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viernes, septiembre 24, 2021
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    Instantáneas para guitarra, reflejos de un universo luminoso y vital

    Carolina Velázquez, guitarrista y compositora cordobesa radicada en La Paz, es una investigadora de sonoridades y posibilidades expresivas de ese instrumento. Recientemente ha dado a conocer `14 Instantáneas para guitarra´, su tercer CD en el cual plasma los hallazgos de un recorrido que lleva ya tres décadas. En él propone composiciones propias en un lenguaje contemporáneo fusionado con el jazz y elementos de la música latinoamericana.

     

    Carlos Marín

    [email protected]

     

    Música cristalina. Piezas breves atravesadas por una aparente simplicidad, casi minimalistas y despojadas de artificios. Composiciones que tocan el alma. Estas frases –como tantas otras, fruto de la experiencia de la escucha- pueden resumir el contenido de `14 Instantáneas para guitarra´, una serie de obras sobre las que se estructura el tercer CD de Carolina Velázquez.

    Para esta guitarrista y compositora cordobesa, que se formó con Eduardo Isaac en la Escuela `Constancio Carminio´ y actualmente está radicada en La Paz, el proyecto le permitió superar un difícil trance y dar un cauce creativo a esa situación.

    “Las músicas que contiene el disco nacieron de un momento crítico, para superar una imposibilidad”, contó Velázquez a EL DIARIO. Para recuperar la movilidad en una de sus manos, luego de un accidente, comenzó a trabajar en “pequeños estudios” sobre los cuales se fue configurando el armado inicial del disco.

    Dueña de un carácter afable, reposado, Velázquez emplea las palabras necesarias y traduce sus impresiones en sonidos. Serenidad, reposo, el paisaje serrano, el transcurrir fluvial y un toque que conecta la expresión profunda de la llanura con la intimidad de un jardín de piedra oriental son imágenes posibles de asociar como reverberancia en los sonidos que propone.

    Se trata de piezas breves que brillan como pequeñas gemas sonoras. Sin pretensiones expresan la síntesis de una búsqueda existencial que comenzó en Córdoba hace más de tres décadas, cuando con el reverdecer democrático, las FM trajeron un soplo fresco al panorama de la radiofonía y la difusión de música en el país.

    En el transcurso de ese trayecto, esta delicada y paciente cordobesa, a puro trabajo y talento, pasó por Paraná, para formarse con Eduardo Isaac, regresó a Córdoba, viajó por el mundo, se encontró con maestros como Leo Brouwer, Abel Carlevaro, y conoció a referentes que devinieron amigos, como el uruguayo Carlé Costa. Hoy escucha a Kurt Rosenwinkel – estadounidense que vive en Alemania-, a Gustavo Leguizamón, Quique Sinesi –“referente y amigo”- Sebastián Zambrana y Carlé Costa.

    “A los 18 comencé a estudiar composición. Pero era joven para poder expresarme en esos lenguajes que a mí me gustaban y mezclaban a Luis Alberto Spinetta con Egberto Gismonti o Pat Metheny”, confía la guitarrista. Admite que en esa etapa, a fines de los `80 y comienzos de los `90 “no podía componer una armonía tan elaborada y durante muchos años recorrí un camino de comprensión de lenguajes. Eso me llevó a estudiar muchos años en Paraná. Allí fue Eduardo Isaac quien me abrió el mundo de la música. Siempre fue muy generoso”.

    La síntesis de esa experiencia existencial bulle en el caldero de alquimista del cual emanan estos sonidos que expresan armonía y encuentro con la vida.

    VOZ PROPIA. “Este es mi primer disco con composiciones propias. Luego de varios años de experimentar con distintas sonoridades a partir del estudio del repertorio de la guitarra clásica, fue tomando forma la búsqueda de un lenguaje personal y un modo de representación de mi universo sonoro”, expresa la docente.

    Y añade que en ese universo “confluyen inevitablemente todos aquellos estilos que han formado parte de mi entorno desde el momento en que el ritual de escuchar música se volvió una necesidad vital en mi existencia. Allá a lo lejos, a fines de mi adolescencia, sentí la fascinación por algunas músicas y surgió el deseo de poder `decir´ a través de los sonidos. Ese anhelo se cumplió y ha sido un regalo inconmensurable por la libertad que representa el poder crear y compartir algo que nace desde lo más profundo de uno mismo”.

