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martes, julio 27, 2021
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    Bruno Motroni: “Fui un capitán comprometido, competitivo y sincero”

    Es el menor de tres hermanos. Su familia estuvo vinculada al Club Patronato desde siempre y el sentimiento que Bruno tiene por esa institución trasciende lo deportivo, ya que sus mejores amigos los hizo en esas canchas, entre partidos y campeonatos. El catcher  integra el seleccionado desde el año 2004 y  vivió dos procesos muy marcados y diferentes. Uno, cuesta arriba, donde además de los entrenamientos y sacrificios propios, había que buscar auspiciantes y juntar el dinero con mucho esfuerzo para poder participar de las competencias. Y otro, donde a partir de los logros y la visibilización que tuvo el deporte, ese recorrido se hizo más fácil. Muy te invita a conocer más de cerca la vida de uno de los paranaenses más reconocidos en todo el mundo.

     

    Paola Netto | Revista Muy Entre Ríos

     

    “No me quedaba otra que jugar al softbol”, arrancó comentando Bruno ante la pregunta sobre sus comienzos en la disciplina que lo llevó a ser Campeón del Mundo con Argentina en el año 2019.

    Y es que su familia completa ha dedicado gran parte de su vida a este deporte. Su padre como jugador, su mamá profesora de educación física y su hermano mayor ya en las canchas hacían fuerza para que el ex capitán del seleccionado nacional ingresara a jugar.

    “Yo no me animaba a jugar y mi mamá, para convencerme, me dijo que me iba a pagar dos pesos (en ese momento eran una fortuna). Ahí le dije al técnico que me ponga y acepté por eso. Para mi la pelota venía fuertísimo y tenía miedo porque yo era más chico de contextura que el resto, porque jugaba con niños más grandes. Ahora mi vieja sabe que fue una de sus mejores inversiones”, comenta el campeón entre risas  y resignificando aquella anécdota.

    El  pequeño de 7 años con miedo a entrar a las canchas quedó muy lejos en el tiempo y  el correr de los años, las competencias y el esfuerzo dio paso a un jugador integral,  analítico, comprometido, entusiasta y  compañero, que llegó a lo más alto del mundo y tuvo su recompensa y reconocimiento en su ciudad natal.

    “En nuestro deporte es dificil que mucha gente acompañe. Cuando volvimos del Mundial  fue impresionante ver la cantidad de autos en la entrada a Oro verde. Recuerdo a mi familia, mi novia amigos, compañeros de trabajo, parte de la barra de Patronato. En el  recorrido una señora me tiró una bolsa inmensa llena de caramelos desde un departamento y la miré y nos saludamos. Cuando la autobomba dobló para llegar a Casa de Gobierno  y vimos esa plaza llena de gente con banderas argentinas, bombos, batucada, no lo podíamos creer. Fue un momento único para nosotros, inolvidable. Al otro día teníamos que viajar para otra competencia. Pero necesitábamos llegar a Paraná, sentir el abrazo de los nuestros y decir “Lo logramos”.

    El también periodista deportivo analiza el después de la gloria como un proceso complicado en cuento a trazar  nuevos objetivos y desafíos para el seleccionado.

    “Luego del mundial, por la pandemia, ya no pudimos revalidar el título. Pero tenemos un objetivo claro que es el Panamericano, el único torneo que nos falta ganar. Este proceso fue largo y yo no me quiero ir así, quiero demostrar que no fue casualidad todo lo conseguido. Hoy el desafío es ese, como se va a reinventar el equipo para seguir estando bien arriba. A nivel técnico y físico está costando mucho luego de los meses de aislamiento. La incertidumbre desenfoca al deportista del objetivo. Hoy eso se ve muy marcado”.

    Comprometido, observador y detallista

    Así define Bruno su trabajo como capitán de la Selección Argentina. Entiende que mirar lo bueno, quedarse con eso y potenciar a cada jugador desde ese lugar le otorga un plus al deportista y al conjunto.

    “Muchos creen que ser capitán es sólo arengar en los partidos. La verdad es que estaba pendiente de todo, de cada integrante, de sus emociones, de los entrenamientos, de los uniformes, coordinar con los entrenadores y con el jefe de equipo algunas cuestiones puntuales. Además de todo eso tenes que entrenar y jugar. Es un lugar de mucho compromiso. Fue dificil pero necesitaba dejar la capitanía. Por suerte tengo una excelente relación con Mariano Montero (actual capitán y amigo de Bruno) y hablamos mucho.  Sabemos que estar en el detalle es lo que te da el salto de calidad”.

    En noviembre se jugaría una nueva edición del Torneo Panamericano de Softbol aquí en Paraná y ese es uno de los próximos objetivos deportivos que tiene Bruno.

    Pero como gran soñador que es, al respecto reflexiona que “yo me quiero retirar de la selección luego de los Panamericanos de Chile, en 2023. Aún no sabemos si va a estar la disciplina, pero se está trabajando en eso. Tengo dos objetivos a mediano plazo, el Mundial de Nueva Zelanda en 2022 y los juegos Panamericanos en 2023. Me voy a preparar como nunca para eso”

    Florentina

    En el medio de la pandemia y  sin posibilidad de estar acompañados por los protocolos sanitarios, en septiembre pasado llegó Florentina. “Nunca había cambiado un pañal, y esa noche solo fue desesperante. Ese día del nacimiento de mi hija fue un caos. Con el correr de las horas logré relajarme, pero estaba muy nervioso. Hoy  me tiene loco. Es una conexión única la que tenemos. Quiero darle todo lo que pueda. Mis objetivos se reconfiguraron a partir de la llegada de mi hija. Quiero que esté segura y trabajo todos los días para eso”, dice el flamante papá que llenó sus redes sociales con fotos de la pequeña, donde se lo ve feliz y pleno. “Ya le compré una cama elástica para que juegue cuando aprenda a caminar”, comenta sonriendo y anticipándose a los hechos.

    “Yo quería jugar de segunda base”

    “Yo amaba jugar al paddle, nada que ver. Recuerdo que tenía 10 años y los partidos que tenía coincidían con los de softbol, pero me encantaba. Por otra parte mi posición nunca me gustó. Yo quería jugar en una posición más rapida, quería ser segunda base. Al día de hoy rezongo cuando tengo que agacharme todo el tiempo. Por suerte que nunca tuve problemas en las rodillas. También tengo como materia pendiente jugar al tenis. Me encanta y lo sigo, cuando puedo”, asegura Motroni.

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