Nobles caballos y yeguas acechados por el maltrato de los seres humanos

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La ONG se mantiene en pie también por el espíritu de camaradería que reina.

A través de un acuerdo de cooperación, desde hace algunas semanas la Municipalidad junto a la Universidad Autónoma de Entre Ríos y la Fundación “Mi reino por un caballo” vienen trabajando de manera articulada para rescatar a los caballos que padecen algún tipo de maltrato o que han sufrido algún accidente. La iniciativa no sólo apunta a la asistencia inmediata de los equinos sino a un cambio de mentalidad que esté en sintonía con un futuro digno para los animales.

 

Valeria Robin / [email protected]

 

Cada tanto los medios de comunicación dan cuenta de situaciones extremas que viven algunos caballos en la vía pública. Las imágenes devuelven un animal exhausto, sin fuerzas, que venía tirando de un carro, pero esa postal es un emergente de una problemática mucho más numerosa y extendida que tiene que ver con la relación entre las comunidades humanas y los caballos y yeguas.

Pese a que en 2016 se promulgó la ordenanza municipal n.º 9.537, que se titula “Erradicación de la tracción a sangre en la ciudad de Paraná”, son recurrentes en la ciudad los caballos traccionando carros en diferentes sectores del ejido urbano.

Dicha normativa establece la prohibición tanto del traslado de personas como de cosas. Así y todo, se calcula que en Paraná puede haber medio millar de equinos siendo utilizados en carros.

Para conocer la situación de los equinos en la ciudad, y las implicancias de un acuerdo de cooperación entre el municipio, la Uader y la Fundación Mi Reino por un caballo, EL DIARIO entrevistó a Jesica Gillij, integrante de la ONG.

–¿Hay un registro de caballos de la ciudad? ¿Están zonificados? ¿En qué condiciones de salud están?

–No hay registros actualizados. Los pocos censos que se hicieron son viejos y no incluyen  todos los barrios. Hace varios años se hablaba de unos 500 equinos; hoy creemos que hay muchos más.

Lo que hay que decir es que hay un número considerable de equinos en los barrios más pobres de Paraná; lo corroboramos a diario cuando realizamos nuestro trabajo de campo: en algunas zonas hay cinco caballos por casa; en otras en cambio hay un caballo cada cuatro casas. En un caso y en otro la situación es preocupante porque suele ocurrir que cuantos más caballos hay, peores son las condiciones en las que están: suelen estar flacos, pasan muchas horas atados  y reciben mucho maltrato.

Insistimos en que es fundamental que puedan acceder a una buena alimentación porque poseer un animal del porte que tiene un caballo implica mucho gasto, y la mayoría de los carreros no lo puede afrontar. Además, una cosa lleva a la otra, y estos animales tampoco gozan de condiciones sanitarias: no reciben sus vacunas y las pruebas de la anemia infecciosa equina de carácter obligatoria establecida por el SENASA.

Por estos motivos también se debe entender que no son aptos de poseer equinos, ni hablar de tenerlos con la sanidad que se requiere como son las vacunas.

 

CONVENIO

–¿Cuáles son los alcances del acuerdo?

–La principal acción es la de crear más espacios de recuperación de los equinos secuestrados bajo la ordenanza 9537 y la Ley penal 14.346 de maltrato y crueldad animal.

Desde hace unos años que nuestro predio nos viene quedando chico; este fue uno de los motivos que impulsó al municipio a crear este acuerdo ya que se viene aplicando desde hace unos meses la prohibición progresiva de la ordenanza como lo establece su decreto reglamentario. Aunque esté operativa en toda la ciudad, la prohibición es progresiva por zona que hasta el momento se está cumpliendo en zona centro de la ciudad.

En definitiva, es un acuerdo de colaboración entre las tres partes: UADER puso a disposición el espacio y nosotros cooperamos en las prácticas de los alumnos de escuelas técnicas sobre manejo, cuidados y salud con los caballos. También brindamos charlas y talleres sobre derecho animal. Nosotros nos ocupamos de su recuperación, del día a día y de su posterior adopción chequeando los lugares y viendo que se cumpla con los requisitos.  Por su parte, el Municipio aporta los insumos veterinarios para las atenciones que requieren cada animal y los veterinarios.

 

LA FUNDACIÓN

–¿Cuál es la Historia de Mi Reino Por Un caballo?

–Surgió en el año 2014; en ese momento éramos unas seis  personas que, alarmadas por las condiciones en las que viven los caballos en la ciudad usados para la tracción a sangre, decidimos involucrarnos en una misma causa. Así, comenzamos haciendo rescates y guardas judiciales de los equinos que iban quedando en el olvido para la justicia.

