La trata de personas, un delito que se vio potenciado por la pandemia

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Al expandir el uso de las redes sociales y profundizar las condiciones de vulnerabilidad de distintos sectores sociales, la pandemia terminó potenciando las áreas de influencia de tratantes y traficantes de personas. Según las estadísticas oficiales, las mujeres, niñas, adolescentes y adultas, siguen siendo las más afectadas.

 

La pandemia por el Covid 19 en sus distintas etapas de aislamiento y distanciamiento pero sobre todo por su permanencia en el tiempo intensificó la comunicación interpersonal a través de plataformas y aplicaciones, que venía siendo una de las áreas de contacto predilectas de las redes de captación de personas. A esa situación se agregó un empobrecimiento general de la sociedad que afectó de manera más notoria a los sectores vulnerables.

Este panorama justifica el contacto que tomó EL DIARIO con Silvina Calveyra, Coordinadora del Consejo de Prevención, Protección y Asistencia a las Víctimas y Testigos de la Trata de Personas. La idea fue repasar lo que ocurrió en el 2020 respecto de esta problemática.

 

—La pandemia significó un cimbronazo para toda la sociedad, ¿Qué implicó para la trata de personas?

–El tráfico y la trata de personas existe; es un delito transnacional latente, complejo, oculto y clandestino. En un año atípico, producto del Covid – 19 fue mutando e incrementando los factores de vulnerabilidad frente a sus posibles explotadores; situaciones que se agravan aún más por la pérdida de trabajo, la reducción de la jornada laboral, donde las personas que padecen situaciones críticas y de cubrir necesidades básicas se encuentran en riesgo, encontrándose expuestas a ser fácilmente engañadas con falsas promesas de trabajo. Frente a nuevas formas en la fase de la captación: el uso de las redes sociales, donde el tratante analiza el perfil de las presuntas víctimas. Hoy, un dato no menor es que el 50% a nivel nacional son captadas por engaños o falsas ofertas laborales mediante la utilización de redes sociales.

Así, se acrecienta aún más la situación de las personas que ya son víctimas del delito.

Las redes vinculadas a este delito cambian permanentemente de estrategias para la captación, el traslado, el acogimiento; la comercialización y la explotación de personas sexual y laboralmente.

Las personas que eran explotadas sexualmente antes de la pandemia; en lugares físicos, con las nuevas modalidades para la comisión del delito, ahora pueden ser explotadas en línea o a través de turnos en domicilios particulares de las mismas o en los inmuebles de los mal llamado clientes, prostituyentes.

–¿Y sobre la explotación laboral?

–Las denuncias formuladas en su gran mayoría provinieron de personas que habían sido víctimas de trata laboral y que no se encontraban en el lugar de explotación o que de alguna manera pudieron acudir en pedido de ayuda estando en el establecimiento, incrementándose a nivel nacional las denuncias por esta finalidad de explotación.

Ante el confinamiento y la caída en las ganancias de los tratantes es muy difícil que puedan escapar de su situación, se ejerce aún más control físico y violencia sobre las mismas para que no tengan acceso a servicios de apoyo y de denuncia, lo que agrava su estado de salud psicofísico haciéndolas más vulnerables ante la enfermedad como el Covid 19, tanto en la explotación sexual como en la laboral, con carencias en su asistencia en la enfermedad.

–¿Esas conclusiones son aplicables a nivel país?

–Sí, la pandemia ha afectado a la economía mundial con graves impactos en muchas de las familias y comunidades más vulnerables. El impacto económico que arroja la pandemia, más allá de todos los esfuerzos que el Gobierno nacional y provincial vienen desarrollando para cubrir necesidades básicas, no deja de ser preocupante y de ocuparnos, para quienes trabajamos en la prevención y erradicación de este delito.

Los sectores y poblaciones más vulnerables se encuentran más expuestos a ofertas laborales engañosas, frente a un delito complejo con multiplicidad de actores que intervienen en las diversas fases, también vinculado a delitos conexos.

Con la medida de aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) en su primera fase, se evaluó conjuntamente con la Línea 145, la mutación del delito, dada ante la variación en la denuncia respecto al mismo periodo del 2.019.  Se interpreta, que para que las personas o las víctimas denuncien deben observar o visibilizar una situación que atañe a la comisión del delito o para aquellas que pueden estar siendo víctimas del mismo.

