Kovadloff y Guyot: el desafío de pensar la democracia

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Para Kovadloff y Guyot, “recuperar el camino de la República es recuperar la política en el mejor de los sentidos.”

Entre pasado y presente, el filósofo Santiago Kovadloff y el periodista Héctor Guyot plantean en “¡República urgente!” una vía posible al futuro que busca abrirse paso mediante el acatamiento de la ley y el respeto a las instituciones. Entre otros puntos, proponen revalorizar la educación y el trabajo para impulsar la recuperación del país.

REDACCIÓN EL DIARIO | [email protected]

“Cuando la ley está sujeta a alguna otra autoridad y no tiene ninguna por sí misma, el colapso del Estado en mi opinión está a la vista. Pero, si las leyes son las patronas del gobierno y el gobierno es su esclavo, entonces la situación es plenamente prometedora y los hombres gozan de todas las bendiciones que los dioses conceden a un Estado”.

Con esas palabras, de su Libro IV sobre Las Leyes, Platón señalaba, hace algo más de 25 siglos, uno de los aspectos a tener en cuenta para consolidar el funcionamiento de una sociedad que basaba el funcionamiento de sus instituciones ciudadanas en una –por entonces- novedosa forma de gobierno: la democracia. Ese sistema de organización político se impuso –con el correr de los siglos- en Occidente. Y se ha mantenido vigente, con notorios altibajos y paréntesis, hasta la actualidad. Sin embargo en las últimas décadas han asomado síntomas inquietantes que indican que la salud de esta forma de concebir la política se ha debilitad. Descrédito en las formas de representación, promesas no cumplidas, deudas que hipotecan el futuro del planeta por generaciones, corrupción, liderazgos que se asumen como incuestionables, intolerancia e imposibilidad de arribar a consensos básicos sobre proyectos de largo plazo son –entre otras- aristas de una crisis que se hace visible de modo evidente.

Movilizados por ese panorama, que los inquieta, Santiago Kovadloff y Héctor Guyot han dado a conocer recientemente “República Urgente. Alegato por una democracia auténtica”.

En este nuevo libro –editado por Emecé y gestado “al calor de la conversación”-, el filósofo, traductor y poeta expone junto al periodista, en una modalidad dialogada, temas que consideran claves para “mantener la esperanza”.

 

En 219 páginas, que comienzan con las palabras de Platón, ambos fundamentan las razones de la urgencia al concebir este trabajo. “Quisimos ser honestos. Lo que defendemos son valores que hacen a una convivencia democrática, entendida la democracia en su forma republicana”, sostiene Guyot.

“Creo que es un libro comprometido. Y quisimos ser honestos de nuestra perspectiva, en el marco de esta disyuntiva que se encuentra el país, que creemos que es `populismo o República´. De allí el tono de cierta urgencia que tiene este trabajo”, manifestó el periodista a EL DIARIO.

“Eso –agrega- no implica dar una mirada crítica hacia la República tal como se ha venido dando en nuestro país, siempre insuficiente, limitada, con asignaturas pendientes”. Y revisar “un modelo de Estado convertido en propiedad privada y sede de ideas partidarias en el cual no hay límite para incorporar a adherentes mientras sean los del partido en el poder”

Como ejemplos mencionan alternativas “de izquierda como (Nicolás) Maduro, en Venezuela; de derecha como (Boris) Johnson, en Inglaterra; o Erdogan en Turquía, es decir son presidentes que aspiran a lograr una hegemonía de poder y que socavan –característica de los populismos del siglo XXI- a las instituciones desde dentro. Ellos –considera Guyot- han llegado al poder a través del voto y a partir de allí intentan lograr esa hegemonía que se contrapone a la idea de república desde adentro. Y desde allí comienzan a colonizar las distintas reparticiones del Estado de una manera clientelística, pero también para consolidar su poder. De ese modo, el Estado pasa de ser una herramienta que nos representa a todos y destinado a mejorar la vida de los ciudadanos, a convertirse en un botín, que procura poder y riqueza a un reducido grupo dirigencial”.

