“Es un poco temerario decir que se van a cancelar los Juegos Olímpicos”

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“Desde el COI vamos a financiar las vacunas excedentes que hagan falta”, aseguró Werthein.

El argentino Gerardo Werthein, miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), ratificó la realización de los Juegos Olímpicos y descartó la posibilidad de cancelación definitiva.

El dirigente argentino Gerardo Werthein, miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), aseguró ayer que «lo único que está en discusión es cómo se harán los Juegos» Tokio 2020, con lo que descartó los rumores de una cancelación definitiva por la pandemia de coronavirus.

En una entrevista exclusiva con Télam, el titular del Comité Olímpico Argentino (COA) adelantó que el COI colaborará, de ser necesario, en proveer la vacuna para los miembros de la comunidad olímpica de aquellos países con problemas de acceso a las dosis.

El dirigente consideró que la vacuna «no va a ser un requisito indispensable» para participar de los Juegos e informó que las delegaciones nacionales serán «testeadas diariamente» en Japón con el objetivo de convertir a la Villa Olímpica en sitio libre de Covid-19.

También admitió que Tokio 2020 serán «unos Juegos atípicos» y que las autoridades japonesas y el COI trabajan para que «haya un nivel de público» que podrá variar según la característica del lugar de competencia, sea cerrado o abierto.

Por la crisis sanitaria mundial que desató el coronavirus, los Juegos Olímpicos Tokio 2020 fueron reprogramados en marzo del año pasado del 23 de julio al 8 de agosto de 2021.

-¿Qué mirada tiene sobre la publicación del diario The Times en la que se afirma que el Gobierno de Japón está decidido a cancelar los Juegos?

-No sé quién habrá sido la persona que le dio la información al Times, pero es un poco temerario decir que se van a cancelar los Juegos Olímpicos. Es un hecho muy injusto para todos los atletas del mundo, les genera angustia, preocupación… Estas cosas no construyen. Lo que queda claro es que el primer ministro (Yoshihide) Suga y la ministra (a cargo de los Juegos, Seiko) Hashimoto, que es una persona muy seria, exdeportista olímpica, lo desmintieron, como también la gobernadora de Tokio (Yuriko Koike) y el propio COI. Con lo cual, la credibilidad que podría tener la fuente es infundada.

-Desde la postergación de marzo pasado, los funcionarios de Japón y los dirigentes del COI mantuvieron una misma línea discursiva en torno a la ratificación de los Juegos. Sin embargo, el director general adjunto del COI, Pere Miró, admitió recientemente en un medio catalán que «nada es seguro» en torno a la concreción de Tokio 2020.

-No creo que Pere Miró haya hecho esa declaración. Lo dudo mucho porque en la posición del COI no está en cuestión si se hacen o no los Juegos. Lo que se está discutiendo es cómo se van a hacer porque indudablemente tenemos una pandemia y debemos ser responsables. Hay que cuidar la integridad de nuestros atletas y de las delegaciones pero estamos haciendo un trabajo muy importante entre el COI, el Comité Organizador y Japón para tomar todas las medidas necesarias.

-¿Cuáles son esas medidas?

-En primer lugar que los atletas, si se puede y tienen la voluntad, estén todos vacunados. Desde el COI vamos a financiar las vacunas excedentes que hagan falta en los países, entendiendo que cada Estado es la autoridad de aplicación. Pero si no hubiera suficientes vacunas, el COI va a garantizarlas en aquellos países que están más comprometidos con el acceso a las mismas para que los atletas, si así lo quieren hacer, se puedan vacunar junto con toda la comunidad olímpica. Si logramos eso, el riesgo cae violentamente. Esto sin dejar de tener muy claro que la prioridad es la gente de la primera línea y los grupos en situación de riesgo, esa es una prioridad que no se debe alterar.

-¿Podría ser la vacuna una condición obligatoria para asistir a los Juegos Olímpicos?

-No, en principio estamos convencidos de que no va a ser un requisito indispensable sino una decisión voluntaria de los deportistas, pero creo que es una medida de protección muy importante. No se va a excluir a nadie por no vacunarse, a menos que las autoridades japonesas no dejen entrar a nadie sin vacuna, pero no creemos que eso sea lo que ocurra con Japón.

-¿Qué otras medidas se están pensando?

– La vacunación, que comentaba anteriormente, cómo va a ser el sistema en la Villa Olímpica, cómo va a ser el sistema de testeo… Hoy hay sistema de testeos, similares al PCR en términos de eficacia, que dan sus resultados en 15 minutos, con lo cual uno puede testear a todas las delegaciones en forma diaria. Por la diferencia horaria, las delegaciones van a llegar antes al país y se van a instalar en algunas de las prefecturas de Japón, dentro de un centro de alto rendimiento, y se van a testear diariamente. Desde allí se van a mover con medios de transporte dedicados, no van a tener contacto con los medios de transporte masivos, hasta que ingresen a la Villa, todos testeados, para que la Villa pueda ser un lugar estéril.

-¿Cómo imagina los Juegos de Tokio?

-No van a ser unos Juegos Olímpicos como los que conocimos siempre. Serán atípicos, en los que todas las medidas que se tomen van a tender a proteger la seguridad de los atletas, entrenadores y staff, pero también la de todos los espectadores. Tokio está en un estado de emergencia pero eso, en Tokio, es la obligación de usar el tapabocas y de mantener la distancia social. Eso es el estado de emergencia, que en definitiva es el estado en el que vivimos todos.

-¿Podrían ser unos Juegos sin público?

-Hasta el momento en Japón se están desarrollando competencias de fútbol, de rugby y de distintos deportes y se han hecho con una cantidad importante de público respetando algunas medidas de los ministerios de salud. Creo que se está apuntando a que haya un nivel de público, pero hoy es difícil saber cuánto. Lo que estamos discutiendo es cuánto público va a haber, cuál será la capacidad de público en los lugares de competencia cerrados y en los lugares abiertos.

-¿Qué mensaje pretende dar el COI con el sostenimiento de Tokio 2020?

-Cuando vino la pandemia, al principio todos reaccionamos porque no sabíamos cómo tratarla y no sabíamos los riesgos que nos traía aparejamos y todas las actividades en el mundo se paralizaron. Pasó el tiempo, aprendimos mucho cómo tratar el virus, fuimos descubriendo cosas y el mundo comenzó a rodar. En este mundo donde la vida sedentaria primó por las cuarentenas, donde la gente dejó de hacer actividad física, había que tomar una decisión estratégica: poner en funcionamiento el deporte del mundo porque eso estimula y promueve la vida sana. Tenemos que seguir para adelante y los Juegos son un motor para el deporte y una motivación de encuentro para todo el mundo porque nos vamos a reunir 200 países con todos los cuidados del caso. Es como que el mundo vuelve a cierta normalidad. Todo está listo, todo está funcionando, todo está en óptimas condiciones.