Una esquina con historia

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La esquina de San Martín y Urquiza y el “Gran Flamingo”.

La esquina suroeste de Urquiza y San Martín cuenta una historia singular de Paraná a partir de un edificio icónico, que ha mantenido ese carácter, una construcción que en general conocemos desde lejos.

 

Arq. Fernando Ponce | Especial para EL DIARIO 

 

Del inventario de aromas, en Paraná hay uno que se ha mantenido encendido durante más de cien años: el del café que llegó con el siglo veinte y ancló en la esquina de San Martín y Urquiza. La fragancia de la sustancia estimulante y torrada es el único elemento que sobrevive en un punto donde la vida urbana discurrió con toda intensidad. Entre las paredes del viejo Hotel Gransac, la ciudad escribió gran parte de su historia moderna.

A comienzos del siglo, Paraná tenía el destino de ser una gran capital de provincia que se resistía a perder el status como la ciudad de la Confederación Argentina.

Hacia finales del siglo XIX y principios del XX, estaban instalados los ideales republicanos y liberales con que crecieron las ciudades europeas. Argentina tenía ese modelo de desarrollo y Paraná era uno de los lugares donde más había prendido.

El arquitecto Atilio Laurini escribió que “es en este período donde se construirá la mayor parte de la arquitectura oficial, se produce la introducción de la gran corriente migratoria que traerá gran cantidad de italianos, entre los que llegaron grandes constructores de la época”.

La Casa de Gobierno es el edificio público que mejor representa ese momento, mientras que es el Hotel Gransac el más claro ejemplo de esa etapa en el conjunto de edificios privados. Fue el empresario Antonio Bouzada, luego dueño del Gransac, y el general Eduardo Racedo, en cuyo mandato se construyó la sede del gobierno provincial.

“Racedo ve el empuje demostrado por el inmigrante Bouzada, y lo hace depositario de los ideales de progreso que habían alentado a los forjadores de la Nación. Esto lo impulsa a dejar expresa constancia de su voluntad de que Don Antonio sea el siguiente propietario de un inmueble de su propiedad, ubicado en calle Buenos Aires. Y así, en 1913, a poco de la muerte del anciano ex gobernador, se presenta ante don Bouzada, el doctor Eduardo Racedo (hijo), para cumplir con la voluntad paterna de venderle la propiedad al precio y forma de pago al mejor entender del comprador”.

Bouzada vendió la casona de calle Buenos Aires y otra propiedad más; así se dio el gran salto empresarial que llevó a don Antonio a comprar en 1930 el Hotel Gransac.

Los paranaenses de principios del siglo pasado asistieron encantados al primer encuentro con la luz eléctrica en las confiterías más importantes de la ciudad. Entre ellas, el hotel, restaurante y café Gransac, inaugurado el 27 de julio de 1901.

El profesor Miguel Ángel Andreetto, memoria privilegiada que tuvo la ciudad, tiene visto, por los ojos de su padre, que se lo contó con finos detalles, el momento en que un pintor, desafiando una de las mayores alturas de la ciudad de entonces, pintaba el número 1901 sobre el medio arco del edificio del Gransac, en el lado que da a calle San Martín. Hugo Andreetto salía de la Catedral después de la ceremonia de su boda con doña María Ángela Cavallo. Los flamantes esposos supieron que era un día especial para ellos, pero también para los paranaenses todos, que habían depositado sus esperanzas en un nuevo siglo iluminado con luz eléctrica. En el primer lustro del siglo, la tragedia, con su atuendo de muerte y violencia, visitó el bar y cargó con la vida de un joven empleado de Impuestos Internos que estaba tomando café junto a sus amigos. Apenas habían pasado unos minutos de las 10 de la mañana. Entró al bar un compadrito con toda la estampa de letra de tango o cuento borgeano.

“Dejalo, está buscando pendencia”, fue lo último que el joven empleado dijo antes de recibir un balazo en la yugular, que le dio muerte.

 

RELATOS DE LA CIUDAD

Un edificio ubicado frente a la plaza principal está habitado de relatos paranaseros de los últimos 180 años. Asumido el general Urquiza como gobernador de la provincia, en abril de 1842 la policía se instaló entonces en la casa de Don Lorenzo Espeleta, en la esquina suroeste de las actuales calles Urquiza y San Martín, que conocemos como la del ex Plaza Hotel. Cuando la Constitución de 1860, estableció el primer régimen municipal en la provincia, el 25 de noviembre de ese año se instaló el primer Cuerpo Municipal en Paraná. La Cámara de Senadores Nacionales (hoy Colegio del Huerto) puso en funciones al primer Consejo Municipal integrado por trece miembros titulares y cinco suplentes elegidos por voluntad popular, cuya presidencia recayó en el Dr. Francisco Soler. Este Consejo estableció su lugar de funcionamiento en la parte alta de la misma casa, la esquina de Urquiza y San Martín.

