24.4 C
Paraná
miércoles, abril 14, 2021
  • Entre Ríos
  • Sociedad
  • Nosotros
Más

    Clubes de tiro, fortalezas erigidas desde las lomadas entrerrianas

    La semilla de los clubes de tiro en la Argentina fue sembrada en Entre Ríos, por la colonia suiza radicada en torno a San José, en la segunda mitad del siglo XIX. Si bien sus objetivos variaron a lo largo de las épocas, estas instituciones mantuvieron rasgos arquitectónicos que vale la pena recorrer.

     

    Mariana Melhem / [email protected]

    Muy tempranamente Entre Ríos define los lineamientos para la creación de lo que será, años más tarde, el Tiro Federal Argentino.

    Entre los radicados en la provincia, se destaca el de Concordia.

    Detrás del objetivo de defender la Patria, en tiempos en que la guerra era una amenaza constante y ante la falta de lugares de capacitación en el manejo de armas, se instalaron en muchas ciudades de Entre Ríos los polígonos y stands de Tiro.

    En 1859 se fundó en la joven Colonia San José la Sociedad de Tiro Suizo, en un predio de práctica a cielo abierto, con este acto se sentaron las bases para la creación de otras entidades en diferentes puntos del país a cargo de inmigrantes suizos, sumándose más tarde los italianos.

    La presencia de la comunidad suiza tuvo mucho que ver con la creación de los clubes de tiro.

    La primera entidad argentina se funda en Mendoza en la década de 1880, dando lugar a la creación del Tiro Federal Argentino que denominará a todos los clubes de tiro.

    La actividad de Tiro en la Provincia
    En Entre Ríos la iniciativa, gestada en San José, dio lugar al surgimiento de clubes que integraron a sus comunidades detrás de la práctica deportiva y no se limitaron únicamente a la actividad de tiro, sino que incorporaron otras prácticas que fomentaron el encuentro social en sus respectivas localidades.

    La sede de San José inaugurada a principios del siglo XX.

    La entidad pionera, en los inicios, funcionó en un terreno sin construcción ni defensas laterales. Aquella no fue la ubicación definitiva ya que se realizaron varios traslados hasta que, en 1890, la Comisión Directiva pudo adquirir un terreno donde levantar la sede propia, iniciándose las primeras obras de carpintería en 1913 y en 1927, año en que se celebró la federalización de la institución, el conjunto estaba casi terminado.

    Nuevas obras se fueron realizando en el tiempo, así se construyó el polígono especial para la práctica de tiro de pistola y más tarde el cerco perimetral, el jardín bordeado por alambrado artístico, una pérgola y un cartel que reza «Aquí se enseña a defender a la patria».

    La construcción está conformada por tres locales de sistema prefabricado con cerramientos de zinc en paramentos y cubiertas e interiores de madera lustrada. Una gruesa baranda de hierro separa las zonas para tiro y espectadores. La sala de la izquierda se utiliza para tiro con pistola mientras, la del lado opuesto para armas.

    Sobre la puerta principal de madera se dispuso el monograma con las iniciales de la institución y la cruz suiza como recuerdo del origen.

    Las otras sedes
    En orden cronológico se sucedieron las sedes de Villaguay y Concepción del Uruguay en 1896; en 1898 Concordia y Paraná; en 1902 se realiza el primer Concurso en Victoria y en 1906 se inaugura el edificio; en 1912 la sede de La Paz y en 1920 la de Gualeguaychú. Prácticamente en todo el territorio emergieron estas entidades que se sentían portadoras de la misión de “formar para la defensa”.

    Al tratarse de instituciones sostenidas por la cuota societaria, no siempre pudieron adquirir los predios en donde se iniciaron las actividades y en algunos casos, como el de Gualeguaychú, hasta vieron sus esfuerzos malogrados por el fuego.

    No obstante, existen testimonios construidos que forman parte del patrimonio local con características lingüísticas particulares, tanto que, sin conocerse los datos de los proyectistas y constructores, se puede establecer una caracterización que lleva a identificar dichas obras por sus formas.

    Con reminiscencias medievales
    El repertorio recurrente es el que emula la fortaleza medieval coronada por almenas, así se percibe en los casos de Concordia, Paraná, Victoria y La Paz.

    En Concordia, el predio, localizado al sur de la ciudad, ocupa una manzana completa, disponiéndose la construcción separada de la línea de edificación por una verja continua y un jardín que, por su profundidad y extensión, resalta la escala del conjunto.

    El edificio consta de un pabellón paralelo a la línea de edificación de una sola altura y perforado por ventanas idénticas que se repiten al mismo ritmo hacia los laterales del bloque de ingreso.

    Frente del Tiro Federal de Concordia.

    El cuerpo central, que indica claramente cuál es el acceso, es más alto, se adelanta con respecto al anterior y presenta diferencias en forma, tamaño y ritmo de aventanamiento. En el centro, aloja una torre mirador desde la que puede observarse el entorno.

    El diseño combina elementos de composición medieval y clásica, una síntesis ecléctica donde el orden y la simetría del renacimiento, convive con las almenas del coronamiento y las pequeñas torretas de las esquinas.

    Desplazamientos
    En Paraná, la sede hace años desafectada, se localizaba al sureste del centro de la ciudad, sobre calle Churruarín.

    El conjunto, retirado de la línea de edificación, consta de tres prismas, dos en los laterales y uno en el centro, elevados respecto al volumen continuo localizado hacia atrás.

    Una imagen de hace unos años ya, perteneciente al Tiro Federal de Paraná. Foto Museo Histórico.

    El esquema compositivo es el clásico, constituido por basamento, desarrollo y coronamiento, donde este último se materializa mediante la línea almenada. El prisma central que contenía el ingreso dispone de una torre mirador con el mismo dibujo de coronamiento, en el centro se distingue el escudo.

    Si bien se encuentra muy intervenido, aun puede identificarse el espacio que contenía las ventanas originales.

    Hitos urbanos
    En Victoria, la disposición de los accesos a la ciudad lo presentan como portal de ingreso. El predio es de cien por cien metros, pero el edificio sólo ocupa un tercio de desarrollo, separado de la línea de edificación a través de un jardín, las componentes se suavizan por el uso de líneas curvas.

    Se advierte claramente la vinculación con políticas de defensa de los clubes de tiro.

    El cuerpo de ingreso se encuentra definido por dos torres de base circular que enmarcan un volumen recedido que aloja el portal y cuyo coronamiento es una sucesión de pequeños arcos.

    El Tiro Federal de La Paz, en 1925.

    La sede La Paz, de dimensiones más reducidas que las anteriores, presenta dos prismas macizos coronados por almenas que delimitan un espacio semicubierto.

    El estado de conservación de los clubes de tiro no es homogéneo.

    De los casos analizados Concordia es el que mejor conserva la integridad del edificio, Victoria y La Paz, aunque intervenidos, permiten descubrir los rasgos originales.

    Lo más leído

    Agroclave