Oro Verde apuesta e invierte en un proyecto agroecológico

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La constitución del Parque Hortícola amplifica la escala de producción local.

Unos 15 huerteros de todas las edades se plegaron a la iniciativa del Municipio. Prepararon la tierra y empezaron a sembrar habas, lechuga, cebolla de verdeo o ajo, en las parcelas de 150 metros cuadrados que les asignaron en el Parque Hortícola, ubicado en terrenos del Hipódromo.

 

Mónica Borgogno | [email protected]

 

Por la misma avenida Los Chañares que conduce hacia la Escuela secundaria Vera Peñaloza o el Centro Integrador Comunitario (CIC), dos referencias ineludibles en Oro Verde, se llega al predio del Hipódromo.

Hay que conducir por esa calle hasta que se termina el asfalto y a unos pocos metros en que ya se empieza a levantar polvareda, hacia la derecha, se entra a este gran terreno.

Por el camino central se llega a las caballerizas. Por ahí no está la huerta. Ni bien se ingresa hay que doblar a la derecha de nuevo y tomar ese primer caminito hasta que se divisa una casa, dos tanques de agua y unas primeras hileras de tiernas lechugas.

Por la mañana, ese lugar se convierte en la oficina al aire libre de Guzmán Banquero, el joven que desde 2015 viene capacitando a los vecinos del lugar e incentivando para embarcar a cualquiera en las bondades de hacer la huerta propia. Él es el responsable de Huertas Familiares de la Municipalidad de Oro Verde.

“En abril empezamos las primeras siembras y trasplantes. En diciembre de 2020 hicimos los accesos y la limpieza del lugar pero dejando las especies arbóreas de acá ya que el enfoque de esta propuesta es agroecológico. Es decir, respetar el ambiente y no aplicar productos de síntesis química como fertilizantes o insecticidas, sino biopreparados”, explicó al ser consultado por EL DIARIO, sobre detalles de esta movida.

“En diciembre pasado también arrancamos con compostaje. Lo hicimos con contenido ruminal que nos facilitan los frigoríficos de la localidad. Luego de la faena del animal, dentro del rumen queda un material muy rico en microorganismos y tras un proceso de compostaje, de cuatro meses aproximadamente, se enriquece la tierra, se genera abono”, contó Banquero.

El puntapié de este proyecto fue un Taller de Huerta que se hizo en aquél 2015 y que continuó con diversas instancias de encuentros entre vecinos como las entregas de semillas, charlas y capacitaciones varias, ferias de intercambios de plantines y semillas, la constitución de la red de huerteros de la zona y ferias de venta de lo producido.

En ellas los vecinos se iban conociendo y aprendiendo de cada experiencia. Se salía de ahí sabiendo que para combatir pulgones y controlar hongos, por ejemplo, se podía hacer lo que se llama un biopreparado consistente en una infusión con cáscara de cebollas: se pone a hervir 100 gramos en un litro de agua, se deja reposar y se aplica sobre la planta para ahuyentar al invasor bicho.

Hoy da inicio otra etapa: la constitución de un Parque Hortícola, con el cual se amplifica la escala de producción local y se garantiza el acceso a la posibilidad de alimentarse de manera saludable.

Los protagonistas de esta propuesta son productores y productoras capacitados, con una relación e historia con la tierra. Todos saben lo que es producir.

Según contó Banquero, “dos de ellos son pibes que cursan el último año de la Escuela Alberdi, de formación agrotécnica, unos tienen huerta en su casa y otros son personas mayores como Carlín Acosta, amante de las plantas y conocido baqueano del lugar que cuando vinimos lo primero que nos dijo fue que acá se hacía lino, se cultivaba batata y cebolla de verdeo. Oro Verde en un momento formó parte de ese cinturón verde y nosotros queremos recuperar eso que se perdió”.

Hay 7 a 10 parcelas en producción, unas en siembra, otras en etapa de laboreo. Son de 150 metros cuadrados. Cada una de ellas es trabajada por dos o tres huerteros y huerteras.

Ellos eligen qué van a sembrar en el espacio asignado. En unas se reconocen cebollas de verdeo, lechugas, repollo, en otras, las primeras hojas de habas, incipientes ajos y otras verduras y hortalizas de estación.

“Por ahora usamos las semillas del programa Prohuerta pero hay quienes trajeron sus plantines. Además estamos haciendo trasplante de plantas con flores para atraer polinizadores como abejas, en todas las etapas, porque son muy importantes para la biodiversidad”, puntualizó Banquero.

“El objetivo es la autoproducción pero sobre todo, poder ofrecer al vecino de Oro Verde, una verdura de calidad y libre de venenos, totalmente inocua”, destacó.

En primera persona

En la propia historia de Guzmán Banquero está el secreto de este impulso a la agroecología que se da hoy en Oro Verde. “Soy de Concordia, vine en 2005 a estudiar Ciencias Agropecuarias y me quedé”, contó.

La entrevista tuvo lugar al solcito de la mañana. Conversando o más bien, tirando del ovillo de sus recorridos e inquietudes, el joven confió: “De alguna manera uno quiere devolver a la sociedad, con lo aprendido, todo lo que la Facultad nos dio. Me quedan unas materias todavía pero soy técnico en producción agropecuaria de la Escuela San Martín. Siempre me gustó esto. No vengo del campo sino de la ciudad pero mi abuela tenía su quinta con árboles frutales y verduras. Casi no había casi verdulerías, ahora hay una por cuadra. Ella no necesitaba ir, tenía todo en su casa. El gusto que tengo por esto se lo debo a ella, a mi abuela”.

En fin, con palabras del mismo Banquero, el proyecto en cuestión pretende “dar una oportunidad” al vecino para que compre verduras y hortalizas sin aplicación de productos químicos, esto es saludables y producidos acá nomás.

“Sin el apoyo del Estado esto no podría hacerse”, se encargó de remarcar Banquero. Desde los primeros pasos hasta el presente el Municipio acompañó este proceso cuyo objetivo fundamental es que la comunidad produzca sus propios alimentos agroecológicos.