Breves historias detrás de aquello que nos identifica

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El patito -en tanto emergente de una política- le permitió a Entre Ríos entrar en la consideración del mercado turístico.

El “Patito” identificó al turismo entrerriano durante dos décadas: 1969-1989. Su objetivo fue crear una forma diferente de mostrar la “provincia de los caudillos y las lomadas”. Luego pasó a ser también la de “todos los verdes”. La nota se interna en el análisis de este pasaje.

 

Jorge Mario Medina

 

Los especialistas en Marketing señalan que un emblema comercial tiene una vigencia o vida útil limitada. No es el caso de los grandes íconos de marcas famosas que perduran quizás de por vida. En tal sentido se interpreta que “renovarse es vivir” y que por la dinámica del Turismo se van modificando mercados, se incluyen nuevos atractivos, se incorporan servicios acordes a los tiempos y en consecuencia resulta conveniente “aggiornar” la imagen para instrumentar su promoción.

Este cambio -del “patito sirirí” al “todos los verdes”- se produjo cuando, tras intentar un concurso, el mismo resultó desierto y se contrató entonces a una empresa publicitaria Jacky Yound & Asociados para la creación de un nuevo elemento publicitario que sustituyera al símbolo alado creado por Goiburo.

“Ecológico”, “rural”, “sustentable” estaban empezando a sonar fuerte en el ámbito turístico y la palabra verde aparecía como una sustancia vital en relación con las actividades humanas.

La empresa mencionada propuso entonces un cambio total en el mensaje turístico de Entre Ríos y diseñó cuatro elementos cuadrimorfos con otras tantas tonalidades de verdes y le asoció un eslogan: “Entre Ríos, Todos los Verdes”.

Como todo cambio, produjo opiniones diversas y encontradas. La innovación era demasiado contundente, pero la Comisión provincial de Turismo, integrada por los titulares de los organismos municipales del sector y representantes de la actividad privada, dio su aprobación.

En el consciente colectivo de los entrerrianos, poco a poco, se afianzó el convencimiento que el genuino color de la ecología es la más clara manera de definir y promocionar la provincia.

 

MIRADAS.

Paisajísticamente, si observáramos Argentina desde un imaginario vuelo, la veríamos gris en la Patagonia, por el color de la estepa; color terracota en el noroeste por los Cerros Calchaquíes; sería un mosaico de colores sepias en la Pampa, por los campos arados y los cultivos extensivos; y, sin dudas, el color verde resaltaría con nitidez en el Litoral. De esos verdes, Misiones mostraría uno muy intenso por la selva; Corrientes, una tonalidad azulada, por los esteros: y Entre Ríos, luciría diversos verdes, muchos verdes, “Todos los verdes”.

Estos se manifiestan en múltiples tipologías en cada subregión provincial. En el centro-norte, con el “Montiel”. Otros a partir de los bosques en galería orlando los ríos. En las praderas cultivadas del centro sur con tonalidades propias según los cultivos. Y en el Delta, otras variantes por las salicáceas.

Aprobados el logo y el slogan, fueron presentados oficialmente en el Hotel “Savoy” en Buenos Aires, luego en el “Mayorazgo” de Paraná y en el “Hotel Quirinale”, en Colón.

Se iniciaba así una nueva etapa. Entre Ríos comenzaba a consolidarse en el concierto de los destinos turísticos nacionales y su mensaje era contundente: “Entre Ríos, Todos los Verdes”. De aquí en más, la provincia de las lomadas, los caudillos y los inmigrantes tenía un nuevo y preponderante desafío: imponer sus verdes para que fuesen descubiertos y visitados.

Uno de los primeros textos que se incluyó en folletería y en artículos periodísticos , decía: “Es el color de la esperanza, de la apacibilidad, del ensueño. Pero también de la panza de los Dragones de Pancho Ramírez. De la yerba mate del cimarrón amigo. De la vía libre para el tránsito turístico. Del matiz de la alfombra montielera al norte, de las praderas y las islas al sur. Y por si fuera poco, el origen de la denominación ‘gringo’ de los colonos que la poblaron: el ‘green grass’ de sus pastos verdes. En suma, el color auténtico de nuestra provincia. Una especie de ‘Verde, que te quiero verde’ de un imaginario Federico García Lorca entrerriano.”

