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Paraná, una ciudad que tiene que aprender a convivir con los arroyos

Hay 16 cuencas hidrográficas que atraviesan de punta a punta la capital provincial. Se creó un comité para reconocer los diferentes cauces y prevenir obras que empeoren la situación. Sugieren conformar parques lineales y concientizar a vecinos y funcionarios.

TOMÁS RICO

La capital entrerriana es una de las ciudades del país con mayor cantidad de cuencas hidrográficas urbanas, que la atraviesan desde todos los puntos cardinales. Paraná está emplazada sobre 16 arroyos, los cuales fueron reconocidos mediante la ordenanza municipal n° 9668 promulgada en febrero de este año.

“La ordenanza plantea respetar la geografía sobre la cual está ubicada la ciudad, porque se construyó a espaldas de las cuencas y muchos de los problemas que hoy tenemos justamente tiene que ver con esto”, analizó Candela González, coordinadora del Comité de Cuencas por la Secretaría de Ambiente Sustentable, en una entrevista con EL DIARIO.

La norma explica entre sus objetivos, “incidir en la reforma de la normativa urbana que regula usos del suelo, factores de ocupación y ambientales, en pos de una ciudad socialmente justa, económicamente sostenible y ambientalmente sustentable”, expresa el artículo primero de la norma.

Juan Manuel Pauletti, educador del Aula Verde y miembro de la fundación Puente a la Vida, también opinó sobre este tema, con el cual trabaja hace años.

“Los problemas que hay con los arroyos los estamos viviendo todos, porque es muy difícil ser de Paraná y no estar atravesado por alguno. Es algo con lo que tenemos que convivir y que ha sido negado en la planificación urbana”, cuestionó.

Es que los problemas están a la vista y se acrecientan cada vez que llueve. Durante los últimos días, las intensas lluvias dejaron barrios anegados, calles intransitables porque los desagües no respondieron y esto fue producto también porque los  arroyos rebalsaron.

“Recién ahora hay una ordenanza que reconoce las cuencas, pero  antes no se conocía ni la figura del arroyo. Eso hizo que se convirtieran en los ´patios traseros`, en basurales, en que hídricamente no puedan cumplir su función porque se los entuba, se los canaliza y se los desvía”, sostuvo Pauletti.

FALTA DE COMPROMISO

Pero el problema no es actual sino de años de gestiones políticas e irresponsabilidad ciudadana.

“Hay cuestiones que hasta con la mejor ingeniería no se ha logrado controlar, caso de puentes que se caen, desbarrancamientos, calles que se rompen, las cloacas que salen por cualquier lugar. Son problemas que se ven todos los días, claramente no entendimos cómo se comportan estos cuerpos de agua”, señaló el educador.

Al respecto, González focalizó el problema en los deficientes desagües. “Hay culpas que son responsabilidades políticas que viene de años por la falta de mantenimiento, por ejemplo del tema cloacal, en algunos casos están mezclados con desagües pluviales. En Paraná falta una planta de tratamiento cloacal  y por eso sale todo puro al río, imposible que no se contamine. El problema es que todo está al límite, como el sistema cloacal”, criticó y agregó: “La responsabilidad recae también sobre los vecinos que no tienen conciencia y en los municipios que muchas veces han elegido hacer otras obras más vistosas y con menos dinero, y evadieron esto que es clave”.

A raíz de estas deficiencias, varios barrios de la ciudad que están al borde de cauces de agua presentan problemas edilicios en varias casas. “Estamos colaborando con el arroyo Colorado porque hay grietas inmensas y hay ocho familias comprometidas que tienen el arroyo a un metro de sus casas. Lamentablemente al comité llegan muchas problemáticas pero que escapan de nuestro alcance”, indicó la funcionaria.

En esta línea, Pauletti expresó: “Uno cree que correr un poco el cauce del agua o entubarlo no va a causar un problema. Se piensan que se puede construir un shopping o una cancha de fútbol en lugares que cruzan arroyos y no se puede. Por eso si nos oponemos a un proyecto porque hay una variable ambiental que no se respeta es porque ahora queremos hacer las cosas bien. No es una cuestión fundamentalista”.

COMITÉ DE CUENCAS

Es una entidad conformada por reparticiones públicas y no gubernamentales abocadas a la gestión coordinada y participativa de las cuencas hidrográficas y su corredor biológico y de toda actividad humana de intervención dentro de sus límites territoriales. La intención de la normativa municipal es que cada arroyo tenga su comité, pero hasta el momento sólo se conformó el de La Santiagueña.

“El comité está absolutamente en contra de los entubamientos porque ya se están padeciendo las consecuencias. Al entubar el agua pierde oxígeno entonces se pudre y se suma a ello la problemática de los residuos”, indicó González y a su vez agregó que el problema de estas obras es que al ganarles ladera a los arroyos, “los caños son mucho más pequeños que el curso del agua natural trae, esto genera que el agua salga con más fuerza”.

Este problema se refleja cuando llueve mucho en poco tiempo y los arroyos rebalsan e inundan los barrios aledaños.

“Hay que respetar el arroyo a cielo abierto, lo que pasa que el paranaense solo conoce los arroyos con ratas y mugrientos o el entubado. No tenemos un arroyo para sentarnos a tomar mate a un lado como sucede en Córdoba, por ejemplo”, indicó.

La concientización es lo primero y tal vez lo más difícil, pero en ese rumbo va el comité: “Hay que generar una conciencia que no existe y que tiene que ver con las líneas de riesgo y los planes de emergencias”, resaltó González, y criticó que en áreas municipales como Diseño Urbano de Planeamiento trabajan sobre un plano de Paraná que “es plano y encima los arroyos no figuran. Partiendo desde ahí cómo no vamos a tener problemas”.

PARQUES LINEALES

La ciudad en su momento contrató al Banco Interamericano de Desarrollo para que realice un estudio hídrico para determinar cuáles son las cuencas de Paraná y sus principales problemas.

“La solución que plantearon es llenar la ciudad de parques lineales, tipo parques naturales como el Parque Urquiza, con los cuales se potencia la topografía y la vegetación, y los causes de agua cumplirían la función de desagotar los días de lluvia, tener mayor capacidad absorbente de agua, generar más espacios verdes por habitantes”, destacó Pauletti.

Un ejemplo de lo que se quiere crear en la ciudad, es el Paseo Jardín “lo tomamos como modelo. Lo único que habría que trabajar acá es el tema de las conexiones de cloacas para que no lleguen residuos sólidos, pero es algo que con educación y conciencia se puede lograr”, entendió el joven y concluyó con un mensaje concientizador: “Si entendemos que nuestro territorio es más agua que tierra podríamos empezar a construir y a vivir con arroyos, no en contra de ellos. Mientras más los ataquemos más furia van a devolver contra nosotros”.