    Formalmente, el disco se grabó en Estudio Namasté (Córdoba), en dos etapas: La primera, que comprende las pistas 1 a 14, entre febrero y noviembre de 2019. Por su parte “Contraluz” y “Dos paisajes esteparios” –dos pistas que se sumaron a las 14 pensadas inicialmente- fueron grabadas entre enero y febrero de 2021. Expresan de alguna manera, la desolación generada por la pandemia de Covid-19.

    Las obras de estas 14 Instantáneas para guitarra “surgieron de una manera natural a modo de piezas cortas a partir del año 2014, en las cuales fui plasmando pequeñas ideas compositivas a modo de estudios, en una estética contemporánea fusionada con elementos del jazz y el folclore argentino”.

    Estas Instantáneas “están inspiradas en fotografías, algunas reales y otras imaginarias, basadas en recuerdos o visiones que me impactaron”. Todas, excepto las dos finales, las escribió en el período pre pandemia.

    `Contraluz´ es una composición que surgió a mediados del 2020, en una época de confinamiento y vida interior a causa de la pandemia. Su clima es introspectivo, pero a la vez busca el movimiento en la segunda parte de la obra, invitando a un viaje aunque sea “imaginario”.

    `Dos paisajes esteparios´ que cierra el disco, surgió en marzo del 2020, cuando comenzaba una etapa desconcertante e incierta. “Imaginé un paisaje desierto en el que soplaba el viento…y esa soledad fue de expansión, de agradecimiento a la Naturaleza por tanta tierra, aire, agua y cielo”.

    En su disco, Velázquez propone composiciones propias.

    MADUREZ. El disco, acepta Velázquez, es resultado de una producción madura, “sobre todo por el tiempo que ha pasado desde el deseo de la composición hasta que se consolidó”.

    El proceso “se dio de una forma rara. Empecé a escribir y pasó el tiempo para poder cerrar ese trayecto y soltar lo que uno ha hecho y aceptarlo tal como es”. En ese sentido, el trabajo “es lo que me representa en un momento”.

    A la vez confía uno de sus anhelos: que estas piezas sean un recurso didáctico empleado para la enseñanza de guitarra a un nivel intermedio. En una línea que ha sido cultivada por Quique Sinesi, Carolina acepta, en relación a estas `instantáneas´ que “la intención es brindar recursos técnicos y expresivos a alguien que está perfeccionándose en el estudio del instrumento. Y que a la vez lo pueda disfrutar, ya que a veces el estudio de un instrumento puede ser muy árido, lo digo por experiencia propia”.

    Y en este punto cita al maestro cubano Leo Brouwer. “Desde que lo descubrí, me fascinó. Él me hizo vislumbrar un camino, por las sonoridades que trabajaba y rítmicamente fue un parteaguas”. El entusiasmo la movilizó al punto de realizar un curso de composición con Brouwer en Portugal, en 2001, una instancia, que reconoce la cordobesa “fue muy productiva, nos enseñó a trabajar la composición con cosas pequeñas, simples, a trabajar la ideas, dándole diferentes formas”. La experiencia se repitió en 2017 y 2018. “Hacer esos cursos con él han sido empujones. Y en el disco está eso reflejado. Compartir un seminario con un maestro como Brouwer moviliza mucho. Sobre todo porque ha desarrollado cosas que dan frutos”.

     

    Perfil biográfico

    Carolina Velázquez se presenta como “guitarrista y compositora”. Su repertorio abarca en su mayoría obras originales de compositores argentinos y latinoamericanos, como así también composiciones propias en un lenguaje contemporáneo fusionado con el jazz y el folclore.

    Estudió el repertorio de la guitarra clásica junto a los Maestros Osvaldo Muñoz (Córdoba) y Eduardo Isaac (Paraná). Cursó estudios de Composición Musical en la Universidad Nacional de Córdoba. Asistió a seminarios y talleres sobre folclore argentino.

    Realizó cursos de improvisación y arreglos. Su discografía comprende “Imágenes Naturales” (2006) con obras de compositores argentinos originales para guitarra; “Milongas” (2017) con composiciones de Carlos Moscardini, Abel Fleury y Abel Carlevaro; a las que ahora suma “Instantáneas para guitarra” (2021) con composiciones propias en un lenguaje contemporáneo fusionado con el jazz y elementos de la música latinoamericana.

    Actualmente vive en la ciudad de La Paz (Entre Ríos), donde continúa con su labor musical como intérprete, docente; además, investigando y componiendo música para guitarra.

     

    Al margen

    Canal de youtube:
    https://www.youtube.com/user/carovelazquez
    Al disco puede accederse en forma integral a través de youtube en 14 instantáneas para guitarra

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