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sábado, mayo 8, 2021
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    La biodanza, una práctica espiritual para la conexión

    La biodanza es un sistema de desarrollo e integración humana donde no hay coreografías sino más bien un vínculo amoroso. La propuesta es danzar sin estructuras sintiendo el amor por cada uno, por las personas que nos rodean y por el entorno mismo. Desde la danza y el movimiento se trabajan diversas problemáticas y se propone una reconexión con el universo. MUY dialogó con Cristina Estela D’Angelo para conocer más de esta disciplina. 

     

    Aldana Badano | Revista Muy Entre Ríos

     

    Cristina Estela D’Angelo, más conocida como «Lacristi» nació un domingo de primavera, el 27 de septiembre de 1964 en Capital Federal. Se crió, jugó y creció en Florida, Vicente López. Es la séptima hija.

    Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio San Gabriel, de los Padres Pasionistas. Aprendió inglés porque era una escuela bilingüe e hizo el profesorado para el nivel Inicial especializado en educación personalizada en el “Pedro Poveda”.

    Ya en Paraná, trabajó diez años como artesana, experiencia erriquecedora. Luego realizó la Formación de Biodanza, en la Escuela de Biodanza de Paraná y la Formación Didacta. Es decir que además de Facilitadora, es Profesora y ejerce bajo la Matrícula SFE 1206.

    En 1997 tuvo un hijo llamado Julián mientras estaba establecida en Estación Parera, en el campo, donde vivió 20 años, cumpliendo su sueño de vivir en el campo y enseñar.

    Allí transitó la vida en contacto directo con los ciclos de la naturaleza: los ciclos de la luna, las estaciones, el día, la tarde, la noche. Cada cual con sus propias noticias trajeron valiosa sabiduría a su existir.

    Paralelamente conoció el Tarot Madre Paz y, de la mano de Silvana Musso, aprendió a leerlo. En la actualidad, vive en pareja con Lole Rodriguez, en San Benito y comparte ese conocimiento a través de talleres vivenciales.

     

    – ¿Qué es la biodanza?

    – La biodanza es un sistema de desarrollo e integración humana. El creador fue Rolando Toro Araneda, chileno. Él dijo que creó la biodanza por una inmensa nostalgia de amor.

    La civilización que supimos construir no es cuidadora de la vida, más bien, todo lo contrario. A través de la música, que provoca un movimiento y ese movimiento una emoción, se genera una danza plena de sentido, desde donde expresar quiénes somos.

    No hay coreografías. Hay vínculo amoroso. Conmigo misme, con lo que me rodea, con el Universo mismo. Siempre es en esos tres niveles.

    Otro de los temas sobre los que se basa la biodanza es la Teoría del Caos. Solemos pensar que caos es desorganización, desorden. Caos, desde los cuánticos/as/es, es COMPLEJIDAD.

    Hay momentos en que toda esa gran complejidad va tornándose hacia algunas certezas que organizan algo nuevo y entonces ocurre la maravilla. Vemos el mundo desde nuevas posibilidades.

    Somos la maravilla. Somos pura energía y la energía es movimiento. Encontrar el propio y ver, a la vez, el movimiento de les otres, es encontrar la gracia, lo sublime. El Paraíso del que tanto escuchamos. Está acá. Ahora mismo.

     

    -¿Para quiénes recomendás la práctica de la biodanza?

    – Biodanza es para quien está sintiendo que en su vida no hay amor, para quien sabe que tiene un mundo interior rico y no encuentra cómo expresarlo, para quien está atravesando un tiempo de angustia, para quien está necesitando encontrarse con el coraje para vivir la vida que sueña y no la que otres esperan que viva. Me gusta decir, parafraseando a Galeano, que biodanza es para quien le está picando algo y no encuentra con qué rascarlo.

    -¿Qué beneficios trae la biodanza?

    – Los beneficios de la biodanza son múltiples y en distintos niveles…. genera un cotidiano más saludable porque actúa sobre la identidad.

    Aumenta la valoración de mi misma, por lo tanto, aumenta mi salud psicofísica, disminuye el estrés.

    También ayuda a aprender a poner límites claros, a cuidar mi vida y la vida del planeta, Aprendo a amar, a entrar en vínculo cuidado con todo lo que existe.

    Mientras que el patriarcado produjo mucho vínculo de sumisión, miedo. La biodanza nos reconcilia con la maravillosa posibilidad de estar vivas/vivos/vives y poder desarrollar toda la inmensa cantidad de potenciales genéticos que traemos.

    Expresar mi identidad sexual, cómo me autopercibo. Saber que soy Naturaleza, que soy parte de este multiverso. Toda esta conciencia produce empoderamiento saludable.

    Los ciclos orgánicos se armonizan. Puedo percibir la vida, dentro y fuera de mi, desde nuevas perspectivas. Mucho más luminosas.

     

    – ¿Cómo es la práctica de la biodanza?

    – Para biodanzar en estos tiempos es importante ser cuidadoses, teniendo en cuenta los protocolos porque los encuentros de biodanza no existen en solitario, siempre son en grupo. Porque son les demás les que me traen noticias de mí.

    Es gracias a la mirada de les otres que voy completando la conciencia sobre mí. Somos seres gregarios. Y las tres preguntas, para hacernos seguidito: qué quiero en la vida, dónde quiero y con quién van tomando sentido cuando se es parte de esa humanada, ciudadane de este mundo.

    Porque la práctica de la biodanza irremediablemente me/nos trae al cuidado de la vida. No para ponerla/nos en una cajita, sino para vivirla en plenitud.

    ¿Para qué sirve?

    • Previene y disminuye el estrés.
    • Ayuda a superar la depresión.
    • Estimula la energía vital.
    • Fortalece la autoestima e identidad.
    • Cultiva la afectividad y las relaciones humanas.
    • Desarrolla habilidades para vivir.
    • Provoca una alta motivación para el cambio.
    • Invita a la construcción de estilos de vida saludables.

     

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