Para ello debe existir una normalidad en la actividad de la comunidad, como se realiza diariamente en una sociedad. De esta forma advertir o revelar casos que lleguen a la Línea 145. Lo que se observó reducido de manera evidente, ante la imposibilidad de detectar o advertir algún caso que en definitiva culmine en un llamado a la línea, ya que a partir del confinamiento la vida de las personas se vio modificada pasando el mayor tiempo de sus días en su domicilio.

Con el diferimiento del ASPO, pero con mayores flexibilizaciones, con la cuarentena administrada, donde la sociedad volvió a desarrollar sus actividades y mayor movilidad, tuvo una implicancia positiva y no reflejó obstáculo alguno a la hora de advertir situaciones vinculadas con el delito de trata personas y poder denunciar, lo que se advierte en esta segunda etapa un cambio sustancial en el porcentaje a nivel nacional de denuncias recibidas.

344 denuncias fueron el total en el período Marzo – Julio 2020 a nivel nacional. 186 (19 de marzo – 19 de mayo); 85 (20 de mayo – 11 de junio), 73 (12 de junio – 12 de julio). (Fuente: Protex).

446 víctimas rescatadas (enero – septiembre 2020) y 10 personas argentinas repatriadas, explotadas en otros países. (Fuente: Programa Nacional de Rescate)

–¿Es diferente la realidad vivida en Entre Ríos?

–La trata existe, como claramente lo define nuestra Campaña de Prevención iniciada por el Gobierno de Entre Ríos en el año 2.018, con la finalidad de brindar herramientas para su detección y denuncia; concientizar, prevenir y poner en alerta sobre una problemática que se encuentra vigente en cada país, en cada región, en cada provincia y en cada localidad; que nos afecta a nivel global.

En este sentido nuestra provincia no se encuentra exenta de que estas redes de traficantes de seres humanos puedan hallarse o pernoctar en las sombras, fundamentalmente porque somos una provincia de las más bellas y productivas del país, pero geográficamente estamos ubicados en una zona de altísimo riesgo (OIM) para la trata interna y externa, porque somos Ruta Mercosur, denominada la ruta de la riqueza, con pasos de frontera y pasos internos.

El negocio de la trata de personas siempre transita detrás de la riqueza.

Por lo mencionado anteriormente y en un contexto nacional como país de origen, tránsito y destino es que siempre debemos estar atentos y alertas ante posibles o presuntas situaciones vinculadas al delito en el marco de la ruta crítica de vulnerabilidad.

La mayoría de las corrientes de trata son intrarregionales, lo que significa que el origen y el destino de la víctima se encuentran en la misma región (trata interna). Otras suelen ser trasladadas desde países o regiones pobres hacia otros países más ricos (trata externa).

–¿Hay estadísticas?

–Sí. Son estas. Datos de referencia de denuncia por presunción de trata de personas en Entre Ríos: 37 Denuncias – 26 Pedidos de Orientación (2.018). 29 Denuncias y 26 pedidos de orientación (2.019).  9 Denuncias y 13 pedidos de Orientación (enero a mayo 2020). Fuente: Línea 145. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

—¿Se han modificado los modos de operar de las redes de captación en relación a lo que ocurría antes de la pandemia?

–Se han agravado en relación a lo que ocurría antes de la pandemia. Ya se utilizaba el uso de redes sociales para la captación. Con el ASPO la forma en la que se consumen las redes sociales se ha incrementado y ha cambiado durante el confinamiento; se dispone de más tiempo y algunos formatos han multiplicado su popularidad, en adultos como en niñas, niños y adolescentes que se encuentran muchas más horas frente a un dispositivo.

Las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) se han convertido en un contexto y vehículo peligroso para la comisión de estos delitos; ante el Covid 19, facilitando su potencial y dañino mecanismo de control y dominación frente a la emergencia, a las necesidades y vulnerabilidades en esta etapa no habitual.

–Cambian los modos…

–Los traficantes y tratantes de personas, tanto en la trata dura, blanda o express; ya no se limitan a los medios convencionales como el secuestro; sino que recurren al espacio virtual y a las herramientas digitales para captar a sus víctimas; las redes sociales y las aplicaciones de mensajería para acceder a sus posibles víctimas, reclutarlas para lograr su cometido de explotación sexual o laboral bajo la utilización de ofertas engañosas, promesas de mejor calidad de vida.