Ya en la década del 1880, cuando la hotelería, las confiterías, cafés y billares, en Paraná crecieron en número y calidad, el Gran Hotel Argentino, que era una sucursal del acreditado Hotel de Francia, “se instala en 1883 frente a la plaza 1° de Mayo”.

Ofreciendo idénticas comodidades y en el mismo año, se establece el Gran Hotel Americano, también frente a la plaza, (hoy solar ocupado por el ex Plaza Hotel)”, según cuenta Ofelia Sors. Junto al hotel, sobre calle Urquiza, por el año 1895, existía una gran casa de modas, propiedad de doña Cecilia G. de Delos, y luego de doña Francisca P. de Picó (1910), cuando el hotel ya se llamaba Gran Hotel Gransac, desde su apertura en 1901.

El cambio de firma incorporó un restaurante francés y su lucida inauguración congregó a la prensa en una comida ofrecida por su propietario, don Pablo Gransac.

“También en el Gran Hotel Gransac, se proyectaban cintas recibidas directamente de Europa, funcionaba allí todos los días de 7 a 11 de la noche el Cinematógrafo París. Había en Paraná otro lugar: el Salón Sanguinetti en el cual pudo verse por segunda vez en marzo de 1906, la cinta sobre las exequias del general Mitre, detalla Sors.

El Plaza Hotel

En una tarea de búsqueda archivística, se rescató de la colección de EL DIARIO del Archivo General de la Provincia, un material acerca de otra etapa de esa esquina paranaense ligada al hotel frente a la plaza. Se trata de una nota publicada en agosto del 1933 con motivo de la inauguración del Plaza Hotel, que es cuando cambia de nombre. Recordemos que se llamó Gransac y, antes, Gran Hotel Americano.

“Llenando una necesidad bien sentida por cierto, la firma A. Bouzada & Cía. ha modernizado por completo el edificio del nuevo Plaza Hotel de esta capital”.

“La entrada principal se halla sobre la calle San Martín, llegándose inmediatamente al hall central sobre el cual se encuentra el elegante Bar anexo al Hotel”.

“Todos los ambientes de recepción han sido presentados con una sobria decoración”.

“La situación estratégica del palco para la orquesta, en el comedor permite oír perfectamente acordes musicales desde el bar anexo. La entrada de servicio da sobre la calle Urquiza y posee un garaje para comodidad de los viajeros.”

“En la parte posterior de esta planta, está situada una amplia cocina con ante-cocina y pastelería anexa, con sus muros azulejados y cocina central a petróleo con doble hornalla.”

“Los pisos altos constan de un pasaje principal cerrado al que llegan el ascensor y escalera y que dan todas las habitaciones de cada piso permitiendo una rápida y cómoda comunicación. Los baños poseen todas las instalaciones más modernas, descargas automáticas a válvulas, baños romanos, agua caliente en todos los artefactos y accesorios”.

“Todos los ambientes de los pisos altos están empapelados con buen gusto. Las canalizaciones están disimuladas en los muros teniendo cada habitación timbre y toma de fuerza para calefacción estando también hecha la instalación de teléfonos internos con conexión a la red general. Asegurado agua colocando en la terraza del edificio tanques de gran capacidad.”

“El moblaje de las habitaciones que fue provisto e instalado por la conocida firma de Buenos Aires Casa Segura se caracteriza por sus elegantes líneas modernas, roperos tipo Comodity, con cajoneras para distribución de ropa interior, secretaires, botinera, etc; escritorio toilet novedosos y prácticos, camas de bronce, cómodos sillones tapizados y buenas alfombras. El departamento de la esquina ha sido presentado en forma especial con un lujoso amueblamiento. Hay otras importantes mejoras que es ocioso enumerar. En todos estos trabajos intervinieron conocidas firmas de Buenos Aires y Paraná bajo la dirección técnica del Ing. civil Pedro V. Gasco, de conocida actuación profesional. Las firmas locales que participaron son: Aranguren Hnos. ejecutaron carpintería y decoración en madera; Ordano Froix y Cía. y Arcioni y Cía., materiales de construcción; D´Agostino, Stoppello & Cía. hicieron las instalaciones eléctricas, campanillas y pararrayos; Brody & Cía. colocó los cristales y espejos; Gebbart & Cía. emplearon las cales de su fabricación; Fontana& Budini, herrería y carpintería metálica; Nogueras & Cía, vidrios y papel pintado”.