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La mujer contemporánea, en la voz de una joven poeta entrerriana

Con el seudónimo “Marielle Villa”, Pamela María de Battista obtuvo el galardón literario más importante de la provincia: el Premio Literario Anual Fray Mocho, Género Poesía Inédita 2017 con su trabajo `Cuaderno para brujas´. Al reconocimiento artístico, la joven docente de Gualeguaychú sumó otro motivo de orgullo: es la primera mujer en conquistar la distinción desde 1970.

 

Carlos Marín / coordinacion@eldiario.com.ar

 

“Todavía no me lo creo del todo”. Pamela Battista aún no se convence de que es la poeta distinguida por el gobierno de la provincia como ganadora del Concurso Premio Literario Anual Fray Mocho, Género Poesía Inédita 2017.

Para esta joven poeta de 33 años, haber sido premiada por su `Cuaderno para brujas´ -tal el nombre del poemario con el que se presentó al certamen- resultó una sorpresa absoluta.

Profesora de Lengua y Literatura, esta gualeguaychuense obtuvo el premio por unanimidad de los miembros del jurado: Natalia Litvinova, Roberto Daniel Malatesta y Mariano Blat.

`Cuaderno para brujas` transita el mundo de la mujer que lucha. “El título hace referencia a la bruja simbólica, la mujer que es juzgada por cuestionar el patriarcado y se planta con sus propias decisiones, con sus hechos, y sus propios sueños”, indicó la ganadora de la máxima distinción literaria otorgada por la Provincia. “El trabajo habla de la mujer que crea y sufre. Las poesías del libro transitan la idea de la mujer desde estos puntos y también, desde la maternidad que yo misma vivo, y el ser poeta”, explicó a EL DIARIO en una entrevista en la Editorial de Entre Ríos.

“Me siento intensa e inmensamente emocionada. He trabajado mucho en el libro que mandé y me resulta sumamente gratificante que ese trabajo haya dado este fruto”, contó.

`Cuaderno para brujas´ no fue escrito completamente para el concurso. “Ya tenía varias poesías escritas que abordaban la temática. Para el concurso las reuní, trabajé y escribí algunas más. La idea era tener el libro armado y, en el caso de no resultar premiada, publicarlo en algún momento, cuando pudiera”, comentó acerca del trabajo que fue antecedido por su primer poemario publicado: `Cuaderno del agua´. Esa primera obra fue editada por una editorial independiente e –indicó la escritora- inauguró una serie de cuadernos dedicados a diversas temáticas.

La lucha feminista, la maternidad, la escritura, el tema del acoso son cuestiones que están plasmadas en el trabajo premiado.

“La poesía para mí es una labor, un trabajo que disfruto infinitamente. Escribo desde mi niñez y puedo decir que es y ha sido siempre una búsqueda constante de qué decir, cómo, a quién, para qué. Leo poesía, comparto lecturas, aprendo mucho de la escritura de otros. Para mí es una construcción que no hago sola, sino que comparto con mis poetas amigos y amigas. Y me es significativa en tanto me interpela, me moviliza, en tanto es pueblo”, destacó. “Así quiero que sea mi escritura, e intento trabajarla para lograr eso, que me mantiene alerta y en marcha”, señaló a EL DIARIO.

 

EL NACIMIENTO

-¿Cómo se escribió este cuaderno para brujas y por qué nace?

 

-A partir de una serie de poesías que titulé `Poemas de la bruja´. En ese momento comenzaron a atravesarme temáticas relacionadas con el feminismo y esto de ser mujer hoy. A partir de allí comencé a escribir textos, no todos relacionados con el feminismo, pero sí desde lo que le pasa y vivencia una mujer en la actualidad.

 

-¿Cuándo comenzaron a escribirse?

 

-Poemas de la bruja lo escribí en 2015. Desde entonces escribí otros hilvanados con un hilo en común. El proceso fue gradual.

 

-¿Desde cuándo te recordás escribiendo poesía?

 

-Desde que era muy niña. En esa época también escribía cuentos. Pero más adelante abandoné la narrativa y me enfoqué en la poesía. Siempre alentada por mi familia, por mis maestras que me hacían leer en los actos mis versos.

 

-¿Qué te cautivó de la manera de decir el mundo que es la poesía?

 

-Creo que más allá que dicen que hay muchas cosas que no pueden expresarse con palabras, tengo la convicción que a través de la poesía podemos expresar lo que querramos; quizá no directamente, con un lenguaje explícito. Es lo que me cautiva y por eso creo en la poesía.

 

-¿Creés que la poesía puede modificar a las personas y también el mundo?

 

-Sí. Hay que abrir el campo y no escribir para intelectuales y las élites. Sin descuidar lo que es el lenguaje poético, el trabajo con la palabra, intentar llegar a los demás. La poesía es un arte, y como tal posee la capacidad de cambiar cosas.

 

REFERENCIAS

 

-¿Dónde te vinculaste a los libros y la lectura?

 

-En mi casa siempre hubo libros. Mi mamá siempre tuvo biblioteca. Nos leía a mi hermano y a mí cuando éramos chicos. Ella es una gran lectora. E intuyo que en algún momento de su vida algo escribió, aunque nunca mostró esa producción.

 

-¿En tu formación literaria qué voces te han impactado? ¿Hay alguna de ellas que resuene en este `cuaderno para brujas`?

 

-Son miles las voces poéticas que me han conmovido. Desde Sor Juana Inés de la Cruz, a Alejandra Pizarnik. Hace un tiempo descubrí a Westonia Murray, también a Juan Gelman; Jaime Sabines. Eso son solo algunos nombres. Soy una lectora desde la infancia. Actualmente integro un grupo de poetas que intercambiamos lo que vamos descubriendo, escritores nuevos. Básicamente leemos poesía, compartimos la lectura de nuestros textos con amigos como Carla Olivera, Martín Pucheta. Y nos sugerimos cosas. Esas también son influencias para mí. Y siempre estoy a la búsqueda de nueva poesía para leer

 

SATISFACCIONES

 

– Como docente del nivel medio ¿cómo abordás con los estudiantes la literatura y la poesía?

 

-Trabajo mucho en narrativa, poesía. Pero para enganchar a los estudiantes trato de llevarles textos a partir de los cuales pueda generarse un debate. Por ejemplo tomamos Sor Juana Inés de La Cruz y trabajamos a partir de sus famosas `redondillas´. Comenzamos con el análisis en el contexto en que escribió y luego comenzamos a conectar con otros textos más recientes de, por ejemplo, Alfonsina Storni, Delmira Agustini. Y ellos mismos comienzan a engancharse a partir de identificarse y sentirse incluidos en la poesía. Porque la idea que tienen, el prejuicio que existe, es que el texto literario excluye porque es para los que entienden. Por lo general, los adolescentes dicen que no les gusta leer, pero eso sucede sólo hasta que se sienten parte del texto. Por lo general a partir de ahí descubren que les gusta leer y se vinculan a los textos.

 

-¿Qué te ha dado la literatura?

 

-Muchas amistades; satisfacciones en el sentido de compartir con gente con la que tenemos intereses en común por la literatura. Me ha abierto un mundo. Sin la poesía no lo hubiera descubierto jamás.

 

“La literatura me ha abierto un mundo. Sin la poesía no lo hubiera descubierto jamás”, dice la poeta de Gualeguaychú. Foto: Sergio Ruiz