De cara al sur de la ciudad y al futuro, nace Casa Boulevard

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“Tenemos en común la fuerza del trabajo y la potencia del deseo”, coincide el grupo de artistas y gestores que presentaron oficialmente Casa Boulevard/Sala Metamorfosis. Foto: Gustavo Cabral. El Diario.

Se propone como un espacio amable a la actividad artística destinado a contener a los creadores de la región. Como espacio de cruces y encuentros. Con esa impronta nace este centro cultural ubicado en Ituzaingó 80 que, entre sus primeras actividades realizará una experiencia de pintura comunitaria con vecinos del barrio.

 

Carlos Marín / [email protected]

 

La propiedad, derruida y en estado catatónico hasta hace un par de años, abrió sus puerta nuevamente este jueves por la  mañana. El lugar que conserva lo esencial de su identidad pasada, se enfrenta a una nueva etapa.

En el ingreso de Ituzaingó 80, Silvina Fontelles, Marta Zubieta, Cristina Witschi, Oscar Lesa, Carolina Rodríguez, Beto Lescano y Oscar Vesco recibieron a medios de prensa en una conferencia que significó, oficialmente, la presentación en sociedad de Casa Boulevard/Sala Metamorfosis.

Tras su remodelación y refacción comienza un nuevo período: de vivienda familiar la casa será un espacio destinado a contener el trabajo de creadores y a actividades artísticas y culturales. Foto: Gustavo Cabral. El Diario.

Luego de un intenso y sostenido proceso de remodelación y refacción con dirección del arquitecto Andrés Falco, el inmueble comienza un nuevo período en su historia: de vivienda familiar pasará a ser un espacio destinado a contener el trabajo de creadores de la región y a recibir actividades artísticas y culturales.

Con alegría incontenible, con orgullo, quienes gestaron al nuevo espacio brindaron a periodistas de la ciudad el primer recorrido por el lugar, flamante y engalanado primorosamente y con delicadeza, en ambientes en que cada elemento ha sido ubicado amorosamente en su lugar.

Con una superficie cubierta total cercana a los 300 metros cuadrados (en rigor son 283 y fracción), el nuevo centro cultural cuenta con dos salas multipropósito (con capacidad para 100 y 40 espectadores respectivamente), un espacio para recepción, camarines, sanitarios, biblioteca, hall, un pequeño espacio para bar. A ello se suma un patio y galería enmarcado por jardines verticales que oficia como enlace con otro sector que se sumó recientemente al proyecto y se habilitará a pleno el próximo verano. En el futuro se añadirá una tienda de arte, con el propósito de que sea un espacio de venta de obras de artistas de la ciudad.

Este jueves, en el inmueble ubicado en lo que fue hace un siglo la orilla de la ciudad, el límite sur de Paraná marcado por un boulevard –de allí el nombre del proyecto- que contorneaba el perímetro “urbanizado” y por las vías del ferrocarril, la jornada se iluminaba con la alegría del grupo de trabajadores de la cultura y gestores, complacidos, serenos por haber conquistado el objetivo que alguna vez entrevieron.

No era para menos.

Son diez años de vida y una cifra millonaria en pesos que dos integrantes del grupo Patatas Patas -la infatigable  y arrolladora Silvina Fontelles y su coequiper existencial y compañera de aventuras Marta Zubieta- han invertido en hacer realidad lo que alguna vez fue un proyecto y un sueño.

Son 25 años –un cuarto de siglo- los que los cinco integrantes de Metamorfosis han transitado desde que dieron sus primeros pasos como grupo, en 1996. Y 20 han pasado desde que este inquebrantable equipo de paranaenses abrió su primera sala, en calle Perón.

En ambos casos cabe decir que se trata, más allá de la cifras, de un deseo vital que han logrado hacer tangible dejando a cambio, un valor inconmensurable: parte de su propia vida.

 

PERFIL

Casa Boulevard nace con la vocación y la intención de contener el trabajo de creadores de la región y dar cabida a diversas propuestas artísticas y culturales.

Pero además, con el propósito de ser una caja de resonancia para las inquietudes de la comunidad barrial que rodea el lugar.

“Sabemos que esta zona –como otras de la ciudad- es un lugar con su historia, y trabajamos para recuperar esa dimensión, que también queremos integrar para configurar la identidad del centro”, explicó Silvina Fontelles. La inquietud se traducirá –en unos días más- en algunas de las intervenciones artísticas que se realizarán con motivo de la apertura y habilitación al público del lugar, previsto para el próximo viernes 26, a las 21.