 

MARCO NECESARIO

La necesidad de contar con un marco cívico republicano que cobije el pluralismo y el disenso para avanzar en la construcción de un estilo de gestión ciudadana es algo que subrayan Kovadloff y Guyot. “Hay un proyecto de democracia republicana que resiste y que busca un mayor protagonismo y encaminar nuevamente al país hacia ese anhelo”, dicen. De cara al proceso electoral previsto para este año consideran que es urgente reflexionar “dada la tensión que vemos actualmente en el país entre dos posiciones, dos sistemas, ya que habrá que votar por alguna opción”.

“No son –dice Guyot- dos propuestas de país diferentes, o dos enfoques políticos que convivan dentro de un mismo sistema”. Para los autores “se trata de sistemas encontrados, inconciliables, porque el sistema populista en su autoritarismo, necesita para consumarse avanzar sobre la República”. De allí –sostienen- “que plantee que no tiene adversarios, sino enemigos. Y que el populismo en sus diversas vertientes en el mundo cree sus enemigos a los cuales hay que excluir del sistema para consolidar esa voz hegemónica del caudillo, que es sustancial a esa perspectiva política”.

En este punto, los autores aclaran que “¡República urgente!” es “un libro que no pretende ser una obra `anti- algo´. No hay, en nuestras reflexiones, una pasión malsana contra una idea o persona alguna”, asevera Guyot. Sí, acepta “proponemos rescatar un sistema de vida que consideramos más rico, más sano, más desafiante y que permite tanto el despliegue de la vida individual como de la colectiva”. A la vez formula “una denuncia de las perversiones del populismo” y “una crítica de las limitaciones que la democracia republicana ha tenido en nuestro país”.

En síntesis, concluye Guyot, “lo que este libro busca, a lo largo del diálogo que sostenemos, es encontrar algunas respuestas. Alcanzar una mayor comprensión de la encrucijada que está viviendo el país. Y en ese sentido analizamos tanto el populismo como el proyecto republicano”.

“De allí –subraya- que más que anti algo, sea un libro propositivo. Lo que proponemos es retomar el camino de la ley, el camino que nos establecimos en el comienzo de nuestro país en la Constitución. Y retomar una convivencia en donde podamos dialogar en un marco de igualdad y sin excluir a nadie”.

CRISIS Y CARENCIAS POLÍTICAS

El análisis de los autores en su libro refleja una crisis de la democracia republicana que se verifica a nivel global. Eso incluye “la crisis de representación por parte de las estructuras partidarias. Es un punto que marcamos como una asignatura pendiente de la democracia republicana, y que tiene directa relación con los niveles de pobreza que existen. Pocos que tienen mucho y muchos que tienen poco”.

Esto genera una crisis en la sociedad que no se siente representada y que está como olvidada por los políticos. Esta falencia es aprovechada por “líderes populistas que denuncian la hipocresía de la clase dirigente y se arrogan la representación de la gran parte de la población que queda marginada. Y también fomentan el resentimiento en esa parte de la población hacia el resto para fortalecer su ascendencia, su poder”.

Desde la perspectiva de Kovadloff y Guyot, “recuperar el camino de la República es recuperar la política en el mejor de los sentidos. Es recuperar la palabra, la cercanía de los políticos con los ciudadanos”. En esta clave “el discurso populista es un discurso antipolítica. Para el populismo el sistema de representación de partidos no sirve. Lo que sirve es el líder que encarna al pueblo y le ofrece una promesa de redención que nunca llega. Porque el líder le interesa consolidar un sistema sin movilidad, de casta diría, en que los privilegiados son los que gozan de las prebendas, sostenidas por el voto de un pueblo que termina siendo rehén”. Por esta vía “se solidifica un sistema que convierte a los ciudadanos en súbditos, o rehenes de un asistencialismo que lo que hace es incrementar, prolongar, la dependencia y la pobreza. Es el gran engaño del populismo, asentado en esta brecha de desigualdad que es una deuda de la democracia republicana: Esta debe ver esto para cambiar esta realidad que no es fácil de cambiar y que no puede pasar inadvertida porque eso mina la confianza en las democracias, en la política y esto es aprovechado por los líderes populistas. Lo vemos en todo el mundo; Trump es un ejemplo muy claro de eso”.

¿Cómo poner límites a esas personalidades voraces de poder? Tanto para Kovadloff como para Guyot, “con la única manera con la cual la democracia puede defenderse: con la ley”, en un escenario en que el desempeño y la independencia de la justicia es “esencial”. La justicia –concluye Guyot-  “es el último resguardo de la ciudadanía para preservar la República”.