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Testigos del choque en que murió Ofelia Kessel escucharon “un golpe y un grito”

Empezó el juicio por un hecho que ocurrió hace casi nueve años.

Tres testigos que estuvieron en Blas Parera y Antonio Crespo el 10 de enero de 2010, cuando la mujer fue arrollada por el Fiat 147 que conducía Victorio Ríos, quien iba acompañado por Sebastián Suárez, recordaron las circunstancias del suceso.

 

Néstor Belini | Redacción El Diario

En la primera jornada del juicio para determinar la responsabilidad de Victorio Ríos en el siniestro vial que le costó la vida a Ofelia Kessel, que tenía 68 años cuando el 10 de enero de 2010, alrededor de las 14.30, fue arrollada en la esquina de Blas Parera y Antonio Crespo, por el Fiat 147 que conducía Ríos, declararon un vecino, un trabajador de la construcción que dirigía una obra en la zona del hecho y un colectivero que vio cuando la mujer era arrollada por el auto.

Ríos enfrenta cargos por el delito de Homicidio simple con dolo eventual. En tanto que Sebastián Suarez, que iba en el auto con Ríos, enfrenta cargos por el delito de Encubrimiento agravado.

El Tribunal integrado por Gervasio Labriola, Alejandro Grippo y Gustavo Maldonado, tuvo un botón de muestra de las situaciones que llevaron a que el proceso se dilate por ocho años y nueve meses, hasta este martes 4 de diciembre.

Se trató de la discusión entre la fiscal coordinadora Mónica Carmona y los querellantes Guillermo Vartorelli y Miguel Ángel Cullen, con los defensores públicos, Gaspar Reca, por Suarez, y Antonella Manfredi y Luis Pedemonte, por Ríos, por la incorporación por lectura del testimonio de tres testigos que fallecieron antes del comienzo del juicio, y de uno que fue notificado pero no se presentó en la audiencia y se teme que no sea hallado por la Policía.

El Tribunal dictó un cuarto intermedio y a su regreso decidió hacer lugar al pedido de las acusaciones y resolvió incorporar los tres testimonios por lectura, quedando en espera de la comparencia del que aún vive.

El testimonio más importante de la primera jornada fue el de Basilio Alberto Herlein, colectivero de la Línea 10, que vio el momento en que Kessel era arrollada por el Fiat 147.

En la audiencia estuvieron presentes familiares de la mujer fallecida. Foto Sergio Ruiz.

El trabajador recordó que vio al auto rebasar un camión, del que en la instrucción dijo que iba muy despacio –“como dándole paso a la mujer”– y este martes dijo que estaba detenido, cuando Kessel se encontraba cruzando la calle por la mitad de la calzada. Herlein recordó que la mujer “iba por la mitad de la calle, escucha el ruido del auto, medio que gira (sobre sus pasos) y ahí se produce el impacto”.

El testigo sostuvo que “si ella seguía caminando no le pasaba nada”. También reconoció, ante una pregunta de la querella, que lo mismo hubiese ocurrido “si el auto hubiese venido a una velocidad prudente”.

Antes, Carlos Musante, que aún vive en la casa frente a la cual ocurrió el siniestro vial, y Alfredo Salvador Casella, trabajador de la construcción que dirigía una obra a metros del lugar, coincidieron en señalar que escucharon “un golpe y un grito” y cuando miraron vieron a la mujer tendida en la calle. Musante vivió el hecho de muy cerca.

Había estacionado su auto en el ingreso al garaje y se aprestaba a ingresar a su casa, a la que hacía poco se había mudado, cuando escuchó el “golpe y el grito”. También recordó que vio “un Fiat 147 verde claro” que se detuvo tras el choque, momento en que él dudó entre pedirle a su esposa que llame a la policía y a una ambulancia, y al decidirse a ir en auxilio de la mujer, ya no lo volvió a ver.

Casella recordó que trabajaba en una obra “a puerta cerrada” cuando escuchó. Al salir vio a Kessel, aún con vida, tendida en la cinta asfáltica.

Sin frenada

Los tres testigos que declararon este martes coincidieron en señalar que la zona es de tránsito fluido y que en el lugar del choque no se observaron huellas de frenada.

Casella y Musante recordaron que al momento del siniestro en el lugar no había lomos de burro. Incluso el último rememoró que le dijo a su esposa al otro día del choque mortal, “mirá, ahora pusieron lomos de burro”.

Por su parte, Casella sostuvo que la zona se usaba “como pista de carrera”. La audiencia continuará hoy a partir de las 9. A las 13 se realizará la reconstrucción del hecho, cuando volverán a declarar Casella, Musante y Herlein.