Proponen cambiar la mirada prejuiciosa en torno a la vejez

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El Departamento de la Mediana y Tercera Edad de la FECEdu-UNER anunció que el próximo miércoles a las 15 tendrá lugar un conversatorio virtual sobre “Cuestiones de violencia y maltrato en la vejez. El caso argentino”, a cargo de la investigadora Julieta Oddone. La especialista adelanta en la siguiente entrevista aspectos nucleares de la perspectiva desde la que se asoma a la problemática.

 

El conversatorio por videoconferencia “Cuestiones de violencia y maltrato en la vejez. El caso argentino” será abierto, gratuito y requiere inscripción previa: https://acortar.link/uSRjp

La actividad, a desarrollarse este miércoles desde las 15, se enmarca en el Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez y es co-organizada por el Departamento de la Mediana y Tercera Edad de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Entre Ríos; el Programa Envejecimiento y Sociedad de la FLACSO Argentina y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (CONICET).

“Cuando hablamos de violencia referimos a las cuestiones sociales que implican el lugar que la sociedad le asigna a la vejez y, en ese sentido, muchas veces, es aquello que no quiere ver”, explicó Julieta Oddone, antes de decir que “esto genera mitos y prejuicios que no permiten que las capacidades de las personas mayores sean volcadas a la sociedad en que viven: tener proyectos y participación otorga una mejor calidad de vida en la vejez, para sí y los demás”.

A propósito de la investigación que será referida en el conversatorio, la socióloga y doctora en Antopología, adelantó que se trata de un subproducto de una investigación más amplia de FLACSO y CONICET que indagó la problemática de la violencia en un muestreo representativo de la población argentina.

Una parte de este trabajo estuvo orientada a conocer la situación de violencia y maltrato que suelen recibir las personas mayores. El hallazgo fue la elaboración de un instrumento –una tarjeta en blanco dentro de un sobre cerrado y sin nombre– que le permitía a los encuestados decir su situación en relación al maltrato. De este modo, se duplicó la cantidad de personas que dieron cuenta de sufrir diversos tipos de abuso al interior de la propia familia o en determinados contextos específicos.

 

Autovalidez

Otro tipo de maltrato que pueden sufrir concretamente las personas mayores es el llamado “viejismo”. Según Oddone es “un concepto acuñado por Robert Butler, en 1960, en relación a las discriminaciones que sufren las personas en razón de la edad y por prejuicios, mitos y estereotipos que se le atribuyen a un grupo poblacional como puede ser el grupo de las personas viejas”. De esta manera, cobra relieve la idea de que los viejos son tristes y como niños, cuando “la vejez es producto de una historia de vida, biológica y biográfica”.

La disertante remarcó que “el camino al envejecimiento se construye en el curso de la vida, modelado por la situación económica, el género, la etnia y la edad, por lo que se hace visible que la vejez es diversa y se va construyendo”.

Además, teniendo en cuenta que la vejez se inicia a los 60 años y puede durar hasta los 120, es importante desmitificarla, reconociendo que “la mayoría de los viejos tienen condiciones de autovalidez, a las que se suman las capacidades para seguir aportando a las sociedades en que viven”, indicó Oddone.

La investigadora recordó que “con el industrialismo, a partir del fordismo taylorismo, las sociedades se organizaron en tres grupos etarios (estudio/trabajo/jubilación) porque debían responder a las necesidades del mercado de trabajo y de las fuerzas productivas”.

Por otra parte, la nueva Pandemia a causa del Covid-19 “volvió a generar, a partir de la edad, en relación con el virus, este sistema tripartito”.

En este sentido, Oddone analizó que “se destinó para los viejos la idea de vulnerabilidad y de muerte por ser aquellos que eran más sensibles, justamente, a ser víctimas del virus”. Al mismo tiempo indicó que “vimos que los que más morían eran aquellos que tenían más de 60 pero no todos los mayores de 60”. De alguna manera, “se los catalogó a los niños y a los jóvenes como súper contagiadores, y a la edad adulta como aquellos intermediarios que podían enfermar y contagiar (pero con pocas posibilidades de morir), y a los viejos como las personas más vulnerables de la sociedad”, detalló.

Esta operación tuvo resultados concretos. La especialista explicó que así, nuevamente, se homogeneizó a los viejos en el mundo de lo privado, de lo vulnerable, de lo enfermo, a pesar de que no son quienes más contagian o se contagian. En este punto, Oddone agregó “que los jóvenes también perdieron escolaridad, trabajo y amores”.

Oddone aprovechará una investigación en curso para reflexionar sobre la violencia y el maltrato hacia los adultos mayores.

El aprendizaje

“Si tenemos una actitud viejista, tememos a la vejez y hacemos propios los mitos y prejuicios que existen al respecto, vamos a sufrir en nuestro proceso de envejecimiento una doble discriminación: las que nos viene de afuera, desde la sociedad; y la interna, que incorporó como verdaderos los mitos y prejuicios”, graficó Oddone, luego de recordar las enseñanzas del doctor Leopoldo Salvarezza.

Fue entonces cuando afirmó que “la vejez no es sinónimo de enfermedad y decrepitud”. Para fundar su postura aludió a los estudios longitudinales hechos por Christian Lalive D´Epinay. “Nuestros propios estudios, sin ser longitudinales, muestran que mayoritariamente las personas mayores llegan a la vejez, a la última etapa de la vida con muy poca dependencia: solamente un 9 por ciento de la población necesita ayuda para poder llevar adelante las actividades de la vida diaria”, refirió.

Por otra parte, Oddone expuso que se le teme a la vejez en tanto tal, sobre todo por miedo a la discapacidad y a la muerte.

Otro eje abordado durante la entrevista telefónica giró en torno a la Organización Mundial de la Salud que motivó a trabajar en propender a la vejez en salud, con participación e integración social en el marco del Decenio del Envejecimiento Saludable 2020-2030 y, en contrapartida, anunció la intención de incluir a la vejez como una enfermedad en la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas de Salud Relacionados (CIE) en la edición a publicarse en enero de 2022.

“Esta manera de ver a la vejez realimenta el mito del estereotipo de la vejez como decrepitud”, reflexionó Oddone.

 

La disertante

Julieta Oddone es licenciada en Sociología de la Universidad de Buenos Aires; magister en Gerontología de la Universidad Nacional de Córdoba y doctora en Antropología de la Universidad de Buenos Aires.

Es profesora titular de Sociología de la Vejez y el Envejecimiento en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y de la carrera de Relaciones del Trabajo de la misma Facultad. Investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de la Nación Argentina (CONICET).

Además, está a cargo del Programa Envejecimiento y Sociedad de la FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales) y dirige proyectos y programas de investigación nacionales e internacionales.

Ha realizado numerosas publicaciones en libros y revistas científicas nacionales e internacionales y brindado asesoramiento a instituciones académicas y organismos, tanto nacionales como internacionales sobre la temática.

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