Las mujeres, las niñas y adolescentes siguen siendo quienes se encuentran frente a los principales riesgos; para la captación para la trata de personas ante el creciente uso de las redes sociales. Como método, para reclutarlas en el contexto de la pandemia de COVID-19.

No es casual que el Grooming, el abuso sexual virtual, utilizado también como método de captación con fines de explotación sexual se ha incrementado en un 45% a nivel nacional en este periodo.

Los varones ante la emergencia de satisfacer necesidades básicas personales y de sus familias, con falsas promesas de trabajo bajo condiciones laborales en el marco de convenios colectivos de trabajo, son engañados y caen en estas redes de explotación laboral en el marco de condiciones de vida infrahumanas.

La necesidad de trabajo suele ser aprovechada por tratante y traficantes.

–¿Se puede prevenir? ¿Cuáles son las recomendaciones a tener en cuenta?

–Sí, mediante el fortalecimiento de las campañas de prevención integrales que brinden a la población en general herramientas para estar alertas ante una situación, la visibilización y la denuncia. La promoción de cambios en las pautas culturales y disminución de las brechas de género; que naturalizan hechos vinculados a estas nuevas modalidades de captación y violencia digital. La implementación plena de la Educación Sexual Integral en estas problemáticas desde una perspectiva del autocuidado en articulación con la comunidad digital.

Debemos reforzar el dialogo con las infancias y adolescencias, conversar, sin avergonzarlos ni culpabilizarlos, evitando la revictimización, demostrando confianza y comprensión.

–¿Cuál es el papel de los adultos?

–Los referentes familiares deben tener presencia en la vida online de sus hijos/as, conocer sus rutinas, y las páginas a las que prefieren acceder. Explicarles que las identidades en internet pueden ser falsas, y que no deben compartir conversaciones ni materiales con desconocidos. Tampoco utilizar cámaras web.

También se pueden configurar aplicaciones para mantener la seguridad del equipo informático que utilizan. Por último, utilizar contraseñas que combinen números y letras no predecibles o de fácil acceso.

–¿Cómo operar ante un intento de abuso?

–Ante un hecho, no borrar ningún contenido del dispositivo que haya recibido, ya que las conversaciones, imágenes y videos que se hayan intercambiado deben ser guardadas como prueba. Sacar fotos o capturas de pantalla para almacenar la información en otro dispositivo. No denunciar al perfil desconocido en las redes sociales, ya que al bloquear al usuario se puede generar una pérdida de información necesaria para la investigación, evitando que cree un nuevo perfil y continúe realizando nuevas acciones. No amenazar al perfil desconocido, ya que esta actitud puede dificultar la tarea de investigadores. En forma inmediata solicitar asesoramiento, acompañamiento y denunciar acudiendo a Consejo Provincial de Prevención Protección y Asistencia a Víctimas y Testigos del Trafico y la Trata de Personas, la División de Trata de Personas, a la División de Ciberdelito, la División de Minoridad y Violencia Familiar de la Policía de Entre Ríos, a los Ministerio Público Fiscales Federales o Provinciales de acuerdo al tipo de hecho ocurrido. Línea Nacional 145 captación para la Trata de Personas. Línea 137 Delitos contra la Integridad Sexual.

 

Acoso virtual

 

–¿La intensificación de la comunicación virtual derivó en un aumento de los casos de grooming?

El grooming definido como el acoso y abuso sexual virtual a través del engaño intencional de un adulto hacia un niño, niña u adolescente por redes sociales, con el propósito de generar alguna conexión emocional, para ejercer un delito contra la integridad sexual o como método de captación para la trata de personas con fines de explotación sexual se ha incrementado a nivel nacional en un 45%, donde 4 de cada 10 niños, niñas y adolescentes son víctimas de esta nueva modalidad de delito.

En este contexto nacional, a nivel provincial hemos intervenido desde el Consejo ante hechos de estas características, por presentaciones espontaneas de familiares en una tarea articulada con la División de Trata de Personas, la División de Minoridad y Violencia Familiar, la División de Ciberdelitos de la Policía de Entre Ríos y el Poder Judicial, lo que determina que es un delito que está latente en cada región.

