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viernes, mayo 7, 2021
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    Entre el compromiso para una construcción colectiva y las posiciones radicalizadas

    OPINIÓN | Por Luisina Minni (*)

     

    La obra del Bulevar Racedo es un gran disparador para saber qué somos y qué queremos ser los paranaenses. ¿Formamos parte de una comunidad que construye una ciudad en equilibrio entre la necesaria evolución en convivencia con un ambiente sano o somos una masa inteligible carente de institucionalidad y representatividad?

    La mesa de diálogo propuesta por la Defensoría del Pueblo nos deja una conclusión muy positiva porque no solo evidencia el compromiso del intendente Adán Bahl y todo su gabinete de fortalecer nuestra predisposición a una escucha activa, respetuosa y abierta a sugerencias, sino también porque en base a esa premisas, y en tiempo récord, se readaptó el proyecto original para ampliarlo y mejorarlo hacia una propuesta superadora, en función de las demandas de los vecinos, con el fin de consolidar la idea de encaminarnos hacia una ciudad que evoluciona mediante una obra altamente beneficiosa en materia de movilidad urbana y de servicios públicos.

    En ese ámbito, el municipio ha presentado una serie de propuestas para ampliar el proyecto inicial, a partir de las necesidades que expresaron los vecinos, el cual ya preveía beneficios directos a través de obras de cloaca, desagües pluviales, conexiones de agua potable, iluminación, seguridad vial y forestación compensatoria para tender a la protección de un ambiente sano y sostenible.

    Pero, al mismo tiempo, nos queda clara otra conclusión, en base al posterior comunicado que hizo público la asamblea de autoconvocados: se evidencia sobremanera que estamos dialogando con un grupo de personas radicalizadas en su postura de no aceptar propuestas superadoras, tomando de rehenes a cientos de miles de paranaenses, ya no solo a decenas de vecinos que sí desean la obra, y haciendo abuso de sus derechos constitucionales al decidir arbitrariamente desde hace dos semanas la prohibición de la libre circulación por el bulevar.

    Al dialogo abierto y de escucha permanente al que se prestó el municipio se le contrapone la necedad, el egoísmo y un sinfín de peros de una asamblea inorgánica que intenta oficiar como una suerte de organismo de control, ente regulador y hasta interpretador de fallos judiciales.

    La obra de Bulevar Racedo forma parte de un plan de movilidad urbana sustentado en estudios realizados por equipos técnicos profesionales, en el marco de una planificación integral que incluye también el ensanche y repavimentación de Avenida Zanni y calle Rondeau, las cuales se vienen desarrollando con amplio consenso de los vecinos, entre otras obras de infraestructura estratégicas para una ciudad que busca evolucionar de manera sustentable a largo plazo.

    El municipio sostiene una política de Estado en materia ambiental, a través de la promoción y la conservación del arbolado, asumiendo el proyecto la responsabilidad de la preservación y protección del espacio de arbolado, cuestión que se cumple a través del plan de forestación de la zona –la cual superó todas las instancias de revisión administrativa y judicial– y que propone una multiplicación de tres por uno de los ejemplares existentes, la sustitución de las especies extraídas, la reposición por árboles adultos y otros de edad menor y una reforestación extra de 250 especies en la zona.

    Claro que no resulta placentero tener que extraer un árbol, aunque se vaya a reemplazar, pero los beneficios son tangibles para miles de paranaenses, ya que se producirá una reforestación virtuosa en la zona. Por eso es necesario anteponer los intereses del conjunto frente las mezquindades y los egos personales expuestos por estos días.

    Como mencionó el intendente Bahl, a pesar de que normativamente el proyecto de obra cumple con todos los requisitos, y que así lo entendió la justicia, priorizamos el diálogo y la escucha porque estamos convencidos de que las ciudades se construyen en consenso con los vecinos.

    Las obras que Paraná necesita conllevan una responsabilidad hacia el bienestar integral de los vecinos que esta gestión de gobierno asume con total compromiso y transparencia, trabajando día a día para construir una ciudad que nos identifique y nos enorgullezca, más allá de nuestras diferencias y motivaciones personales.

     

    (*) Concejal del Frente Creer Entre Ríos.

     

     

     

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