Hugo Perotti y Marcela Badano, resolvió el viernes 3 de septiembre “hacer lugar al recurso de casación interpuesto por la defensa técnica del imputado interpuesto contra la sentencia dictada por el vocal de Juicio y Apelaciones Nº 8, Rafael Martín Cotorruelo, de fecha 5 de marzo de 2021 que condena a Nicolás Néstor Enrique Banega como autor material y responsable del delito de Concusión, la que en consecuencia se revoca disponiéndose la absolución de culpa y cargo al mencionado imputado”.

 

Proceso

El efectivo fue procesado por el delito de Exacciones ilegales y por sentencia del 5 de marzo de 2021, fue condenado por el delito de Concusión a la pena de un año y dos meses de prisión de cumplimiento condicional e inhabilitación especial por el doble de tiempo de la condena.

Además, en aquella sentencia se le impuso realizar tareas no remuneradas en una institución de bien público y abstenerse de realizar cualquier tipo de acto molesto o perturbador hacia la persona de la víctima o integrantes de su grupo familiar, por cualquier medio, por si o por interpósita persona.

El hecho por el que fue condenado y la Cámara revocó el viernes, fue que el 7 de junio de 2017, siendo aproximadamente las 10, en ocasión en que Ramón Alejandro Gutiérrez había dejado estacionado su motovehículo marca Mirage Corven 110, en inmediaciones a las oficinas de Sidecreer, sita en calle Urquiza entre San Martín y Corrientes de Paraná, el funcionario policial Nicolás Néstor Enrique Banega, quien circulaba en la motopatrulla con dominio 111-IVZ, constató la infracción a la ley Nacional de Tránsito Nº 24.449 en la que habría incurrido Gutiérrez, por no poseer la documentación habilitante del birodado para circular, exigiéndole la suma de 500 pesos a cambio de no confeccionarle el acta de infracción, negándose Gutiérrez, procediendo Banega a labrarle el acta de infracción».

Carlos Albornoz, defensor de Banega recurrió el fallo de Cotorruelo y sostuvo que “debió haberse absuelto a Banega por aplicación de los principios de inocencia y de la duda, consagrados en los artículos 18 de la Constitución Nacional y artículo 1º inciso d) del Código Procesal Penal de Entre Ríos, en tanto no se reunió la evidencia suficiente para demostrar, con el grado de certeza que la instancia requiere, la existencia del hecho denunciado”.

 

Testimonio

En su resolución la Cámara valoró que “el sentenciante también omitió considerar lo dicho por Cabrera (N de la R: compañero de Banega que circulaba junto a este en otra unidad) en relación al recorrido que venía haciendo esa mañana. En efecto, este testigo al principiar su declaración recordó que se trató de un procedimiento normal de rutina de patrulla motorizada. Esa mañana se encontraba en la zona del microcentro, al igual que su compañero de trabajo Banega; explicó que el microcentro se divide en cuatro zonas y que son cuatro motopatrullas que la recorren”.

La Cámara analizó que el testigo añadió que “esa mañana, Banegas iba a cinco o seis metros de distancia, que en un momento frenó, y él siguió su recorrido, avanzó unos metros y escuchó que Banega moduló, y entonces, como sabía que era quien se encontraba más cerca, volvió donde se había detenido Banega para prestarle colaboración en la identificación del motovehículo, y que como Gutiérrez no tenía ninguna documentación se trasladó el motovehículo”.

Contexto

Del testimonio de Cabrera, la Cámara consideró que aquel “aclaró que la gente todo el tiempo los insulta y maltrata en general así que están acostumbrados; que Gutiérrez los insultó muchas veces y que también manifestó ser funcionario o algo similar, que eso lo recordaba como algo particular de este procedimiento, y que es normal que los insulten cuando no tiene los papeles que se le piden”.

También tuvo en cuenta que Cabrera manifestó que “en todo el tiempo que duró el procedimiento Gutiérrez nunca le manifestó un mal proceder de su compañero, que le resultó extraño que siendo funcionario los insultara de esa manera tan irrespetuosa, siendo que era él quien estaba en infracción”.

“Aclaró que la identificación de motovehículos era una directiva de la superioridad, que ese año había salido más fuerte que lo normal porque había muchos motovehículos en mal estado o sin los papeles, y el objetivo era sacarlos de circulación”.