Salas para artes escénicas, faros destacados de cultura

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Entre Ríos se caracteriza por contar con espacios culturales que son, además, obras de arquitectura incorporadas al patrimonio de cada localidad y de la provincia en general. Repasamos aquí algunas de ellas.

 

Teatro Berisso, Villaguay.

Mariana Melhem / [email protected]

La provincia cuenta con una buena cantidad y calidad de edificios construidos para artes escénicas. En un ejercicio de contextualización que permita comprender y dimensionar la relevancia que han tenido, se pueden ensayar diversas formas de agrupamiento que abarcan el tipo de gestión (pública o privada); cantidad de espectadores; período al que pertenecen; actividad fundante (teatro, danza, lírica o cine), forma de la sala y responsables de su construcción: grupos de vecinos, asociaciones, estado o particulares.

Teatro 3 de Febrero, Paraná.

Existen ejemplos para cada una de estas opciones que constituyen un rico patrimonio edilicio forjado por la sociedad entrerriana entre fines del siglo XIX y mediados del siglo XX.

Los primeros tiempos

Teatro de Gualeguaychú.

De las primeras manifestaciones, no se conserva ninguna obra en pie, pero se sabe que en tiempos confederales existieron al menos tres salas que luego fueron reemplazadas por otras más modernas. Las dos primeras fueron la de Paraná y la de Gualeguaychú, construidas durante la Gobernación del general Urquiza. La tercera fue en Concepción del Uruguay, el Teatro 1° de Mayo (demolido en 1930) inaugurado en 1868 a instancias de la Asociación Promotora del Progreso

Un coliseo para la Capital
El primer edificio comenzó a edificarse en diciembre de 1851 por orden del general Urquiza y con el apoyo del deán J. J. Álvarez. El proyecto correspondió a José Quirse, director de la Sociedad Dramática de Buenos Aires y su nombre se definió para conmemorar el gran triunfo de Caseros.

Teatro Centenario, Colón. Foto: Gentileza Julio Blanco.

A principios del siglo XX se decidió su reemplazo por otro de moderno diseño a cargo del prestigioso Ingeniero Lorenzo Siegerist. La sala, cuenta con platea y palcos laterales en planta baja, palco corrido en el primer piso, tertulia en el segundo y paraíso en el último.

Si bien el esquema responde a las clásicas salas a la italiana en forma de herradura, las graderías en tertulia y paraíso producen un alargamiento que evidencia la combinación con otros esquemas organizativos.

El plafón, las pinturas y las alegorías del interior, junto al hall y el foyer de amplias dimensiones, lo posicionan entre uno de los más reconocidos.

La fachada es de líneas clásicas y orden simétrico con profusa ornamentación y alegorías del teatro. Se destaca la marquesina de acceso en hierro y vidrio y la cúpula peraltada revestida con tejas de zinc.

Teatro Municipal, Paraná.

Promovidos por asociaciones
Entre fines del siglo XIX y primeras décadas del XX, se consolidó una cultura letrada, afecta a las modas y gustos europeos, sobre todo franceses que, sustentada en un ambicioso programa educativo, consumía, novelas, periódicos, folletos y diversas obras literarias.

Vista de la sala del Teatro Italia, Gualeguay.

Esta burguesía en ascenso, en buena parte de origen inmigrante, se encargó de impulsar la construcción de salas que permitieran recibir compañías teatrales.

Así de la mano de las Sociedades Italianas surgen: el Teatro Italia de Gualeguay (fines del siglo XIX), el Teatro Vittorio Emanuele de Nogoyá (década de 1930) y el Teatro Marconi de Diamante (1915).

Escenario del Teatro Vittorio Emanuele, Nogoyá.

Estos tres edificios responden a la tipología en forma de herradura con platea en la planta inferior y palcos altos.

Fachada del Cine Teatro Marconi, Diamante.

Sala Mayo de Paraná (1928/30)
El Centro Comercial de Paraná, que nació en 1898 nucleando a un centenar de empresarios locales, logra su local propio en 1928 mediante un llamado a concurso cuyo programa de necesidades incluía no solo las oficinas de la entidad, sino una sala para Teatro y Cine.

La Sala Mayo, Paraná.

El proyecto estuvo a cargo del Ing. Juan Cavallo quien dispuso la sala en planta baja y las dependencias de la entidad en planta alta, mientras en el sótano se instalaron servicios.

Planimetría del Centro Comercial, con amplia sala incluida, en Paraná.

Teatro de Gualeguaychú (1914)
Nació de la iniciativa de un grupo de vecinos interesados en el desarrollo de la cultura de la ciudad, dotándola de un teatro de características excepcionales.

La sociedad que tuvo a cargo esta empresa se constituyó en 1910 y estuvo integrada por personalidades destacadas que reunieron, de su propio peculio, la suma necesaria para adquirir el terreno y ejecutar la obra. El proyecto estuvo a cargo del Arq. Domingo Rocco y la ejecución por parte de los ingenieros Fernández, Poblet y Ortuzar.

La sala tiene planta en herradura, rodeada por una fila de palcos bajos, una fila de cazuela y otra de tertulia. El escenario de gran frente y profundidad cuenta con foso y telón de pana azulada con ribetes e inscripciones en oro. Para la fachada se pensó en un lenguaje clásico, de organización simétrica.

Teatro Italia, Gualeguay.

Empresarios de la cultura
Muchos particulares han tomado a cargo la construcción de salas para espectáculos, como empresas privadas en ciudades como Victoria, Colón, Urdinarrain y María Grande.

Cine Teatro Don Santiago, María Grande.

Uno de ellos es la Casa Trucco Victoria. El edificio, inaugurado en 1932 y construido por la empresa Ángel Balbi, reemplazó a su antecesor iniciado por la familia Trucco que funcionaba anexo a un hotel y almacén de ramos generales.

La sala de forma rectangular tiene capacidad para seiscientas personas, cuenta con palcos, tertulia y gradas de madera, la ornamentación es sobria y la fachada ha sufrido modificaciones.

La década de 1940, produjo dos obras de gran calidad arquitectónica inscriptas en el lenguaje del racionalismo de líneas puras amplios ventanales y marquesinas que avanzan austeras indicando el ingreso.

Ex Cine Rex, Concepción del Uruguay.

El Cine Teatro Emilio Berisso, inaugurado en 1948, fue realizado por encargo de la hija del dramaturgo Emilio Berisso (fallecido trágicamente) en su honor. El proyectista, Sr. Amoroto diseñó un amplio foyer al que se accede desde la calle y que conduce a las plateas de planta baja y a las escaleras hacia las gradas de planta alta. La fachada es simétrica, dos paños laterales perforados por una ventana angosta vertical y continua, enmarcan el paño central desarrollado mediante una suave curva que contiene un ventanal superior y una marquesina que avanza definiendo el ingreso. La ausencia casi total de ornamentos, indica el período en el que fue construido.

Cine Teatro 9 de Julio, Urdinarrain.

En tanto el Cine Teatro Odeón Concordia, nació en 1913 modificándose en 1927 al incorporar el cine. Tras un período de deterioro que determina su cierre, es reinaugurado en 1947 con la imagen que hoy conocemos. La fachada es de líneas puras y responde al racionalismo, solo se destaca un enorme paño vidriado y un plano horizontal que se dispone en forma de marquesina marcando el ingreso. En el amplio hall se ubican dos escaleras que conducen a las plateas en planta alta.

Cine Teatro Odeón, Concordia.