10.8 C
Paraná
viernes, mayo 7, 2021
  • Paraná
  • Nosotros
Más

    Un lugar para disfrutar en familia que se debe preservar

    La plaza Mujeres Entrerrianas es el sitio elegido diariamente por muchos vecinos para caminar, hacer actividad física o pasar unas horas en compañía compartiendo una charla.

     

    SANTIAGO DALZOTTO / [email protected]

     

    A pocas cuadras de Cinco Esquinas y a metros de avenida Almafuerte se encuentra la plaza Mujeres Entrerrianas, un espacio que diariamente es visitado por muchos paranaenses. El lugar se caracteriza por sus grandes dimensiones y sus espacios verdes.

    Con la tranquilidad de sus calles internas, el exhipódromo de Paraná se volvió en los últimos años un lugar al que los vecinos eligen para ir a disfrutar en familia durante el día y como sitio de encuentro de los jóvenes durante la noche principalmente los fines de semana, que aprovechan este lugar para compartir momentos con amigos.

    EL DIARIO recorrió la Plaza Mujeres entrerrianas, en inmediaciones de avenida Almafuerte (calle paralela José María Cocuzza) y Salvador Maciá, entre División de los Andes y General Gervasio Artigas.

    La plaza es habitualmente visitada por vecinos de distintas edades y condición que, solos, en grupo o en familia, la usan para caminar, centro de entrenamiento o espacio de esparcimiento.

    Es un pulmón verde, aunque la vegetación arbórea interior está desordenada y la circundante, la que acompaña a una ancha bicisenda de asfalto flexible, cuenta con ejemplares que no han alcanzado aún su madurez.

    Una senda peatonal de más de cuatro kilómetros y las calles internas permiten a los vecinos poder elegir este lugar para caminar y salir a realizar otras actividades recreativas en familia.

    La Plaza Mujeres Entrerrianas constituye un espacio público emblemático de nuestra historia local y en los últimos años se ha vuelto punto de encuentro significativo de la población.

     

    PLAZA. En la plaza principal hay juegos para que disfruten los más chicos. El lugar fue remodelado en los últimos tiempos y hoy en día se encuentra buenas condiciones.

    Cuando fue inaugurada en mayo de 2015 se dotó al lugar de juegos infantiles y estaciones deportivas, parquización y forestación incipiente; más la pavimentación de las calles internas, que posibilitó la conexión norte-sur en un sitio que históricamente estuvo impedido por esa barrera urbana que fue el Hipódromo.

    Del viejo Hipódromo Almafuerte ha quedado la plaza y la manzana de lo que fuera el casco hípico. FOTOS: Gustavo Cabral.

    Quejas

    Vecinos de la zona manifestaron a EL DIARIO su preocupación ya que indicaron que en las últimas semanas la plaza durante la noche se ha convertido “en tierra de nadie”.

    Cientos de autos y motos circulan por las calles de este lugar durante el horario nocturno, principalmente los fines de semana. Los vecinos señalan que aparentemente la zona carece de control policial y por eso se pueden ver autos y motos estacionados en lugares que no están permitidos y otras situaciones fuera de lugar que hacen que los vecinos de la zona se muestren muy molestos por la falta de cuidado de esos espacios.

    “El volumen de la música no nos molesta tanto como el ruido de las motos con escapes libres o los autos corriendo picadas”, expresó Juan Manuel, un vecino de calle Maciá.

    “Con solo pasar un viernes, sábado o domingo a la noche por la zona alcanza para darse cuenta la forma en que se aprovecha este lugar y la falta de cuidados y control que falta comparado con otros espacios públicos de la ciudad”, hicieron notar los vecinos.

     

    UN POCO DE HISTORIA

    Del viejo Hipódromo Almafuerte ha quedado la plaza y la manzana de lo que fuera el casco hípico. Allí, desde el norte, se distingue la majestuosa belleza del palco techado, con sus cuatro hileras de bancos dispuestos en plano inclinado, sus escaleras de mármol. En rigor, en la nueva disposición, esta construcción quedó separada de la plaza Mujeres entrerrianas por una calle interna, José Lambarri.

    Detrás de las tribunas, sobre Maciá, sigue en pie el distinguido portón de rejas de la entrada principal. Funciona allí un área municipal dedicada al mantenimiento de espacios verdes y, a un costado, un sector donde pastan los caballos que son recuperados del maltrato humano.

    La apertura de calles, que de alguna manera, ayudó a disolver la barrera arquitectónica que significó durante décadas la presencia del hipódromo, permite ingresar a la plaza “Mujeres entrerrianas” desde Almafuerte, desde José María Cocuzza y desde Maciá.

    Lo más leído

    Agroclave