Pericias contradicen la versión que dio Christe sobre la caída de Riera

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El comisario Berón sostuvo que la hipótesis a la que arribó la División Escopometría se contrapuso con la que dio Christe de la caída de Julieta Riera desde un octavo piso. Manifestó que en el departamento “había características de que era un hecho raro, complejo” que exhibía “atisbos de que no fue como se pretendió hacer pasar en una primera instancia”.

 

El comisario Iván Berón, jefe de la División Escopometría de la División Homicidios de la Dirección Criminalística de la Policía de Entre Ríos, se sumó a la lista de peritos e investigadores que pusieron en crisis la versión que la defensa de Jorge Julián Christe, de 32 años, sostiene sobre las circunstancias en las que la pareja de aquel, Julieta Riera, de 23 años, cayó de un octavo piso de un edificio ubicado frente a Plaza 1 de Mayo, en Paraná.

Entre las manifestaciones más resonantes de una extensa, sólida y fundada declaración de más de tres horas, Berón expresó: “Nuestra recolección de indicios, de datos, de análisis de esos datos y del análisis del caso, se contrapuso cada una de las partes de la declaración del imputado con lo que vimos; a partir de eso hicimos una hipótesis de probabilidad”.

Previamente sostuvo que de la declaración del imputado analizó cuatro extractos donde aquel habla de la caída. Refirió que Christe “esboza o teoriza sobre la caída, habla tres minutos y no lo puede explicar, trata de decir cómo cae y lo tengo que evaluar”.

Contrapuesta

Berón explicó al jurado popular que deberá analizar la prueba que se produce en el debate y emitir un veredicto que “de la declaración del imputado desmenucé lo que tenía que ver con la caída, donde expresa cómo cae; iba extrapolando lo que decía y analizaba cada cosa que decía en base a su declaración”.

También precisó que consultó a otros profesionales “para contraponerlo con lo que había analizado en primera instancia” cuando estuvo en el departamento 8-5 del edificio del Instituto del Seguro. Así, reiteró que “la hipótesis de la declaración del imputado se contrapone con la hipótesis a la que arribamos”.

Desorden

Al igual que otros peritos y efectivos de la Policía que estuvieron en el lugar, Berón describió el gran desorden que había en el departamento, con botellas rotas -refirió a un pico roto del que dijo que “la situación por la que se rompió debe ser atendible”-, sangre o supuestas manchas de sangre por doquier y en distintos elementos, celulares y monitores de televisión rotos. También refirió al hallazgo de los anteojos de Riera.

Del artefacto dijo que le llamó la atención el estado en el que se encontraban, con las patillas dobladas, habida cuenta que sin ellos la víctima casi no podía ver. En la jornada del lunes, un perito dijo que la joven tenía en el ojo derecho la marca de los lentes a pesar de que cayó al vacío sin ellos, sugiriendo una situación de violencia.

Berón le explicó al jurado que al analizar las pericias y las evidencias que tomó en el departamento personal a su cargo, advirtió que “en el lugar había características de que era un hecho raro, complejo. Atisbos de que no fue como se pretendió hacer pasar en una primera instancia”.

Del análisis de las fotos que se tomaron en el lugar, señaló que en el balcón se pudo observar que el tamaño de las rejas dificultaba colocar un pie, que no se encontraron vestigios papilares en la baranda, ni tampoco transferencia plena de una persona sentada porque se hubiese llevado en sus ropas parte de la suciedad de la baranda.

También señaló que “el cuerpo queda en una posición rara que hace pensar, cada caso tiene características intrínsecas, es un desafío para desandar, era interesante poder determinar qué había pasado”.

A plomo

El testigo indicó que de las evidencias que pudieron recabar se pudo situar “el lugar desde donde empieza la caída”, añadiendo que “sobre esas hipótesis se trabajó”.

Añadió que “hubo una caída a plomo, no hubo atisbo a que intentara agarrarse de algo, del toldo, de la red, en un inconsciente intento de agarrarse de algo, de sobrevivir. En esa secuencia fáctica probabilística hacemos una hipótesis” que sería que Riera cayó, traspasó una red, golpeó en un toldo y terminó la caída en una terraza interna del tercer piso del edificio lindero” Berón sostuvo que “el toldo contuvo la caída, hizo girar el cuerpo y golpeó boca abajo”.

Berón sostuvo que en la caída “no hay impulso, cae a plomo de espaldas, no había transferencia en la baranda”, lo que indicaría que no estaba sentada como dijo el imputado en su defensa, añadiendo que “no la vimos (a la transferencia) o la faltante es un signo, el cuerpo no se llevó la suciedad visible de la baranda. Me hizo pensar en que no estuvo sentada o caminando sobre la baranda”. También señaló que “tampoco puedo decir que la agarraron y la arrojaron, no tengo elementos para eso”.

Familiares del imputado y de Julieta Riera estuvieron presentes durante el desarrollo del juicio por jurados.

ADN

Gustavo Martínez, del Departamento Genético del Poder Judicial, realizó dos pericias, una inicial y una ampliatoria, en las que se analizaron “una serie de muestras” para analizar consistentes en las cinco uñas de ambas manos de Christe y Riera y un par de antejos negros que se hallaron en el lugar del hecho.

Las conclusiones a las que arribó fueron que las uñas de la mano derecha de Riera tenía mezcla de dos perfiles genéticos, del que no se puede excluir el aporte de material genético de ambos involucrados.

Mensaje de celular

Fernando Ferrari, del área Celulares del Gabinete de Informática Forense dependiente del Laboratorio Regional Forense del Ministerio Público Fiscal, analizó los teléfonos celulares que se secuestraron en la investigación.

Este martes 13 de abril, leyó dos mensajes de la anterior pareja de Christe con la madre del imputado, donde la joven le manifestaba a aquélla su preocupación porque “tu hijo toma un poco de más y me pega, se pone violento”.

 

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