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Balance del gobernador a tres años de gestión

Tranquilo, bien dispuesto, a agenda abierta y sin límite horario, Gustavo Bordet recibió a periodistas de medios de comunicación escritos de la provincia en una rueda de prensa.

“Había noches que no podía dormir” recordó Gustavo Bordet al referirse al inicio de su gestión atravesada por “una situación muy crítica”. Logrado lo que define como el ordenamiento de las cuentas públicas, habló de los pilares del modelo de producción y empleo público privado que impulsa. Fundamentó la decisión de desdoblar las elecciones y aseguró su disposición a dialogar con todos los sectores internos del justicialismo.

 

Gustavo Bordet no cambió el criterio en cuanto a no hablar directamente de “herencia” recibida al llegar al gobierno, argumentando que “siempre me he hecho cargo de lo que me tocó en la vida”. No obstante, luego de apuntar que tres años atrás “me parecía más importante decirle a los entrerrianos cómo íbamos a superar una situación de crisis muy profunda que tenía la provincia”, compartió datos y experiencias que atravesó a inicios de la gestión. “Por cierto, era una situación muy pero muy crítica, donde había una diferencia de 10, 11 puntos entre gastos e ingresos y eso generaba un agujero fiscal enorme”. Recordó que “había noches que no podía dormir porque pensaba cómo iba a hacer para reunir el dinero para poder pagar los sueldos; de dónde iba a conseguir ese dinero. Y tenía vencimientos de deuda permanentes: había letras que vencían cada 60, 90 días y había que renovar capital e intereses y eso era una bola de nieve que iba creciendo y que encima, no alcanzaba para cubrir el déficit corriente mensual”. Precisó que “a valores constantes, sin actualizar por inflación, había meses que tenía entre 500 y 600 millones de déficit. Hoy, si se actualizan esos montos en tres años, estamos hablando de cifras siderales”.

 

EQUILIBRIO

 

Transcurridos tres años en la gestión, el panorama que describe es otro. “Hoy estamos en una situación de equilibrio, no necesitamos recurrir nuevamente a endeudamiento y fue fruto de un trabajo arduo, constante, de una reestructuración de deuda inédita en la provincia”. A través de un crédito internacional se pudo licuar la deuda a corto plazo y consolidarla a largo, lo que posibilitó desarrollar la gestión, explicó.

Tras señalar que el crédito nunca es malo si se lo utiliza bien, llegó la primera crítica al gobierno nacional porque “utilizó miles de millones de dólares en crédito y seguimos teniendo déficit”. Fue el primer cuestionamiento a la gestión de Mauricio Macri, pero a lo largo de la charla hubo otros.

 

En la provincia esa estrategia para resolver el endeudamiento permitió “consolidar la deuda, un programa de mil viviendas, darle el 16% a los municipios para que hagan obra pública y equipamiento y también hacer obra pública” desde la gestión provincial.

 

Tomando ese punto de partida en 2015, “realmente complejo”, destacó haber llegado a esta etapa con “las cuentas públicas equilibradas”, lo que implica “poder empezar a pensar en asignar recursos”.

 

Desestimó apreciaciones de la oposición, al remarcar que el ordenamiento “es mucho más que pagar sueldos, es tener una provincia planificada”.

 

La consulta de EL DIARIO disparó las apreciaciones del mandatario con relación a las condiciones en que encontró el gobierno que dejaba tras dos mandatos Sergio Urribarri, con quien más adelante en la entrevista, manifestó que no está teniendo diálogo. “No estoy teniendo relación con el exgobernador, hemos tenido diferencias de posicionamientos políticos”, dijo Bordet.

 

MODELO PÚBLICO PRIVADO

 

A partir del ordenamiento de las cuentas, habló de la posibilidad de planificar para ir hacia “un esquema de producción y empleo público privado” con cimientos en tres pilares.

 

En materia vial, consideró clave contar con una buena trama de caminos y “por eso –dijo– decidimos invertir fuertemente en materia vial”. Si bien comentó que Entre Ríos es la cuarta provincia en inversión, consideró que “falta y falta mucho porque ha habido un atraso muy grande”.

 

Otro pilar es la matriz energética, porque se necesita cerrar el circuito eléctrico en la provincia. “Nos quedaba todo el norte, que es la zona más postergada, sin electricidad. Salimos a buscar por iniciativa privada la posibilidad de hacer y financiar la obra. Estamos en pleno proceso de apertura de sobres que permitirá cerrar energéticamente el norte entrerriano: La Paz, Feliciano, Federal, Federación”.

