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Alertan por la poca atención de los padres a sus hijos en balnearios municipales

Mariana Godoy, subdirectora de la Escuela de Guardavidas Municipal, comentó su preocupación porque muchos chicos van solos a la playa. Critican que algunos jóvenes nadan fuera de los límites del boyado.

Redacción El Diario

Con la temporada de verano en pleno desarrollo y los espacios municipales inaugurados, tanto balnearios como piletas, los guardavidas, responsables de prestar la seguridad en los espejos de agua, continúan percibiendo un problema de larga data. Muchos menores de edad concurren sin la supervisión de adultos.

En la playa de Bajada Grande, uno de los balnearios municipales ubicados frente a uno de los sectores más anchos del río Paraná, tiene como característica una gran correntada y por lo tanto el nivel de precaución crece.

Al respecto, Mariana Godoy, subdirectora de la Escuela de Guardavidas Municipal, comentó preocupada a EL DIARIO la situación que observa, sobre todo los fines de semana: “Hay boyado y mucha playa, pero hay chicos y adolescentes que se tiran desde el muelle. Lo hacen para medirse hasta dónde puede llegar cada uno, pero juegan con su vida y no toman dimensión de lo que hacen”.

Ante esto, Godoy destacó que el problema es que los padres dejan ir solos a la playa a sus hijos y aclaró: “La responsabilidad de los guardavidas es del boyado para adentro, del boyado para afuera es responsabilidad de cada uno”.

En caso que la persona esté nadando fuera de los límites establecidos, el personal municipal se comunica con Prefectura para que intervenga.

Respecto a la situación de infraestructura y medidas de seguridad en las piletas municipales, Godoy informó que son supervisadas por la Secretaría de Medio Ambiente, quienes controlan que los natatorios tengan las tapas en la toma de aire, que las escaleras estén en condiciones y demás.

“Muchas veces los chicos corren las tapas y es un peligro que hay que estar vigilando continuamente”, aseguró la subdirectora.

 

GUARDAVIDAS

En la actualidad hay en actividad 160 guardavidas, quienes rindieron una reválida (se hace una vez al año), tanto en la parte teórica como práctica, para quedar habilitados a trabajar en la temporada estival.

“En cada espejo de agua es obligatorio que haya al menos un guardavida. Por suerte se está cumpliendo tanto en los espacios públicos como privado”.

En las colonias de vacaciones, que concurren cientos de chicos, Godoy sostuvo que se suman refuerzos o complejos de piletas privados también agregan guardavidas los fines de semana.

A TENER EN CUENTA

La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), en su manual de prevención de accidentes, destaca la “visión directa estricta” y explica: “Los adultos deben vigilar de manera personalizada desde la playa o embarcaciones a los niños que se encuentran en el agua a una distancia que permita su auxilio inmediato ante el menor indicio de dificultades”.

Otra de las sugerencias indica que “cada niño que entre al agua debe hacerlo con un adulto físicamente apto para nadar. Tenga en cuenta que es casi imposible auxiliar simultáneamente a dos niños”.

En virtud de las normas de seguridad, la SAP informa: “Se les debe inculcar a los niños el respeto absoluto de las zonas boyadas, las banderas y los carteles de advertencia” y agrega: “Los adultos no deben hacer autoevaluaciones acerca de la profundidad, la velocidad de la corriente, la presencia o no de remolinos en parajes no conocidos. Ante la duda es mejor no entrar al agua”.