Manuel Sadosky: un matemático y su legado desterrados a la bruma del olvido

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En “Manuel Sadosky. Ciencia con conciencia”, el físico Pedro Kanof, plantea una tesis que desarrolla en 300 páginas. Más que una biografía, el texto intenta resolver lo que considera un injusto olvido con el matemático –pionero de la computación en Argentina- al que el autor califica como “un científico progresista y humanista”, “un Sarmiento del siglo XX”, y ubica como “defensor de las libertades públicas”.

 

Carlos Marín

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“¿Me llama desde Entre Ríos? Ah, una tierra hermosa, con un lugarcito que fue el centro del mundo para mí familia y para mí”. En Milán (Italia), donde reside desde hace décadas y es entrevistado por EL DIARIO, Pedro Kanof menciona a Ubajay. Y lo vincula a sus abuelos maternos, que llegaron a la provincia como parte de las corrientes inmigratorias del siglo XIX.

Kanof nació en Buenos Aires. Es ingeniero, estudió en la UBA en los años `60. Vivió, asevera, “el período de oro de la Argentina y de la universidad, del que tuve la suerte de ser parte”. Obtuvo su doctorado en Ingeniería Electrónica en la década del ´70 en el Instituto Politécnico de Milán. Ha enseñado en Italia, Francia, y Estados Unidos.

Investigador, docente y autor de numerosos trabajos de su especialidad, ha dado a conocer `Manuel Sadosky. Ciencia con conciencia en América Latina´. En el volumen, publicado por Paidós, este científico, se propone rescatar y reivindicar la vida y la obra de uno de los grandes matemáticos de nuestro país, pionero de la computación en el Cono Sur de América.

En las 334 páginas, que estructura en nueve capítulos y un frondoso anexo, Kanof entrega al lector un trabajo meduloso, profundo, en el cual da a conocer facetas prácticamente desconocidas de la historia y el trabajo de Sadosky, científico comprometido con la excelencia académica y con clara conciencia en relación al desarrollo científico del país y su soberanía; y con compromiso por la justicia social. “La defensa nacional pasa por las escuelas”, es una de las sentencias que lo definieron. Tanto como poner la ciencia al servicio de objetivos nacionales.

A diferencia de otros trabajos, el libro escrito por Kanof analiza las etapas de la vida de Sadosky –de quien fue alumno y luego amigo-  “tratando de comprenderlas y ponerlas en un contexto histórico, político y cultural”.

 

MEMORIA SELECTIVA

Escrito con el rigor de un profesional formado en física y matemática y redactado en un estilo que se acerca –por estructura y desarrollo- a un informe de investigación, el texto está despejado de veleidades literarias. El foco está situado en presentar la información y realizar un análisis de la misma.

El libro sostiene además, una tesis que su autor ratifica en la entrevista con EL DIARIO: Sadosky es un representante sobresaliente de un grupo de científicos argentinos que han sido condenados, por ser judíos, a la pátina gris del olvido por un antisemitismo “atenuado, latente”. Y cita en este punto –entre otros intelectuales víctimas de ese oscuro destino – a “Mauricio Goldenberg, director del Hospital de Lanús (Buenos Aires), quien nunca pudo acceder a una cátedra en la facultad de medicina, lo cual tuvo una consecuencia tremenda para el desarrollo de la medicina en Argentina”.

En este punto Kanof es taxativo. La vida y el legado de Sadosky –que falleció en 2005, a los 90 años de edad- son soterrados por una desmemoria oficial, que sutilmente cubre su nombre; a diferencia de otros colegas como Oscar Varsavsky –discípulo y amigo de Sadosky- a quienes se reconoce en inauguración de obras y pabellones en el ámbito universitario y científico. También con la edición de publicaciones.

Y si bien reconoce la creación de la Fundación Sadosky –que depende directamente de la presidencia- señala que la labor realizada desde la institución no ha estado a la altura de su nombre en cuanto a su tarea científica y de divulgación.

“¿Casualidad? Para mí no. Pienso que hubo y hay un intento sistemático para dejarlo a un lado y disminuir la relevancia de sus aportes”, remarca Kanof.

 

MATERIAL INÉDITO

El volumen es resultado de un intenso trabajo realizado durante más de tres años, “con la colaboración de un grupo de amigos e investigadores” en la “búsqueda de documentos relevantes en archivos de Italia, Francia y Cuba”. Con sugerencias y aportes de amigos y colegas, Kanof trabajó en institutos, bibliotecas e instituciones ubicadas en Roma, Milán, París y La Habana.

El texto de esta investigación -que aporta elementos para comprender la magnitud de los aportes de Sadosky al desarrollo científico en el país y, por ende, a su soberanía-, comenzó a escribirse en agosto de 1966, cuando el autor era aún estudiante en la UBA y transitaba los pasillos de la Facultad de Ingeniería. Pocos días después de la `Noche de los bastones largos´, cuando la UBA fue intervenida por el régimen militar, recibió un paquete cuyo contenido pudo develar 25 años después: eran las actas de las reuniones del Consejo Directivo de esa casa de estudios entre 1934 y 1941. Esas páginas –más de medio millar que Kanof analizó- permiten conocer el desempeño de Sadosky como activista y también dirigente del Centro de Estudiantes, y también de Cora Ratto –su esposa-.

