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sábado, mayo 8, 2021
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    Segunda Chance, percusión con elementos reutilizados

    César Molaro Vega es un emprendedor paranaense que fabrica artesanalmente instrumentos de percusión con elementos reutilizados. Este proyecto surgió como una segunda oportunidad en su vida, luego de una grave enfermedad que tuvo que afrontar. MUY dialogó con él para conocer los detalles de su oficio y su emprendimiento, que busca darle una “segunda chance” a los objetos y a las personas.

     

    Revista Muy Entre Ríos / Aldana Badano

     

    César Molaro Vega tiene 27 años y actualmente es empleado de comercio en un conocido local de electrónica de la ciudad. Es el creador de Segunda Chance, un emprendimiento de fabricación artesanal de instrumentos de percusión con elementos reutilizados.

    Comenzó con este proyecto en una etapa difícil de su vida, en la cual estaba atravesando una enfermedad grave, con un tratamiento largo y agresivo. Es por eso que la música en su vida y este emprendimiento significan una «Segunda Chance».

    César comenta emocionado: “Soy un ejemplo fehaciente de que todo tiene una segunda oportunidad por más maltrecho que se encuentre porque con la música y con este emprendimiento nació un motivo para seguir adelante”.

    – ¿Cómo y cuándo surgió la idea de hacer instrumentos con elementos reciclados?

    – Tengo un vago recuerdo de mi niñez en la que pasé días buscando la tapa que pertenecía a un pote familiar de helado y un par de palos o baquetas lo suficientemente rectos como para ensamblar un tambor con el cual practicar.

    Pero la idea actual en la que se basa mi emprendimiento, el de reutilizar un elemento cotidiano y convertirlo en un instrumento de percusión, surgió en 2013 con la necesidad de tener mi propio instrumento sumada la imposibilidad económica en ese momento para poder comprar uno nuevo porque comprar cualquier  tipo de instrumento musical siempre fue costoso.

    Fue así que decidí fabricar mi propio instrumento con los conocimientos que adquirí en la secundaria ya que fui a una escuela técnica además del apoyo de mi papá. Él fue mi gran maestro en todas las áreas, desde electrónica compleja hasta albañilería. Él conocía casi todos los oficios y el que no, lo investigaba y lo aprendía.

    El primer instrumento que fabriqué fue un repique que tenía como cuerpo acústico el cilindro giratorio de un centrifugador de ropa, al cual tuve que hacer todo un trabajo de herrería artesanal para lograr el sonido distintivo de tal instrumento.

     

    – ¿Qué importancia tiene el reciclado de elementos?

    – En un mundo cada vez más contaminado es muy importante tener consciencia de las 3R: reducir, reusar y reciclar. Desde que tengo memoria soy de esas personas que piensa que eso que estás por desechar puede servir para otra cosa o utilidad

     

    – ¿Qué importancia tiene la música en tu vida?

    – La música, en particular la percusión, fue y será de mucha importancia en mi vida. Siendo muy pequeño conocí y desarrollé mis conocimientos y amor por la percusión desde los 10 años, gracias a la Banda de Música del Batallón 33 de los Exploradores Argentinos de Don Bosco. La música en mi vida y en especial este emprendimiento significan una «Segunda Chance», y por esto también el nombre.

    Comencé con este proyecto en una etapa difícil de mi vida, en la cual estaba atravesando una enfermedad grave, con un tratamiento largo y bastante agresivo. A mis 21 años, debido a frecuentes intervenciones quirúrgicas y sesiones de quimioterapia no pude continuar con mis estudios terciarios, mucho menos encontrar un trabajo, lo que al poco tiempo me llevó a tocar fondo.

    No tenía proyectos o sueños a futuro. Fue ahí cuando mi pareja, que es ahora mi esposa, me aconsejó y acompañó a participar en las ferias de artesanos organizadas por el municipio, sabiendo que yo era una persona creativa y teniendo en cuenta que solo podía trabajar a mi ritmo desde mi casa.

     

    – ¿Cómo nace Segunda Chance?

    – Segunda Chance Instrumentos nace después de pasar días decidiendo qué tipo de artesanías podía presentar en un puesto de feria. A manera de hobbie o pasatiempo ya había fabricado algunos repiques, redoblantes y bombos. También tenía dos garrafas de gas freón (el de las heladeras) que había recolectado de la calle, con la loca idea de crear algo.

    Sinceramente no esperaba tan grata reacción del público que recorría los puestos, se detenían y literalmente se amontonaban para ver los instrumentos y felicitarme por la iniciativa.  Por eso sostengo que soy un ejemplo fehaciente de que todo tiene una segunda oportunidad por más maltrecho que se encuentre porque con la música y con este emprendimiento, nació un motivo para seguir adelante.

     

    – ¿Trabajás solo?

    – Nunca estuve solo, siempre tuve toda una familia respaldándome y dándome aliento. Mi mamá me permitía juntar lavarropas y secarropas de la calle y tenerlos en el patio de su casa y el resto de la familia desde que inicié este emprendimiento recolectan «materia prima» o me avisan cuando ven algo que me sirve desechado en alguna esquina para poder seguir adelante.

     

    – ¿Qué instrumentos fabricás actualmente?

    – Actualmente fabrico sólo instrumentos de percusión. Utilizados en samba, batucadas y murgas. Estos en su mayoría son repiques (de todo tipo, materiales y medidas) también bombos, zurdos, redoblantes, casetas, timbaleras, bongos y otros instrumentos artesanales a pedido según la necesidades o especificaciones del cliente.

     

    – ¿Qué vinculación tenés con la propuesta Manos Entrerrianas? ¿Cómo se dio ese nexo?

    – Manos Entrerrianas es un programa en el cual tuve la suerte de poder participar y aprovechar. Quiero destacar mi admiración hacia el trabajo del equipo de profesionales con el que contaban, desde lo administrativo hasta los diseñadores, redactores, fotógrafos.

    Fui invitado a formar parte de Manos Entrerrianas porque había expuesto mi trabajo en varias ferias organizadas por el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia. Este espacio me abrió muchas puertas para poder pulir muchos aspectos del emprendimiento que estaban descuidados o desconocía.

    Poder tener un logo propio, un banner, un espacio en una página web exclusiva de emprendimientos. Son cosas que no tienen precio, por lo menos para mí que no hubiese podido pagar la realización de todo.

     

    – ¿Cuál es tu sueño u objetivo a futuro?

    – Un sueño que siempre tuve es poder tener una fábrica y obvio un local con atención al público y así poder llegar a todos los percusionistas, baterías y batucadas del país.

    Muchas de las cuales, debido a los altos costos de los instrumentos, no pueden crecer o avanzar. También para contagiar esta idea de poder lograr un instrumento de alta calidad y destacado sonido con poco, y una cantidad mucho menor de dinero.

     

     

     

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