19.2 C
Paraná
sábado, julio 31, 2021
  • Cultura
  • Nosotros
Más

    Estrenan Los cuentos del Baruch, historias rumiadas en idish

    A partir de cuentos sobre la campiña entrerriana, escritos en las primeras décadas del siglo XX por Baruch Bendersky en idish –idioma que aún se conserva como eco de otros tiempos-, su nieto Gustavo estrenará junto a Melina Forte un espectáculo teatral. Será el próximo viernes y sábado en Casa Boulevard (Ituzaingó 80).

     

    Carlos Marín

    [email protected]

     

    A fines del siglo XIX, como otros centenares de miles de inmigrantes, Baruch Bendersky llegó a la Argentina junto con su familia. Desde el centro de Entre Ríos, escribió en idish una serie de relatos breves. En estas postales entrerrianas en las cuales lo simple, lo salvaje y lo animalesco se entrelazan, se narran también esperanzas y heridas. Con persistencia, luego de un período que comprende más de dos décadas –entre 1919 y 1931- en las cuales se escribieron estas historias, su autor logró que las mismas fueran publicadas, a mediados de la década del 30 del siglo pasado, por una Fundación con sede en Buenos Aires.

    Los textos, escritos en idish –ese idioma que identificó a la diáspora judía- fueron reunidos en dos volúmenes.

    Casi un siglo después, esas mismas historias irrumpen en páginas teatrales, “acaso para demostrar cuán urgente es la persistencia de aquel fantástico mundo donde tierra, animales y personas aún no han sido desvinculadas”, señalan Gustavo Bendersky –nieto del autor de los relatos- y Melina Forte. Ambos son protagonistas de “Los cuentos del Baruch”, espectáculo teatral que se presentará el próximo viernes y el sábado. Las funciones estreno serán a las 20 en Casa Boulevard (Ituzaingó 80).

    La génesis de este proyecto que se concreta tras dos años de trabajo tiene como alma mater a Melina Forte. La actriz accedió a la lectura de uno de los textos que le compartió Bendersky, a quien ya conocía por trabajos anteriores. “Leí `La vaca colorada´ -tal el título de uno de los cuentos- y quedé impactada”, contó a EL DIARIO. De inmediato planteó al actor el potencial de ese y otros relatos como material para llevar a escena.

    “Me llamó la atención la visión que hace un siglo tenía Baruch, sobre todo pensando en el contexto de época, en relación al mundo que lo rodeaba, siendo una persona que trabajaba en el campo y vivía de la tierra y con los animales”, confía la artista, que se define como “rescatadora de animales varios”. Y agrega: “Me pareció una visión adelantada para la época y digna de destacar, muy sensible hacia el entorno y enfocada sobre todo en el mundo animal”.

    De la lectura realizada, actriz y actor coincidieron en trabajar sobre cuatro de los relatos: El cazador; Jaime, El gringo, y De cómo se logró que un perro y un gato vivan en paz. En ellas los animales y el contexto rural tienen un rol protagónico.

    TRABAJO ARDUO

    La adaptación implicó una tarea ardua, ya que “nuestra idea fue no quedar en el simple relato de los cuentos sino lograr hallar, en los escritos de Baruch, acciones centrales para poner el cuerpo, y no quedar en la palabra”.

    Por otra parte, los cuentos “van hilados con diferentes situaciones y paulatinamente la narración se enlaza a través de los distintos relatos”.

    La estructura de la puesta cobró forma en medio del aislamiento impuesto por la pandemia. Durante meses Forte y Bendersky avanzaron en aspectos que podían pulir. “Trabajamos en temas que era factible plantear, como escenario, iluminación y otros detalles técnicos, y dejamos de lado los ensayos”, contó Forte, que reside en Buenos Aires.

    Finalmente, a fines de 2020, ambos retomaron los ensayos presenciales “y desde entonces hasta ahora le hemos dado continuidad al trabajo”.

    Para Gustavo Bendersky, quien descubrió los textos en una biblioteca familiar y pudo acceder a ellos traducción de por medio –ya que no conoce más que rudimentos del idish-  “la idea básica del espectáculo fue rescatar la memoria de Baruch, y su trabajo”.

    En cuanto al mensaje de los cuentos, y sobre todo en relación a generar conciencia a través de los cuentos, “éstos hablan por sí solos”, señala el paranaense.

    “Cualquier persona que lea los cuentos y vea la obra puede hacer un análisis de nuestro trato con los animales, el entorno y con otras personas también”, añade Melina Forte, para quien “se trata de proponer una visión un poco diferente a la habitual”.

     

    DESAFÍO

    En esta propuesta, trabajar con personajes del mundo animal, “fue todo un desafío”, acepta Bendersky. Y reconoce como un antecedente valioso el trabajo previo en adaptación de textos no teatrales, que no han sido concebidos como dramaturgia original. “Creo que es en parte la impronta del grupo”, dice. Y recuerda que desde comienzos de la década pasada, con “Afuera” –basado en Don Segundo Sombra- “hemos partido desde textos no dramatúrgicos convencionales”.

    Y acepta que este nuevo espectáculo les planteó una dificultad adicional: “Una cosa es representar personas, pero otra muy diferente es encarnar una vaca u otro animal”.

    Para superar el desafío, actor y actriz apelaron “fuertemente a ciertas convenciones teatrales”. Además enfocaron su tarea y la construcción de la obra en el empleo de un dispositivo escenográfico –una enorme mesa similar a otra sobre la que su abuelo concibió los relatos- cuya construcción encargaron especialmente. Ese recurso “habilita algunas convenciones teatrales con apoyatura fuerte en lo lumínico y sonoro que incluye selección de sonoridades de la época, ambiente, música en vivo y el empleo de máscaras, otro elemento que Forte y Bendersky destacan especialmente en la construcción de la obra. “Trabajamos especialmente con Alfredo Iriarte –un especialista en la realización de máscaras- que trabajó sobre fotos para construir las que usamos en la obra”, apuntó Bendersky.

    La puesta tiene un enfoque que plantea una performance teatral sostenida en un desempeño más completo que el meramente actoral, basado en danza, ejecución de instrumentos, y otros. Se trata de articular recursos para “generar una atmósfera sugestiva para encarnar a estos animales a través de procedimientos teatrales” que posibiliten al espectador “reconocer la convención y completar con su propia imaginación la escena y dar pleno sentido a la narración”.

     

    FICHA TÉCNICA

    Los cuentos del Baruch.

    Idea y actuación: Melina Forte – Gustavo Bendersky

    Realización de máscaras: Alfredo Iriarte

    Realización escenográfica: Neri Rodríguez

    Asesoramiento musical: Agustina Schreider

    Canción “De cómo se logró que un perro y un gato vivan en paz”: Leonardo Rodríguez y Javier Bendersky.

    Producción: Compañía Le Feu.

    Estreno viernes 23 y sábado 24 a las 20 en Casa Boulevard (Ituzaingó 80) precio de las localidades 400 pesos. Reservas al 154 – 657010

    Lo más leído

    Agroclave