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Liga paranaense de fútbol: un año que se fue en presentaciones

Perdieron, pero el 2019 les dará revancha.

 

Alejandro Schneider y sus colaboradores (algunos se tiraron del barco antes de tiempo) no lograr producir el cambio que promovieron a la hora de asumir. La experiencia en el año que se va no es buena, pero tendrán la chance de poder cambiar las cosas el próximo. El fútbol hogareño necesita poner urgente las barbas en remojo.

 

Juan Manuel López | coordinacion@eldiario.com.ar

 

El año de la Liga Paranaense de Fútbol dejó mucha tela para cortar. La asunción de la nueva comisión directiva encabezada por Alejandro Schneider trajo consigo muchas promesas. Hubo una presentación de torneo al mejor estilo de grandes ligas, pero se fue en eso nada más.

 

En lo estrictamente futbolístico tuvo un bajo nivel. Los jugadores más rutilantes volvieron a emigrar al fútbol de Paraná Campaña y en los diferentes equipos sobresalieron los pibes. Jugadores que en otras épocas hubiese sido imposibles verlos dentro de la cancha. No por falta de capacidad, sino por su juventud.

 

El torneo realizado, donde se juntaron los 19 equipos participantes no mejoró la cosa. Solo sirvió para que algunos puedan decir que sus equipos no estaban en la B. Los torneos “tipo unidad”, están viciados de experiencias en nuestro ámbito.  Y se sabe que no funcionan.

 

Para pronunciar la mala organización del torneo, clasificaron 16 de los 19 elencos a play off, dándoles la posibilidad de pelear por algo a quienes no se preocuparon en todo el año por hacer bien las cosas, prácticamente a nivelarse con aquellos que se habían esforzado. Quienes habían marcado grandes diferencias en más de 16 encuentros.

El claro ejemplo se dio con el mejor de la fase regular, Ministerio, que había perdido un solo juego en la ronda preliminar. Llegó mano a mano con el peor clasificado, Don Bosco. El Verde tuvo una mala tarde, perdió 2 a 0 y se quedó fuera del certamen. Algo penoso. Sin chances de revanchas.

 

LA VIOLENCIA PRESENTE. Más allá de esto hay que destacar que los hechos de violencia no fueron pocos. Un par fuera de la cancha, pero lo más grave es que algunos ocurrieron dentro de los campos de juego. Con los protagonistas deportivos, como protagonistas de estos repudiables sucesos. Tal fue la gravedad de algunos, que los árbitros pidieron una reunión con la ministra de Gobierno, Rosario Romero, para solicitar el apoyo necesario para realizar su labor sin riesgos y sin temores. Fue un pedido de socorro.

 

Según se sabe, desde la policía se presentaron informes, en los cuales aparecerá el derecho de admisión para varios simpatizantes (muchos de ellos de Sportivo Urquiza, que fueron informados en los partidos finales), para el entrenador Carlos Galván, quien según se comentó desde la fuerza policial no actuó de manera acorde con algunos novatos de la PER. Como frutilla del postre, un par de jugadores de Belgrano llegarán al predio de La Floresta con apuros, sus pertenencias fueron revisadas antes de ingresar y se les encontró bengalas escondidas en los botines. “Informes e inhibición para todos”.

 

Pero que no se asusten los dirigentes, en este balance la idea no es caerles con todo el peso solamente a ellos. Se equivocaron, es cierto. Pero esto vas más allá de la mesa chica. Es algo que viene de arrastre, que pasa en cada club y que ellos pueden cambiar.

 

El primer intento no fue bueno. Pero el 2019 será un año de revancha seguramente, donde necesitaran producir un cambio agudo y hacer las cosas por convencimiento y no por interés. No será fácil. La realidad económica de la Argentina está presente dentro del momento que se vive en el ambiente futbolístico local. Pero hay que buscarle la vuelta y cambiar. La LPF está en una situación crítica y si no ponemos las barbas en remojo todos, el paciente va a dejar de ser crítico y se muere. Las ligas libres se comen año a año nuestro fútbol y no hay reacción.

 

LA PRENSA TAMBIÉN. También está la autocrítica para nosotros, los hombres de prensa. Que ante la falta de motivación por parte del ente regulador, que no hizo bien las cosas, optamos por darle mayor importancia a otros eventos, a otros deportes, a otras realidades, donde si se notó el esfuerzo o el compromiso. No valen las excusas. A nivel periodístico fueron muy pocos los medios que transpiraron la camiseta y estuvieron cerca del fútbol hogareño, que está en una crisis profunda. Que necesita un cambio urgente.

 

PARRAFO APARTE

 

El fútbol de Paraná perdió mucho de cara a lo que viene. La decisión de Belgrano y Sportivo Urquiza de no participar en el próximo Torneo Federal Regional Amateur, por cuestiones económicas justificadas, sumado a la falta de homologación del torneo hogareño, y la pérdida de otra plaza para dicho certamen, hizo que se desaprovecharan grandes espacios futbolísticos, enormes oportunidades para la proyección de jugadores y muchas fuentes de trabajo; para técnicos, futbolistas, preparadores físicos y demás colaboradores.

Tal vez aún no se toma dimensión de lo que hemos perdido, pero lo que se había logrado tiempo atrás con Patronato en Primera División, Atlético Paraná entre la B Nacional y el Torneo Federal A, Belgrano jugando el Federal B y un par de equipos militando en el Torneo del Interior se redujo notoriamente. La falta de aportes gubernamentales y privados, más la incapacidad en algunos sectores para generar otros tipos de recursos hará que en un futuro rememoremos el pasado con un sentimiento de angustia, por lo que se perdió, por lo que nos hicieron perder quienes modificaron los certámenes a nivel nacional. Faltarán oportunidades y espacios para que muchos puedan mostrarse, para que muchos puedan trabajar.