La inquietud de los administradores del centro por conectarse con el entorno sociocultural no es casual. Más bien, subraya Cristina Witschi, se trata de una decisión ligada a una perspectiva en torno a la política cultural que –en algún aspecto- también definirá y organizará la dinámica de la programación. Para ello ya se trabaja en el lanzamiento de una consulta a los vecinos respecto a expectativas, anhelos y propuestas para articular y tratar de que haya intereses que puedan converger en un punto.

Pensado como un ámbito para generar interacciones a distintos niveles, el centro espera poder trabajar además articuladamente con otros espacios de la ciudad que han lanzado sus actividades durante la intemperie de la pandemia.

“Esperamos trabajar con el sistema de presentación de proyectos, que nos acerquen artistas y creativos de la zona. En cuanto a la programación la estamos pensando en términos de generar distintos ciclos”, señala Fontelles. “Queremos estar atentos a sugerencias y desafíos y queremos incorporar al barrio a través de diversas estrategias”, completa Cristina Witschi. Cuando todo esté en marcha, la actividad será continúa y –fundamentalmente- en horario vespertino.

Tras la habilitación, para marzo ya se han planificado ciclos de teatro (sábados y domingos), Cine a cargo de Relámpago Verde (los segundos jueves de cada mes) y Letras (primer jueves del mes) y música. La plástica tendrá un lugar destacado con la realización de talleres, seminarios e instancias de formación a cargo de referentes como la santafesina Raquel Minetti, Sergio Fabri, o el artista visual Fran Vazquez. En ésta área trabajarán “Los visuales”, un equipo integrado por Julia Acosta, Paola Nerina, y la participación de Carlos Battauz y Verónica Moreyra.

 

APORTES

La gestión no es un área desconocida para los integrantes del equipo de administración del lugar. De hecho dos de ellos –Silvina Fontelles y Oscar Lesa- conocen la función pública. Este aspecto será uno de los ejes para delinear el vector que se han trazado como guía al señalar un rumbo para esta nueva propuesta.

En principio la concreción del centro no es fruto solamente del aporte privado, de la inversión de ahorros e ingresos generados por el grupo que está a cargo de la administración. Eso es una parte que incluye tal vez lo más relevante –la idea, las ganas, la voluntad, la persistencia, el deseo de llevarlo adelante-. Pero a ese núcleo se agrega lo generado a través de la experticia que todos poseen en gestión. El proyecto, reconoce Silvina Fontelles, recibió un espaldarazo muy importante en 2019 al ser premiado en una convocatoria del Fondo de Estímulo e Incentivo a las Culturas, las Artes y las Ciencias (FEICAC).

También se sumaron subsidios conseguidos al presentarse a convocatorias del Fondo Nacional de las Artes (FNA) y el Instituto Nacional del Teatro (INT).  Entre los apoyos se destacan asimismo los aportes brindados por la Vicegobernación, a cargo entonces del actual intendente Adán Bahl, y de la Secretaría de Cultura de la provincia.

 

DESAFÍOS

 

Así se fue armando esta casa que nace en uno de los barrios que fueron `orilleros´ y que hoy se propone, entre sus desafíos, generar nuevos públicos.

La magnitud de la tarea no es menor, aunque como reconoce el equipo, una etapa clave ha sido completada y ahora empieza otra historia. “Después de años, y de un proceso complejo, que incluyo la permuta de una propiedad en calle Gutiérrez, en el barrio San Agustín, en la que trabajamos con Patatas Patas durante algunos años, me siento en casa”, asegura Silvina Fontelles. Sus palabras se acompañan con su actitud de plenitud por el momento.

En la casa, la docente, investigadora, actriz, directora, titiritera y artista plástica reconocida, ha ubicado su taller. Allí prepara lo que será su próxima muestra, de la que prefiere no brindar demasiados detalles, pero que reconoce como “autorreferencial” y que, desliza, propondrá una combinación de soportes y lenguajes. “La hice influida por un taller que cursé con Vivi Tellas, una directora de teatro y curadora argentina con gran influencia en la escena internacional, creadora de “Biodrama”, un proyecto revolucionario sobre biografías escénicas y que a la vez investiga la teatralidad fuera del teatro.” Precisamente, en esta exposición que prepara para inaugurar posiblemente en abril, el biodrama tendrá influencia.