De inmediato el grupo musical “Memorias de los Pueblos”, oriundo de Colón, dirigido por Alcibíades Larrosa, compuso un tema litoraleño con aire de chamarrita que tituló “Todos los verdes” y en un fragmento de su letra dice: “De todos los verdes, uno, ofrenda de tiempo y vida; uno con todos los verdes, paisaje de bienvenida.” Luego. “Venite a mi tierra un día, quiero mostrarte el color, que Dios regaló al poeta y fuerzas al labrador”. Y, finalmente. “De Todos los Verdes, uno, entre montes y sembradíos; una esperanza ondulante, se prenderá en su camino”.

El escribano Carlos Lescano, siempre recordado como “Santos Tala”, también incursionó en la temática y en un poema titulado “Todos los Verdes de Entre Ríos” expresó: “Por la gracia natural, Entre Ríos es puro verde. Todos los tonos y escalas. Verde brillante el maizal. Se afirma en el alfalfar, oscuro adusto en los talas/ Al verde lo puso Dios, con amor sobre la tierra. Creó la lluvia y puso el sol, para que germine y crezca”.

 

TRAMOS

Durante la Gobernación de Mario Moine (1991-1995), el organismo turístico fue elevado al rango de Secretaría de Turismo, designándose titular a Juan Carlos Guarneri, de dilatada trayectoria en el quehacer turístico oficial y hasta entonces Secretario de Turismo de Paraná. Guarneri ratificó el eslogan pero modificó el isologo, invocando su dificultosa aplicación y entendimiento que el agregado de colores fuertes -el rojo y el amarillo- le imprimirían una mayor contundencia y riqueza visual.

La empresa “Ogilvy & Mather” de Capital Federal replanteó el diseño central del logotipo y tras varias consultas los publicistas  sugirieron agregar un sol – símbolo del verano y el turismo de playas -y adaptar los cuatro cuadrados a ondas que sugirieran las lomadas entrerrianas.

El conjunto se verticaliza, ubicándose el sol en la parte superior, en degradé del rojo pasando por el naranja para llegar al amarillo. Las ondas se ubican al centro manteniendo la gama de los cuatro matices. Al pie, en negro y con otra tipografía se inserta el mensaje “Entre Ríos, Todos los Verdes” destacándose especialmente sendas palabras que indican la provincia. El renovado diseño fue aprobado por el Ejecutivo Provincial aunque muchos no coincidían con sus modificaciones.

El mensaje “Todos los verdes” gozó de una relevante reputación nacional y hasta muchos destinos turísticos llegaron a “envidiarlo” (a tal grado que hasta fue plagiado), por la claridad y simpleza de su definición.

Además fue utilizado por algunos organismos municipales de Turismo, con sus adaptaciones: “Rosario del Tala, el corazón de los verdes”, “Concordia, el mejor de los verdes” y presidió simbólicamente la lucha de la comunidad de Gualeguaychú y de las demás ciudades turísticas de la ribera del río Uruguay, contra la contaminación del “Ríos de los pájaros”.

En julio de 2008, el organismo turístico provincial -aún Secretaría de Turismo-, tras 18 años de presencia de Todos los Verdes puso en vigencia un nuevo logo y eslogan: “Entre Ríos, una tierra diferente”.

 

AL MARGEN

Siempre es oportuno reflexionar sobre la ciudad. El desafío en este caso ha sido enriquecer una acción conjunta llevada adelante entre EL DIARIO y la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Uader. De esta experiencia participan docentes, alumnos e invitados, con la idea de poner en valor los bienes comunes y también repasar los asuntos pendientes. Para comentarios y contribuciones, comunicarse a [email protected], [email protected] y/o [email protected].