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Creciendo a alta velocidad: Ezequiel Bastidas y el balance del año

El piloto paranaense de 18 años habló sobre la mezcla de alegría y desilusión por el Subcampeonato en la Fórmula Renault 2.0 y sobre su futuro en el TC 2000.

 

 

Juan Manuel López | coordinacion@eldiario.com.ar

 

La capital de la provincia de Entre Ríos sigue siendo un refugio fuerte para el automovilismo nacional. Además de las atrapantes carreras en el Club de Volantes Entrerriano, que generalmente lucen repletas de gente acompañando las diferentes marcas, estas latitudes sigue afianzando pilotos.

El camino del Gurí Martínez y Mariano Werner a través de los años viene con crecimiento de jóvenes corredores, que van prosperando a alta velocidad y piden pista entre los grandes. Este es el caso del talentoso Ezequiel Bastidas, que con apenas 18 años ya busca meterse en la tecnológica competencia que represente el TC 2000.

El piloto de Paraná viene de un excelente año en la Fórmula Renault 2.0, donde fue líder casi todo el año, pero terminó con un doloroso segundo puesto. Salir segundo es un excelente resultado, pero para Bastidas, por la forma en que se dio el desenlace, no parece una consecuencia interesante, sino dolorosa.

El piloto analizó lo hecho y habló de lo que espera para el 2019, que parece venir con crecimiento.

 

EL BALANCE

 

“Fue muy bueno. Todo el año estuvimos muy firmes, por mucho tiempo lideramos el campeonato, pero en la última fecha, por un toque y la decisión de los comisarios, me penalizaron y no me pude quedar con el título. Lo realizado durante todo el año fue muy bueno, contundente. Tuvimos tres victorias, como seis o siete podios. Fue un gran año. Pensándolo en frío, un subcampeonato argentino en la categoría es muy bueno. Contento por eso y a la vez amargado por cómo se escapó el campeonato”, contó Bastidas, que llegó a la redacción acompañado por su padre, Aldo, una persona muy importante en el desarrollo del joven automovilista.

Luego prosiguió con el análisis de lo hecho durante el 2018 expresando: “Por un lado es muy bueno ser subcampeón. Pero tenía esa posibilidad de ser el número uno, éramos los firmes candidatos, si no fuera por ese toque, otra sería hoy la realidad. Podría ser campeón tranquilo. Se dio de esta manera y debo estar más que tranquilo con el subcampeonato”.

 

AGRADECIDO

 

Bastidas valoró mucho lo realizado por su equipo, Gabriel Werner Competición, también de la capital entrerriana. Al referirse al trabajo realizado por sus colaboradores, aseguró: “El equipo trabajó muchísimo durante los años que vengo corriendo en la categoría. Fuimos progresando todo el tiempo para poner a punto el auto a mi gusto y demás cuestiones importantes de la preparación. Nos fuimos adaptando en conjunto y eso nos hizo ir mejorando. Uno con los años toma experiencia y eso obviamente que ayudó bastante. Fue un gran cambio. Si bien el primer año que estuve quedamos terceros en el campeonato, este año terminamos segundos, así que un gran progreso”.

 

LO QUE VIENE

 

El piloto paranaense no quedó conforme con el subcampeonato obtenido con su auto rojo de la Formula Renault 2.0.

“Estamos trabajando para estar presentes en el TC 2000 el año que viene junto al equipo DTA Peugeot Oficial, así que intentando poder concretar eso y realizar todo el año en esta categoría”, manifestó Ezequiel, haciendo hincapié en un tema no menor, los recursos con los que deberán contar para estar presentes en una cegaría tan costosa. Aldo, el padre del piloto, aseguró que se hace muy difícil salir a buscar sponsors, más allá del crecimiento que viene teniendo su hijo en el automovilismo nacional.

 

LAS PERSPECTIVAS

 

Pensando en lo que ocurrirá en el 2019, con su  nuevo reto dentro del deporte motor, Bastidas mencionó: “Vamos a estar con los Peugeot que durante la temporada 2018 estuvieron en el Súper TC 2000, con el auto de Mariano Werner y Néstor Bebu Girolami. Así que vamos a ver cómo nos va. Si bien será el primer año y costará mucho, todavía estamos cerrando el presupuesto, sé que tengo un año de aprendizaje que tendré que aprovechar al máximo”.

 

Una adolescencia responsable

 

Hace años que Ezequiel se pierde fines de semana con amigos, salidas y juegos. Su adolescencia pasó de autódromo en autódromo, algo que naturaliza y que asegura disfrutar.

“La realidad es que lo tomo con normalidad. No me quita nada de mi vida correr en autos. Si bien tengo otro tipo de responsabilidades, también ayudando a mis padres en el trabajo, creo que vivo con normalidad. No me gusta salir, así que no me pierdo esas cosas y siempre intento enfocarme mucho en el automovilismo, que es lo que me gusta. Todo el día estoy mirando cámaras, entrenando en el simulador y demás”, contó con sinceridad, mientras su papá lo exponía contando que le costó un poco terminar la secundaria, producto de tanto tiempo fuera de la ciudad.

LA FAMILIA. Al ser tan joven cuando dejó el karting y pasó a conducir el Formula 2.0, fue fundamental estar bien apuntalado. Una familia que acompaña por completo en cada autódromo hace más sencillo el progreso del joven piloto paranaense. “La familia es el pilar de todo esto. Gracias a ellos yo pude crecer y hoy estoy en este lugar de privilegio. Es mérito de ellos también haber llegado hasta acá y seguir creciendo. Por eso estoy muy agradecidos con ellos y con toda la gente que me viene acompañando durante todo este tiempo”, aseguró emocionado, mientras miraba a su padre, quien jamás lo deja solo.

De visita por la redacción contó todo lo vivido y lo que espera para el 2019.
Foto Marcelo Miño.

Con información de Mirador Entre Ríos.