 

Y también en materia gasífera, porque falta interconectar los dos gasoductos troncales que tiene Entre Ríos, uno que, desde Aldea Brasilera –por la ruta 127– llega al norte y el otro, por la ruta 14. “Hay que interconectar los dos gasoductos y es lo que estamos haciendo con un proyecto energético de iniciativa privada”, informó. La previsión es que de ese modo se instalarán más industrias en el norte. Por caso, la avicultura, que por aspectos fitosanitarios ya no se puede instalar en los departamentos Uruguay, Paraná o Colón y se va desplazando.

 

El tercer elemento que citó fue el sistema portuario, teniendo en cuenta que “al momento de asumir no había ningún puerto operativo”. Durante esta gestión, “habilitamos Diamante, Concepción del Uruguay, y ahora ya tenemos las autorizaciones para Ibicuy y están viniendo los primeros buques de puertos de ultramar”.

 

Esto “reduce en un 30 % prácticamente los costos de transporte y logística y mejora las condiciones de competitividad de productos y oferta exportable”, subrayó.

 

En otro orden, se refirió al impulso a la agencia de exportaciones en el sistema público privado, como tiene Córdoba, Mendoza, Santa Fe, citó.

 

Sumó la articulación con la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER, Consejo Económico Empresario de Entre Ríos, la Dirección de Estadística y Censos para construir un indicador que mida la actividad económica de Entre Ríos, un registro del que se carecía.

 

La descripción no correspondía a un punto de llegada sino a un trabajo a continuar porque “la provincia –sostuvo– tiene enormes potencialidades por sus condiciones propias, naturales”.

 

Reconoció haber recuperado recursos que envía Nación sin dejar de señalar que “legítimamente correspondían a la provincia”. “Ojalá acá se hubiera reclamado como Córdoba, San Luis y Santa Fe; habría otra situación”. Se refería a las presentaciones de esas provincias ante la Corte en la presidencia de Cristina Kirchner para reclamar fondos coparticipables.

 

Insistió en que “conseguimos más recursos, pero arreglamos las cuentas” y como un paso positivo habló del personal de la administración pública, en principio para marcar diferencia con la Nación porque en Entre Ríos “no hubo despidos y en el gobierno nacional hubo miles”; y además para destacar que congeló la planta de personal. “Si sobre 90.000 empleados públicos había un crecimiento del 3% interanual, significaba 2.700 empleados públicos más por año. Hoy decrece al 0,8% por jubilaciones, renuncias, fallecimientos, no por despidos”, reiteró.

 

PÉSIMO

 

El concepto corresponde al juicio que el gobernador tiene sobre la economía del gobierno nacional. “La inflación es mala para todo”, respondió sin dudar y en particular consideró el impacto que tiene en los asalariados. Y si bien admitió que puede producir mayor recaudación, es como consecuencia de la inflación y “lo importante es cuando hay mayor recaudación por mayor consumo”. En ese orden de ideas, caracterizó el momento actual de “estanflación, inflación con estancamiento”.

 

Insistió que “con la inflación nadie se beneficia, perdemos todos”, excepto el sector especulativo, acotó. Y si se piensa que licua la deuda en pesos, en el caso de la Provincia, la deuda es en dólares.

 

Las consideraciones en este aspecto, llevaron a Bordet a señalar categóricamente que “todo este sistema económico que hoy está instalado en el gobierno nacional es pésimo: altas tasas de interés que desalientan cualquier tipo de inversión y si se invierte en capital de trabajo para producir más, quién asegura que va a vender más en un momento de recesión brutal donde el consumo se retrajo. Y por otro lado, una inflación que golpea sobre el bolsillo de los trabajadores del 47% anual. Y la presión fiscal, porque para poder cubrir el déficit se aumentaron impuestos”, fue enumerando.

 

Manifestó que “uno entiende que hay que ir al equilibrio de las cuentas fiscales, pero hay que hacerlo a través de un plan económico del que acá (Nación) se ha carecido y nos ha llevado a esta situación: un escenario negativo”, enfatizó.

 

SIN CAMBIOS

 

El gobernador descartó que se vayan a producir cambios en el gabinete. “Se hacen cuando hay que hacerlos, no necesariamente en diciembre. Ahora no hay necesidad de cambiar un funcionario”, aunque las gestiones son “dinámicas”, acotó, descartando cambios en ese sentido. Por el contrario señaló que “venimos trabajando muy bien en todas las áreas” y se manifestó “satisfecho por el trabajo realizado” al que caracterizó como “muy intenso” y “de monitoreo permanente”. Comentó que “este año que no fue electoral, lo aprovechamos intensamente y llegamos a este momento, satisfechos”.