En un primer momento no contábamos con un lugar donde tener los caballos, por lo que empezamos a pedir ayuda a nuestros amigos, personas conocidos adoptantes. Todo eso presentábamos a los jueces de instrucción que eran quienes tenían las causas a su cargo en ese momento. Algunos nos daban lugar y otros nos decían que no porque no  pertenecíamos a una institución y no poseíamos personería jurídica.

Motivados por las dificultades, en 2016 nos constituimos como Fundación con personería jurídica y desde ese año logramos tener un espacio que alquilamos al cual llamamos “El Predio de Recuperación”.

–¿Cómo está conformado el equipo ahora?

–En la actualidad somos 20 voluntarios los que atendemos y nos ocupamos de todo lo que implica tener, rescatar, cuidar, curar y recuperar equinos .

–¿Cuál es la dinámica de trabajo?

–Hacemos turnos de lunes a lunes los 365 días del año. Durante la semana tenemos guardias de lunes a sábado; los domingos son rotativos, esto quiere decir que los que tienen su día fijo en la semana también cubren un domingo cada 3 o 4 uno de los turnos que hay. Además, nos organizamos para hacer arreglos, cercar, armar y mejorar instalaciones. Por ejemplo, ya cercamos más de 1 hectárea  y armamos un resguardo para los insumos y herramientas de trabajo en el predio que nos cedió en comodato la UADER.

–¿En qué consiste el proceso de recuperación de equinos en guarda judicial y/o administrativa hasta su posterior adopción? ¿Qué aspectos hay que tener en cuenta?

–En brindarles todos los cuidados, atenciones, estudios y tratamientos según cada animal y patología. Nos manejamos con los veterinarios que atienden a los equinos que tenemos tanto en  el predio y en el campo de la UADER. Hay procedimientos que deben realizar ellos y con sus indicaciones nosotros seguimos los cuidados diarios. También debemos estar atentos a los pedidos y requerimientos por la justicia como es la presentación de informes veterinario.

–¿Cuáles son las expectativas para el 2021?

–Nosotros luchamos por la abolición de la tracción a sangre, que es una gran problemática social que afecta, no solo a nuestra ciudad, sino a todo el país. Y eso es realmente nuestro mayor anhelo porque nos ha tocado ver mucha injusticia, nos ha tocado ver morir caballos después de luchar largos días y noches haciendo postas y duele el alma porque a veces están entregados, a veces no hay más nada para hacer y nos toca despedirlos y ser nosotros quienes les pedimos perdón por tanto sufrimiento.  Cada pérdida se siente tan fuerte que sentimos el desgaste de lo que es la lucha, pero así y todo tenemos que seguir por los que tenemos y por todos los demás.

Esperamos se avance siempre para lograr el fin de la tracción a sangre en cada rincón de la Argentina.

Compromiso

Tanto la Facultad como la Fundación han asumido el compromiso de abastecimiento, vigilancia de agua y de suplementos alimentarios para los equinos y puesto a disposición los recursos humanos necesarios para llevar adelante los procesos de atención primaria en la recuperación de los caballos con destino a su posterior adopción.

El Municipio, en tanto, puso a disposición médicos veterinarios para la atención de los equinos, así como medicaciones requeridas. Estas acciones son implementadas desde la dirección General de Salud y Bienestar Animal, dependiente de la Subsecretaria de Bienestar Municipal y Ciudadano de la Secretaria de Gobierno de la Municipalidad de Paraná.

Para la cumplimentación de los objetivos, está previsto el desarrollo de actividades de extensión universitaria, la articulación entre organismos públicos, empresas, y demás organizaciones de la sociedad civil e instituciones educativas que aseguren la realización de los objetivos del convenio.

Alcances del acuerdo

Las partes articulan trabajos conjuntos para la recuperación de equinos en guarda judicial y/o administrativa hasta su posterior adopción, en espacios de la Escuela Normal Rural Alberdi para a través de este proceso, coadyuvar a la formación de alumnos y/o personal docente, en lo atinente a la alimentación, cuidado y la salud.

En este marco, se promueve el desarrollo de actividades educativas y de concientización sobre la necesidad de la prohibición de la Tracción a Sangre (TAS), sus consecuencias actuales, su estrecho vínculo con la exclusión social y su relación con el trabajo infantil. Asimismo, fomentar y difundir procesos de reconversión y de programas alternativos de inclusión social.

Acuerdo de cooperación entre el Municipio, UADER y Mi Reino Por Un Caballo

“Los caballos te cambian la vida”