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sábado, septiembre 18, 2021
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    Un lugar que permite conectar con la naturaleza

    Nadie puede negar que la pandemia por el covid-19 ha dejado graves consecuencias. Sin embargo, el contexto y algunas restricciones necesarias lograron que las personas empiecen a sacar a luz sus pasiones y tengan el tiempo para desarrollarlas.

    Lisandra Dittler /[email protected]

    La historia de Silvina es un claro ejemplo ya que ella se venía desempeñando como directora del Centro de Salud Malvinas Argentinas, pero un cuadro respiratorio hizo que para cuidarse se tenga que quedar en su casa. Esta situación entrecerró la puerta de su trabajo formal, pero abrió otra de par en par: la del encuentro con la naturaleza y más específicamente con las plantas.

    EL DIARIO dialogó con Silvina Cavallo quien contó en qué consiste el emprendimiento y cómo se puede participar.

    —¿De qué se trata el emprendimiento?

    —La idea comenzó por un gusto personal por las plantas. En mi casa tenía muchas que había heredado de mi familia o de regalos de seres queridos a las que empecé a dedicarles más tiempo de cuidado y a su vez a formar otras plantaciones. Con el correr de los meses, los vecinos se fueron enterando del espacio y me fueron acercando diferentes especies. Y así fue que un día decidí ponerle un nombre a este lugar, empezar a compartir mi pasión y no guardarla sólo para mí. Primero, le puse el nombre Nuestro Refugio y luego comencé a hacer plantas para venderlas por Facebook. La gente se fue enterando y se generó una comunidad de personas que compartían mi gusto por las plantas.

    —¿Por qué “Nuestro Refugio”?

    —Con mi familia llamamos de esta manera a nuestra casa, entonces queremos que aquel que llegue al lugar lo sienta como un hogar que está preparado para recibirlo, contenerlo y para que se sienta a gusto.

    —¿Qué objetivos persigue el espacio?

    —Tratamos de transmitir todo lo que podemos hacer en nuestra casa, en nuestro barrio, con las diferentes plantas o especies que nos regala el medio ambiente. Además, lo utilizamos también como un punto de reciclado de latas o tejidos para la posterior elaboración de macetas.

    —¿Dónde funciona el emprendimiento?

    —Funciona en el pasillo de ingreso a mi domicilio, en calle Dean J. Álvarez 121, frente a la escuela Cristo Redentor. Es un espacio al aire libre y al estar en mi casa me permite moverme despacio, tomarlo con una actividad que mantiene mi cabeza ocupada, puedo desarrollar la creatividad y estar cerca de la naturaleza. Considero que la pandemia nos trajo eso, tuvimos más tiempo para quedarnos en nuestro hogar y eso nos posibilitó hacer cosas que siempre tuvimos ganas de hacer, pero que no teníamos el tiempo para hacerlas.

    —¿Quienes trabajan?

    —Lo hacemos en conjunto con mis tres hijas. A todas nos gustan las plantas, ellas se han dedicado más a los cactus, pero juntas fuimos formando y compartiendo nuestro gusto y cuidado por lo verde.

    Actividades

    —¿Qué actividades realizan?

    —Puntualmente hacemos un intercambio de plantas todos los terceros martes de cada mes. Allí armamos una mesa en la puerta de mi casa y exponemos todas las plantas disponibles. El objetivo es que los interesados traigan alguna planta que tengan en su casa y se lleven la que más les guste de las exhibidas. De esta manera, se busca hacer un “trueque” que permite compartir las maravillosas creaciones de la naturaleza como son las diversas plantas que existen. En esta feria, pudimos apreciar el acercamiento de muchas familias y más que nada de niños que traen su maceta con su planta que la vienen cuidando con mucha delicadeza y se llevan otra para empezar a hacer el mismo trabajo con entusiasmo. Nos parece muy importante que ya desde tan chicos aprendan y tomen conciencia sobre el cuidado del medio ambiente. Además, es un momento para compartir un propósito con sus familias. Para las personas un poco más grandes, este trabajo les permite disfrutar de lo que nos rodea, valorar el espacio, conectar y trabajar la tierra y disfrutar de un tiempo en plena conexión con los espacios verdes.

    —¿Cuándo se realiza la feria de intercambio?

    —Todos los martes de 10 a 16 horas. Siempre y cuando las condiciones climáticas lo posibiliten. Tratamos de que haya sol y que las temperaturas no sean tan bajas.

    Objetivos y metas

    —¿Cuáles son las metas futuras?

    —Nos hemos dado cuenta de que no hay demasiados espacios sobre todo para que la persona interesada pueda capacitarse. Entonces nuestro próximo paso es generar un lugar de aprendizaje y de intercambio de conocimientos. Nosotros pudimos tomar algunas clases de forma online pero queremos que la posibilidad esté al alcance de todos.

    Aquellas personas que tengan alguna duda o sugerencia, se pueden comunicar mediante nuestra página de Facebook, Nuestro Refugio donde vamos publicando todas las actividades.

     

     

     

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