 

ELECCIONES

 

“Hay una traslación directa de gestión, imagen e intención de voto”, sostiene Bordet aunque dice que “hay que trabajarlo fuertemente”. No cree que necesariamente haya una tracción de los candidatos de los distintos niveles. Destaca que a pesar de haber boleta única, hay mucho corte, y cita la última elección en Paraná cuando el justicialismo perdió la intendencia por 25.000 votos y la gobernación por 7.500 sufragios.

 

En cuanto a la reforma política que impulsó a través de un proyecto de ley que remitió a la Legislatura, argumentó “la necesidad de que Entre Ríos tenga un sistema electoral de acuerdo a los tiempos que nos toca vivir. Estamos votando igual que hace más de 35 años”

 

–¿Por qué cree que no avanzó el cambio?

–Porque hay estructuras conservadoras dentro de los partidos tradicionales, dentro del mío y de los otros, que impiden que se hagan esos cambios. Qué mejor que decirle a un elector a quién quiere votar como intendente, a quién para gobernador, para presidente, para senador, para diputado y para concejales, libremente. Ahí se va a terminar el que va colgado del saco, el que va camuflado en una lista. Planteamos 50% para hombres y 50% para mujeres. Resulta que veladamente hubo una resistencia feroz. Entiendo que no se acepte la boleta única por conveniencia política, por prevalencia de los modelos conservadores dentro de los partidos políticos entrerrianos, pero ¿por qué se obvió el 50% para las mujeres? Evidentemente también siguen existiendo estas mismas estructuras para favorecer a un género. Y pasó lo mismo con las minorías que ahora se reclaman. Planteamos el 15% para las minorías en todos los partidos y tampoco fue aceptado. Era más fácil implementarlo por ley, ir en concordancia con la Constitución de la provincia que habla de eso. Acá no hubo voluntad política de hacer una reforma innovadora, que no era para favorecer a un gobernador. Tampoco hubo otra propuesta mejor. Me he comprometido a que si tengo la posibilidad de ser gobernador de nuevo, mandaré un proyecto de reforma política y nadie podrá decir que es para favorecerme porque ya no voy a poder ser gobernador nunca más.

A propósito de una consulta periodística, recordó actos “masivos” convocados por mujeres en 2017 y contó que “en la mayoría de los lugares que recorro, la gran mayoría son mujeres”.

 

No dejó de observar que “hay mujeres que también se oponen” y por eso consideró que “hay quienes tienen que hacer una autocrítica”.

 

Bordet también se pronunció a favor del voto electrónico “Desde que se implementó en Brasil en 2002, fui un firme defensor y adherente. Después lo propuso Cambiemos. Agiliza, facilita la elección. Hablan de la inviolabilidad del sistema; ¿acaso, no se queman o se roban las urnas?”.

 

Mencionó que “la boleta única en papel era otra posibilidad, pero será una discusión para 2020”.

 

DESDOBLAMIENTO

 

“Un sector importante entiende que la elección a gobernador debe ser de esa categoría junto con intendentes y concejales. Para eso somos una provincia federal, tenemos división de poderes en la provincia, un sistema electoral, provincial y lo lógico es que elijamos nuestras autoridades como funciona en todos los sistemas federales”, argumentó con relación al desdoblamiento de las elecciones.

 

–¿Cuál será el escenario de las próximas elecciones?

–Desde el lugar que me toca como presidente del Partido Justicialista voy a agotar todas las instancias para lograr un criterio de unidad que no significa uniformidad. Consensuar todo lo que se pueda y lo que no, que se discuta en el marco de elecciones internas. Esa es mi tarea como presidente del partido y la que tenemos que desarrollar a través de una propuesta electoral fuerte. Lo que hará la oposición no lo sé, no tengo la certeza. Nosotros estamos proponiendo un fair play político, donde podamos pautar reglas claras, sin difamaciones, para poder llevar con claridad las propuestas, con debates.

 

–¿Con qué espacios podría dialogar para lograr la unidad en el justicialismo?

–En un movimiento como el justicialismo siempre hay posturas que pueden consensuar y otras quizá no, y eso hay que dirimirlo en una interna, para eso está el mecanismo de las PASO. Juicios de valor sobre los dirigentes no los hago porque no me gusta etiquetar, siento respeto por toda la dirigencia de mi partido y de los otros también.

 

–Las referencias nacionales de los sectores en la provincia, concretamente con Cristina Kirchner, ¿serían un obstáculo para dialogar?

–En absoluto, no es un obstáculo. Yo hablo con todo el mundo. Tengo mi visión, pero hablo con todos. El dirigente que me pide para hablar del justicialismo, hablo. Me llamó Alberto Fernández que vendrá a Entre Ríos y me pidió conversar y me sentaré con él. Yo no tengo ningún problema para hablar, no hay límites en esto. No ponemos obstáculos de ninguna manera, estamos en una propuesta provincial y necesitamos el apoyo de todos. Cuando se diriman las cuestiones nacionales se verá cómo se construye. Considero valioso escuchar.