Este tipo de violencia digital se genera a través de perfiles falsos en una red social, distorsionando su edad, su identidad para generar confianza y entablar un vínculo con la niña, niño o adolescente que pretende abusar, explotar u obtener materiales sexuales explícitos, recurriendo a métodos coercitivos para lograr sus fines.

Afectando derechos a las infancias, derechos digitales a la privacidad, a la identidad, a la libertad, atentando contra su vida.

La niñez y adolescencia se encuentran en una etapa fuera de lo normal, con grandes cambios donde aparecen y se resignifican los vínculos afectivos, esos vínculos son atravesados y reconfigurados por el uso de la tecnología en forma cotidiana y constante.

Hoy a nivel mundial más de 15millones de niños, niñas y adolescentes se encuentran conectados en el espacio virtual, el 71% hacen uso intensivo de los TIC en comparación con el 48% de la población total; con el agravante de que siete de cada diez de ellos y ellas, desconocen la peligrosidad de ese nuevo espacio de navegación, y que ante la pandemia trascienden varias horas de su día y sus actividades, sus juegos, sus estudios, la búsqueda de información y a su vez la exposición a riesgos.

 

Cambio de contexto

 

—¿Cambió su dinámica de trabajo el área a su cargo?

–Continuamos desarrollando acciones basadas en ciertas prioridades: en materia de prevención en pos de la erradicación y, fundamentalmente, la profundización de políticas públicas de carácter integral para el abordaje y la asistencia a víctimas y testigos del tráfico, la trata de personas y otros delitos conexos como el Grooming, el Ciberbullying, en forma presencial; sumando la modalidad virtual para los grandes eventos.

En un año complejo, atípico, no quisimos que la adversidad nos frene; desarrollamos lo planificado y nuevas actividades más allá de lo planificado.

 

–¿Por ejemplo?

–Se fortaleció el trabajo territorial y articulado con el sector público nacional, provincial y municipal y con la sociedad civil para abordar delitos de características complejas y su mutación como lo son el tráfico, la trata de personas, el grooming y delitos conexos. Eso incluye múltiples instancias de capacitación, con la participación de miles de personas. Estamos muy satisfechos.

Nos sumamos a las plataformas virtuales en escuelas de diversos niveles educativos “Modos de Enseñar, Aprender y Prevenir”, en cuarentena, llegando a estudiantes, docentes y padres desde una perspectiva del autocuidado, formador de formadores, prácticas pre-educativas, tesinas.  También nos propusimos otra mirada de la problemática, desde el arte en el marco de un Concurso Plástico – Literario “Por un Mundo sin Violencias”, de dibujos, relatos, poemas y cuentos cortos, para percibir la problemática desde otra perspectiva con más de 300 participantes.

Fortalecimos sostenidamente las Campañas “La Trata Existe”, “En Internet No Todo es lo que Parece”; recomendaciones “Si Vas A Viajar”, ante el período estival, en el marco de Verano Seguro y recomendaciones ante la Desaparición o Extravío de Personas, y Líneas de Denuncias.

Convenios para becas a hijos e hijas de víctimas de Trata y Tráfico de Personas, refugios, capacitaciones y convenios de integración interjurisdiccional. El Registro de Personas Desaparecidas fue otra meta alcanzada.

–¿Qué es el Registro de Victimas de Trata de Personas?

–Cuenta con datos referentes a causa, fecha de intervención, edad, genero, localidad de origen, fase del delito, tipo de explotación, retorno sí o no a su lugar de origen y asistencia brindada.

En ese sentido se implementó el Sistema Integrado de Información Criminal del Delito de Trata de Personas, del Ministerio de Seguridad de la Nación. Y se desarrollaron propuestas legislativas que atendieron los distintos aspectos de la problemática.

–¿Y el 2021?

–Esta dinámica y los avances durante el año, nos empujan a continuar en esta línea de trabajo presencial y virtual. Es una decisión política del gobierno provincial la correcta y eficiente implementación con el fin de prevenir, combatir y garantizar derechos a las víctimas de estos delitos; que atentan los derechos humanos fundamentales y por sobre todo la dignidad como seres humanos.

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