Crecieron las estafas telefónicas y las denuncias por violencia de género

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El subjefe de la Departamental de Policía de Paraná, Carlos Echaniz, informó a EL DIARIO que durante el año que finalizó se observó un importante aumento de las denuncias por violencia de género y estafas telefónicas. En la primera mitad del año las denuncias por delitos contra la propiedad, arrebatos y robos sufrieron una importante merma. La segunda mitad estuvo signada por la vuelta al “normal” funcionamiento y con éste las denuncias en comisarías retornaron a los niveles de 2019.

 

Nicolás Bonazzolla

 

–¿Qué balance realiza del 2020, un año que encuentra a la policía ante un contexto diferente?

–Primero fue un aprendizaje, venimos de un trabajo de toda la vida cumpliendo una función específica en materia de prevenir y proceder en caso de delitos. En 2020 pasamos de cuestiones preventivas del delito a prevenir y evitar aglomeraciones. Trabajamos sobre el tránsito, la notificación a personas sobre infracciones a decretos nacionales.

Mayoritariamente nos fue bien y la gente lo entendió, también hubo gente que no y tuvimos varias cuestiones. Transitamos el camino de la mejor manera y a esta altura del año tenemos más aplomo en este tipo de funciones.

Hace 6 meses estábamos viendo como le dábamos forma a las actuaciones porque era una cuestión que no es un delito común. No era un robo, un hurto, un daño, un accidente de tránsito. Interveníamos en cuestiones que antes estaban ligadas a la municipalidad, a las habilitaciones.

Hoy las intervenciones en fiestas clandestinas son una rutina que nosotros hace 6 meses no las teníamos. Se infringe un decreto nacional y de la mano se viola el artículo 205 y 239 del código penal.

Cuando se interviene en estos casos uno no está hablando con alguien que sabe que cometió un delito. Vamos y hablamos con gente que cree estar haciendo su vida normal, pero esa vida normal está infringiendo la norma. Con esto se inician las actuaciones y después ya depende de la justicia federal. Al final salimos fortalecidos porque ampliamos nuestro conocimiento.

 

–Pero todo tiene su costo…

–Es cierto, también estamos desgastados porque a la tarea ordinaria se le agrega todo esto, también hay que sumarle los casos de varios compañeros que se fueron contagiando o con contactos estrechos y eso hace que a veces tengamos que brindar el mismo servicio pero con menos personal.

Lo que más nos desgastó en algún momento fueron los aislamientos preventivos de nuestro personal, llegamos a tener cerca de 70 agentes aislados. También perdimos los agentes que son personal de riesgo, con ellos no contamos desde el día uno.

Además las cuestiones personales que hay que sumarle, licencias, familiares enfermos, si te lastimas en servicio. En la policía no existen las suplencias, nosotros cubrimos el servicio, siempre con el mismo personal.

 

–¿Juega en contra el exceso de información?

–Un gran problema que tenemos está relacionado con la información, nosotros antes nos informábamos por los medios y hoy la información está por todos lados, whatsapp, facebook, twitter. Ocurre que mucha gente se informa de medios que no son de su ciudad, se enteran de una disposición y resulta que es de otra provincia. Acá el Gobernador dispone un parámetro general, pero después son los municipios quienes regulan.

Por ejemplo María Grande habilitó para las fiestas 2 locales bailables y Paraná ninguno, Viale habilitó los espacios públicos, Hernandarias los clubes y así cada municipio tiene autonomía. Entonces tenemos que trabajar según cada municipio, la policía es la misma pero tenes que dar lineamientos de trabajo distinto.

 

EN PERSPECTIVA

–Durante la primera parte del año se vio una merma del delito ligada al comienzo de la cuarentena. Después de la segunda mitad del año vimos un rebrote de casos de inseguridad. ¿Con qué lo asocia?

–El crecimiento existe, por ahí refleja cifras llamativas pero porque se lo compara con el periodo anterior que fue el de la cuarentena. En los meses de aislamientos llegamos a tener cero delitos, a partir de mayo comenzó a crecer paulatinamente.

Dentro de los estándares nosotros estamos entre los mismos parámetros del 2019, no en los mismos de la primera mitad del año pero eso tiene que ver con la cuarentena. Aumentó la exposición de la gente, los que trabajan, los que salen a comprar, a visitar familiares y aumentaron los oportunistas que salen a aprovecharse.

Esto delitos están ligados a la oportunidad, se aprovechan del descuido de la persona. Quien está decidido a cometer un delito está esperando la oportunidad. La prevención ahí se focaliza en operativos constantes de identificación.

Nosotros todos los días estamos sacando a la calle 40 personas. Se reúnen de a dos comisarías, se hacen 4 operativos grandes que se reparten a lo largo del día. Agentes en distintas intersecciones que identifican gente que se traslada en vehículo como gente a pie.

–¿Qué dicen las estadísticas en cuanto a delitos?

–Lo que ha aumentado mucho son las estafas, realizadas por personas muy habilidosas y con gran capacidad para embaucar a la gente. No solamente estafan a gente de avanzada edad, que son su principal blanco, también hay jóvenes que al presentarle un beneficio económico acceden a operar en cajeros o a hacer depósitos por compra. Sin duda el delito que más hemos visto incrementarse es el de las estafas telefónicas.

Después tenemos los delitos contra la integridad de las personas como la violencia de género. El 50% de las personas que terminan con traslados a Alcaidia por un delito está asociado a casos de violencia de género o por incumplimientos de órdenes de restricciones que imponen los juzgados de familia.

Hay gente que no acepta los parámetros de conducta que establecen los juzgados, son medidas de restricción por determinados días y meses. Ese incumplimiento debe ser observado por el personal policial y debe notificar a fiscalía. Después hay casos más graves con uso de medios electrónicos como el botón antipático o de tobilleras electrónica. En todos estos casos conlleva una detención de la persona.

 

–Estos dos ítems aumentaron…

–Sí, es así: durante el 2020 crecieron las estafas telefónicas y las denuncias por violencia de género.

Por otro lado también tenemos que empezar a hablar de un problema que son los compradores de cosas robadas. Si no hubiera compradores nadie robaría. Lo que nos ocurre es que muchas veces las cosas robadas se recuperan en los domicilios de esos clientes potenciales. El ladrón es culpable pero el comprador también. El mayor número de compradores se encuentra en las redes sociales.

 

Los controles

–¿Cómo evalúa el operativo y las situaciones vividas durante las fiestas?

–El espacio público se controló, donde hubo presencia policial no hubo ningún tipo de problema afortunadamente. Después en general lo que fuimos observando es que hay dos tipos de fiestas, las autoconvocadas y las comerciales. Las autoconvocadas son cuando se juntan en alguna casa o quinta y todos llevan algo para consumir,  lo cual está mal y es una infracción.

Pero por otro lado están las fiestas comerciales, donde se cobran entradas y se venden bebidas. En ambos casos hay infracción pero en uno se lucra y en el otro no. Hubo no menos de 15 intervenciones durante las fiestas. Sin dudas el 31 y el 1° fue mucho más concurrido y con más movimiento.

También hemos notado conflicto en esas fiestas autoconvocadas. Muchas veces se juntan personas de edades muy distintas, grupos muy diferentes y por ahí se arman problemas y disputas.