Postales de la ciudad para los mensajes de promoción turística       

105
La Plaza 1 de Mayo, con el río Paraná visualmente tan cerca.

Más allá del tono laudatorio de los mensajes destinados a promocionar una ciudad, repasar estos materiales que circularon hace unas cuantas décadas ya, ayuda a hacernos una idea de la Paraná que supo ser.

 

Griselda De Paoli | [email protected]

 

Paraná es una ciudad con atributos y atractivos distintivos, señalarlos, comunicarlos, ha sido un desafío a través del tiempo, cuando se ha pretendido la promoción del turismo atendiendo a sus efectos multiplicadores. Posicionarla de manera competitiva en el orden nacional y regional, ha impulsado, en diferentes etapas de su historia, la búsqueda de herramientas a tal efecto.

 

Durante la gestión del icónico intendente Bertozzi, que sin duda le puso su impronta al perfil urbano paranaense, se recurrió (1936) a la promoción del perfil de nuestra ciudad en la revista “¡¡Viajes!!”, publicación oficial de la Federación Argentina de Turismo, que bajo el título de portada “Entre Ríos. Tierra Maravillosa para el turismo de otoño, invierno y primavera” dio un lugar central a la capital provincial. Ilustraba la nota un gran número de imágenes ciudadanas que ponían foco en el río, el puerto, las barrancas, los edificios más destacados. No había entonces un logotipo, pero sí una percepción de la identidad. La nota, que parcialmente compartimos, nos lleva de la mano sin ahorrar referencias a pautas identitarias locales.

Al caracterizar a Paraná, se consigna allí: “ciudad de paisajes subyugantes de colorido, de panoramas exaltados por todas las maravillas de la naturaleza, empenachada por un parque imponente y por la belleza sublime de una Bahía que incita a contemplarla avaramente, recamada por las islas de la anchurosa ribera y exornada por las barrancas cambiantes que deslumbran con las luces de todos los colores desde el ‘ocre sangriento hasta el suave marfil’, con las gamas del rosas y el blanco purísimo de las margas, Paraná, si no lo es actualmente, merece ser una de las primeras ciudades argentinas. Ciudad favorecida por tantas cosas bellas, su población nativa guarda justa armonía con tales atributos que le rindiera la naturaleza”.

 

Calles hermosas

Al hablar de las cosas bellas de Paraná que deleitan la visión del viajero y el turista, justo es destacar – aunque no lo necesita porque tiene relieves propios – la personalidad de su intendente, ingeniero agrónomo D. Francisco Bertozzi, espíritu progresista y de extraordinario y contagioso dinamismo.

Ciudad de calles hermosas hemos dicho, y en verdad que nos hemos quedado cortos en la calificación, que no es elogio sino rigurosa verdad. Calles orladas por arcos triunfantes de belleza y cielo, formados por las ramasones de viejos jacarandáes, aguaribay y otros arbustos provenientes de la fecunda y variada flora entrerriana. Arboles plantados hace muchísimos lustros, vaya a saberse con qué criterio de estética ornamental pero con la intención ajena, por cierto, de que sirvieran de conjunción armoniosa con el paisaje de las calles que reciben el amparo frondoso de su sombre; de las calles erguidas con ansias de alcanzar el cielo, o en declive para  acercarse a la costanera y narrarle al río las emociones de su granito y las quejas del asfalto, o enamoradas de las curvas y recodos para perderse entre las anfractuosidades de las barrancas, o empinadas cuesta arriba, sedientas de estrellas inquietas de acercarse al Morro para cantarle, con la melodía de todos los ruidos que hieren sus tímpanos, las letanías de su amor.

Ciudad de calles hermosas, arboladas, limpias, asfaltadas, de avenidas extensas, Paraná se eleva sobre los quebradizos de una meseta como una invitación de luz y de paisaje.

Y si asomamos la vista desde cualquiera de los ángulos del Hipódromo o de la Base Aérea quedamos inmediatamente extasiados de la singular hermosura panorámica que nos ofrecen sus alrededores, realzados por el espejo del río.

Subrayados

Un subtítulo de la nota (Ciudad integral para turismo), refuerza la descripción poética del anterior para decir que Paraná llena de verdad todas las exigencias del turista. “Es, en este sentido, una ciudad integral. El turista que busca, en el rodar de viajes para satisfacer sus emociones, paisajes y panoramas, los encontrará en Paraná. Si su ansiedad es la de gustar ríos, islas, selvas, parques, en parte alguna los encontrará más bellos que en Paraná”.

“Si aguijonea su espíritu cualquiera de las inquietudes relacionadas con las artes, las ciencias naturales o la historia, tiene en Paraná, para satisfacerlas, el Museo de Bellas Artes, el Museo de Pintura y Antigüedades del Palacio Arzobispal, el Museo de Historia Natural, y el Archivo Histórico de la Provincia”.

“Si su afán es conocer lo que con más interés se destaca en Paraná, entonces no deje de ver, el turista, la Escuela Centenario, el Pensionado de las Esclavas Argentinas del Corazón de Jesús, el Seminario Conciliar, el Colegio de Artes y Oficios Enrique Carbó, el Club Social, el Jockey Club, el Centro Comercial, el Parque  de la Sociedad Española, los  Cuarteles Militares, la Base Aérea, la Escuela Normal Alberdi, la Escuela  de Agricultura de Delicias, el Establecimiento Agronómico, Bajada Grande, Paracao, Aguas Corrientes, La Picada y Plaza de Aguas”.

“Si algunas de las tantas manifestaciones deportivas atraen su atención, en Paraná encontrará el deporte de su predilección. Tiene Remo, Natación, Polo, Baseall, Tennis, Pelota, Rugby, Caza y Pesca”.

“Elija para sus próximas excursiones la ciudad de Paraná, encantadora para el turismo en todas las estaciones del año”, remataba.

Lecturas para ampliar

–Calvento, Mariana; Colombo, Sandra Silvia. La marca-ciudad como herramienta de promoción turística, ¿instrumento de inserción nacional e internacional? 2009

–Federación Argentina de Turismo. (1936). Revista VIAJES. Año I. Enero Febrero. MNº 2.

AL MARGEN

Siempre es oportuno reflexionar sobre la ciudad. El desafío en este caso ha sido enriquecer una acción conjunta llevada adelante entre EL DIARIO y la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Uader. De esta experiencia participan docentes, alumnos e invitados, con la idea de poner en valor los bienes comunes y también repasar los asuntos pendientes. Para comentarios y contribuciones, comunicarse a [email protected], [email protected] y/o [email protected]