Otros elementos inéditos de la vida de Sadosky y su esposa asoman en la pequisa por centros de investigación en Europa y América. El rastreo de información llevó a Kanof a trabajar incluso en los archivos de la Préfecture de Police, de París, donde hurgó en expedientes y halló datos desconocidos que exhumó de cinco informes realizados por agentes de esa fuerza que siguieron al matrimonio Sadosky-Ratto durante su estadía en la capital francesa, en 1947.

De ese hallazgo se deriva también otra faceta que enaltece a Cora Ratto: su rol como activista y militante por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y como defensora de los derechos humanos, en lo político y social.

El contenido del volumen aporta asimismo abundante información sobre la gestión de Sadosky como consultor en Uruguay, Paraguay, Chile, Perú, Cuba y Venezuela, países en los que fue contratado para generar carreras e institutos dedicados al estudio y enseñanza de la computación durante su segundo exilio, en los  años `70.

Entrevistas, cartas, fotografías, desplegables con mapas y organigramas y un nutrido anexo que incluye reproducción facsimilar de notas, artículos y conferencias de Sadosky completan este trabajo esencial para conocer a un intelectual de fuste y referente, comprometido con su tiempo y la circunstancias que le tocó vivir.


Manuel Sadosky fue un intelectual comprometido en poner la ciencia y su desarrollo al servicio de objetivos nacionales.

DEBER MORAL

Alejado de un enfoque “aséptico”, Kanof sostiene que Sadosky es “uno de los pilares más importantes del hilo del pensamiento liberal-socialista argentino”. Una cadena que “se inicia con otros exiliados ilustres, ya cien años antes de su propio exilio”: Alberdi, Echeverría y Sarmiento. “De esos padres fundadores parte un hilo rojo que continúa con José Ingenieros, Aníbal Ponce, Ezequiel Martínez Estrada”. Para Kanof “Sadosky fue el Sarmiento del siglo XX”, un punto de referencia. El libro que ha escrito sobre el matemático está orientado a demostrar que “el problema de los países no es sólo económico, también es moral”. De allí que espera que la publicación de este trabajo sirva de orientación a jóvenes latinoamericanos y permita mantener con vida, entre las cenizas, las brasas de un proceso de desarrollo que fue clausurado abruptamente “por décadas de dictadura militar fascista en Argentina y otros países del continente”.

En ese sentido, Kanof afirmó a EL DIARIO, que decidió publicar “por un deber moral y creo que lo he hecho bien”. El libro “ve la luz en la esperanza de poder reconstruir el tejido de la resistencia que puede generar una alternativa democrática y progresista en el Cono Sur de América incluyendo la perspectiva científica y tecnológica. Es decir, señalar las grandes avenidas que nos legó Sadosky, y que aún son posibles de transitar” en un esfuerzo por corregir una devastación “que le requerirá al país muchos años, si un día (eso) fuera posible”.

 

PERFIL BIOGRÁFICO

Manuel Sadosky, hijo de un inmigrante polaco, se formó en la escuela pública y la universidad de Ingeniería de la UBA donde su sensibilidad política lo llevó a militar en el PC, del cual, a comienzos de los `40 fue responsable de Educación. Expulsado junto a su esposa, Cora Ratto, de esa organización por expresar su disidencia con la línea política, y separado de su actividad docente en la UBA y La Plata luego del triunfo de Perón, continuó su formación de postgrado becado en el Instituto Henry Poincaré, de Paris, y en Roma. A su regreso al país continuó con su labor como educador. Luego del golpe de Estado de 1955 se reincorporó a la universidad. En 1956 dio a conocer `Elementos de cálculo diferencial e integral´, primer libro de cálculo numérico publicado por un autor de América Latina. Sobre esta obra, Kanof es frontal: “Ese libro se hizo como testimonio de lo realizado y aprendido por Sadosky en Europa. Es el ejemplo contrario al de tanto vago que durante décadas ha venido a Europa – u otros lugares de mundo- a hacer turismo becado con el dinero del Estado, es decir pagado por los argentinos, y al regreso no ha publicado ni una carilla del resultado de esa experiencia”.

En 1966, la `noche de los bastones largos´, interrumpió la tarea de Sadosky en la universidad, pero no su acción, que continuó con consultorías, la revista Ciencia Nueva y contribuciones en países de América Latina. En los 70 fue obligado a un segundo exilio y se radicó en Caracas. En 1983 regresó desde España –donde residía- para sumarse como miembro del gabinete de Gobierno de Raúl Alfonsín como secretario de Ciencia y Tecnología y desde allí contribuir al esfuerzo de reconstrucción de la democracia en el país. Falleció en 2005.