Con dos entrerrianas, la selección argentina afrontará el Americup

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La pivot elisense Diana Cabrera, una fija en el seleccionado nacional femenino.

Con la presencia de dos entrerrianas, el seleccionado nacional femenino disputará la Americup desde este viernes en Puerto Rico y es apenas la punta de un proyecto integral que promete convertirse en una revolución para la disciplina en el país.

 

En Argentina se está llevando a cabo una revolución que, a partir de este viernes, se embarcará en un nuevo sueño cuando la Selección Mayor femenina haga su debut en la Americup frente a República Dominicana. El combinado nacional compartirá el Grupo B junto al local Puerto Rico, Estados Unidos y Venezuela con el objetivo de hacer historia en un certamen en el que registra tres subcampeonatos. Pero, más allá del desenlace de su aventura boricua, el básquet femenino atraviesa una transformación. “Avanzaremos hacia un crecimiento real y sostenido del básquet femenino”, delineó Fabián Borro, presidente de la Confederación Argentina, entre sus principales mandamientos desde que asumió.

El proceso, que comenzó con la decisión de destinar todas las Escuelas Deportivas Argentinas al Femenino, evolucionó a partir de la contratación de Gregorio Martínez como head coach. El DT multicampeón con Unión Florida, quien dirigirá a la Selección en esta Americup, no es sólo un DT sino también uno de los cerebros detrás de la reestructuración de todos los estamentos de una disciplina en franco ascenso que describiremos a continuación.

AMPLITUD. Las 12 convocadas para disputar la Americup son consecuencia de un ciclo de entrenamientos que comenzó el 26 de abril. Después de 40 días de intenso trabajo, con concentraciones en el Cenard y Sunchales, Martínez anunció la nómina definitiva. Melisa Gretter, la uruguayense Camila Suárez, Macarena Rosset, Agustina García, Julieta Alé, Andrea Boquete, Julieta Mungo, Victoria Llorente, Sol Castro, Agostina Burani, la oriunda de Villa Elisa, Diana Cabrera y Victoria Gauna fueron las elegidas para viajar a Puerto Rico buscando un nuevo muy buen resultado en el Femenino, como aquel subcampeonato en la Americup 2017 disputada en Buenos Aires, el oro en el Sudamericano 2018 –tras 70 años- o el bronce en el FIBA Américas de Edmonton 2015. Y, sobre todo, buscando avanzar hacia el gran sueño, París 2024, y así lograr que la Selección Mayor llegue a un Juego Olímpico por primera vez

Las representantes nacionales están acompañadas por un cuerpo técnico y un staff de elite mundial. El equipo de trabajo está conformado por Martínez como entrenador en jefe, nueve asistentes, tres preparadores físicos, dos médicos, seis kinesiólogos, un nutricionista, tres utileros y Karina Rodríguez, tal vez la mejor jugadora de la historia, como Directora del Femenino.

Gretter, como nueva capitana de la Mayor, habló sobre la importancia de la estructura. “Tenemos la chance de contar con más gente que nos ayuda seguir progresando como jugadoras. Si queremos mejorar la parte del dribbling, tenemos a una persona específica que no puede ayudar en ese aspecto. También está bueno que agreguen la parte femenina dentro del cuerpo técnico, en este caso Sandra Pavón y Rocío Pérez, nos están ayudando muchísimo, nos sentimos acompañadas y podemos hablar de otras cosas con alguien de nuestro mismo sexo que nos pueden llegar a entender desde otra parte. Está bueno que se haya dado un paso tan grande en el femenino”, analizó la base de Estudiantes de Madrid.

DESDE LAS BASES. Amén de los nombres propios, la creación de las Escuelas Deportivas, con el apoyo de la Secretaría de la Nación y bajo la dirección de Carlos Gómez, es el primer eslabón del proyecto de despegue del básquet argentino para masificar la actividad en niñas entre 11 y 13 años. Las EDA, distribuidas en 19 provincias y con más de 50 personas empleadas, tiene como plan una captación inicial de talentos jóvenes. No sorprendió, claro, que la dirigencia haya destinado todas a la rama femenina…

Pero la gema del proyecto de la estrategia global para el despegue del básquet argentino es el Proyecto Nacional Formativo (PNF), una iniciativa que apunta a detectar, reclutar y desarrollar a las jóvenes con mayor proyección del país. El Proyecto Nacional Formativo 2028 comenzó en enero de 2021 con 102 jugadoras seleccionadas bajo dos criterios bien definidos: el 70% es escogido por su estatura -deben medir 1.80 o más, buscando levantar el promedio de las selecciones nacionales, siempre por debajo de los principales países- y todas deben tener entre 13 y 17 años, con un cupo garantizado para cada franja etaria independiente de su talla.

“Si bien las EDA’s son muy importantes así como lo que está pasando con la Mayor, con la U19 y con todos los que están trabajando, creo que el proyecto más importante del básquet femenino es el PNF. Ese es el que más estamos valorando a futuro, tanto desde el cuerpo como desde la dirigencia. El PNF marca claramente la importancia y el cambio de paradigma en la CAB respecto al básquet femenino”, analizó Gregorio. El proceso ya cuenta con 150 chicas, un primer paso significativo para una iniciativa que empieza a plasmar buenas sensaciones según Martínez: “Empezamos un programa de desarrollo que esperamos permita ampliar la base. Las 150 chicas entrenando marcan a las claras que hay un proyecto de futuro, y ese proyecto es el más importante que tiene la CAB respecto al básquet femenino, más allá de lo que se ve a simple vista”.

Martínez, supervisor del PNF junto a sus asistentes Sebastián Silva y Sandra Pavón, explicó la misión de este programa: “La idea es que las chicas se conviertan en atletas a partir de los 14 años, no a los 20. Que sepan cuáles son los hábitos que se necesitan para ese objetivo, que se sientan motivadas y acompañadas durante ese camino, y darles las herramientas necesarias para eso. Necesitamos que esas jugadoras se entrenen, como mínimo, 12 horas semanales para que, complementando los trabajos de los clubes, tengan hábitos de atletas”.

Dos entrerrianas rumbo a la AmeriCup