 

Críticas de los propios

 

Bordet admitió que hay sectores críticos dentro del justicialismo, pero “no creo que sean tantos”, contestó a una de las consultas periodísticas. Las vinculó a la existencia de “estructuras partidarias que son muy refractarias a los cambios” y “se sostiene –acotó– que hay que gobernar con consignas y no con hechos y acciones de gobierno”.

 

Aludió a la “situación inédita” que significó que el gobernador sea de un signo político distinto al Presidente de la Nación. “Esto es así porque perdimos las elecciones (nacionales en 2015) y esos dirigentes que critican son responsables de lo que pasó, así que tendrían que empezar por la autocrítica”, opinó.

 

“Un aprendizaje democrático” definió este período en que el que conviven gobierno provincial y nacional de distintos signos políticos y municipales de diversas fuerzas. “Fue muy bueno” remarcó aún aclarando que “no comparto la visión que tiene el gobierno nacional” y que “no formo parte de ninguna estrategia política”.

 

En cambio habló de un trabajo responsable con herramientas que permiten llevar adelante la gestión de gobierno. “Alguien de los que critica que venga a explicar cómo se hace para pagar los sueldos cuando tenía un déficit mensual de 500 millones de pesos”, disparó.

 

Recordó gestiones del ex gobernador Montiel peleado con las conducciones nacionales, cuando “fue un desastre, nos fue muy mal”, y periodos con “gobernadores colgados del saco, de las polleras del presidente”.

 

En síntesis, se manifestó respetuoso de “la voluntad mayoritaria que eligió al gobierno de Cambiemos” y agregó que “hay que tener responsabilidad institucional porque hay que gobernar con madurez política”.

 

“Nada en mi prontuario”

 

Gustavo Bordet fue ministro de Salud y Acción Social durante dos años y medio; intendente de Concordia a lo largo de ocho años y lleva tres como gobernador. “Ese es mi currículo político y en esos casi 12 años no tengo nada en mi prontuario. Nunca tuve una denuncia judicial, un hecho que haya estado sospechado de corrupción. Jamás tuve una denuncia por un hecho de corrupción y lo mismo me ha sucedido en estos tres años”, dejó aclarado a propósito de alguna referencia a las investigaciones que tramita la Justicia respecto de otros poderes, funcionarios, o ex funcionarios.

 

Explicó que “cuando he visto situaciones que no me resultaban confiables o que no me parecía que aseguraban transparencia, he decidido dar marcha atrás. Por lo tanto el tema judicial no es algo que me preocupe, que me desvele”.

 

Por otra parte, afirmó que “nunca intervine sobre el Poder judicial. No he querido tener incidencia ni la famosa rosca de la que se habla. Soy respetuoso de la división de poderes”, afirmó.

 

De jubilaciones y universidad

 

El régimen previsional provincial y la Universidad Autónoma de Entre Ríos han aparecido cuando se trata el ordenamiento de las cuentas públicas o en el debate sobre el presupuesto provincial.

 

El gobernador dijo compartir el diagnóstico que sobre la Caja de Jubilaciones y Pensiones ha hecho reiteradamente el presidente del organismo, Daniel Elías, y la necesidad de impulsar cambios por la relación aportantes – beneficiarios y por una serie de situaciones claramente distorsivas, dijo.

 

“Más que hablar de reforma –una definición que genera polémica– hay que ir hacia un régimen de sustentabilidad, con la participación de todas las fuerzas políticas, las organizaciones gremiales y los centros de jubilados, y que no se afecte ningún derecho adquirido”. Estimó que “será una tarea para el próximo gobierno y estoy dispuesto a hacerlo, a ponerlo prioritario en agenda”.

 

Por otra parte, se definió “defensor de la universidad pública, gratuita y el ingreso irrestricto” y ponderó la posibilidad que en Entre Ríos significó la creación de la Uader, donde estudian unos 25.000 estudiantes. “Cuesta plata, pero para mí no es un gasto, es invertir en que nuestros chicos puedan estudiar, capacitarse y quedarse en nuestra provincia a volcar sus conocimientos”. Y si bien se manifestó defensor de la autonomía universitaria, “la universidad –aclaró– no puede ser una isla que financia el Estado. Tiene que haber una interacción para que no se superpongan carreras con el Consejo General de Educación. La Universidad –añadió– no puede financiarse con empleo encubierto en horas cátedras quienes no son profesores. Esto es lo que tenemos que buscar cambiar y por eso se creó una comisión, para controlar como controlo todo el resto de los organismos públicos”.