El trabajo y las necesidades de una vecinal, al borde del arroyo Manga

173
EL DIARIO recorrió el barrio acompañado por tres integrantes de la comisión vecinal. Fotos: Marcelo Miño.

En el límite con las barrancas del arroyo Manga se encuentra la vecinal Pagani, ubicada en inmediaciones de las calles Juan María Pérez y José Salvarini. Aquí se puede ver reflejado el trabajo que realizan diariamente integrantes de la comisión vecinal en busca de constantes mejoras para el barrio.

 

SANTIAGO DALZOTTO / [email protected]

 

EL DIARIO recorrió las instalaciones de la vecinal y las calles del barrio acompañado por la presidenta de la vecinal, Nora Sánchez; la secretaria, Inés Waigandt; y la tesorera, Araceli Rueda. Durante la recorrida, las integrantes de la comisión vecinal expresaron los diferentes trabajos que se vienen realizando, los proyectos que tienen en carpeta, las necesidades del barrio y lo más importante: la obra que anunció la municipalidad de repavimentación, ensanche y desagües en avenida Rondeau.

Nora Sánchez, presidenta de la comisión vecinal y residente en el barrio hace más de 40 años, señaló que se continúa trabajando a pesar de la pandemia. “Con Araceli hemos andado bastante durante todo este tiempo y siempre trabajando con la Unidad Municipal Nº 4 que es la que tenemos más cercana. Con mucho sacrificio, pero estamos recibiendo respuestas para seguir trabajando en el barrio con el compromiso desde la municipalidad en ayudarnos”.

Además, Nora resaltó la importancia que tiene la comisión vecinal como nexo directo entre los vecinos y el municipio. “Por eso hemos seguido trabajando y vamos a seguir por ese camino en la gestión que me toca llevar adelante, confiamos en las autoridades y vamos avanzando despacito para mejorar el barrio que estaba un poco abandonado”.

 

NECESIDADES

Por su parte, la tesorera de la comisión vecinal, Araceli Rueda, comentó cuáles son las principales necesidades de la zona y el trabajo que se viene realizando desde la vecinal para poder ir solucionándolos. “El barrio está necesitando muchas cosas y de a poco lo vamos logrando; nuestro mayor compromiso es el arroyo, tener un polideportivo para el barrio y el cuidado de la plaza”, enumeró.

“Hemos trabajado bastante en esta pandemia que nos trató bastante mal –agregó–; golpeamos muchas puertas por todos lados, nos encontramos con personas que nos atendieron muy bien como algunas otras que nos cerraron las puertas”, señaló. “Seguimos trabajando en conjunto con toda la comisión vecinal para mejorar el barrio, logramos conseguir luminarias nuevas, que se desagoten algunos pozos, que se cambien los juegos de la plaza, estamos en gestiones para lograr tener el polideportivo. También participamos en la apertura de sobres para la obra nueva de calle Rondeau y estamos muy agradecidos porque es la primera gestión municipal que nos está dando una mano muy grande a través de la directora de Comunidades Vecinales, Bibiana Fehr, que siempre nos atiende”, destacó Araceli.

 

ACTIVIDADES

La secretaria de la vecinal, Inés Waigandt, comentó acerca de las actividades que se venían realizando habitualmente en épocas normales y el uso que tiene actualmente el salón vecinal ubicado frente a la placita del barrio sobre la calle José Salvarini, a pocos metros de las barrancas del arroyo Manga.

“En una época hubo cocina y tejido, actualmente no se puede por la pandemia, pero se habilitó gimnasia dos veces a la semana y eso es todo lo que podemos hacer por ahora. Si bien los vecinos quieren más cosas, por ahora no las podemos realizar”, contó la vecinalista.

Dentro del salón se puede observar las marcaciones que se realizaron para que varios vecinos y vecinas del barrio puedan participar de las clases de gimnasia respetando el distanciamiento y todos los protocolos establecidos.

 

SERVICIOS

“Estamos bien”, expresó Araceli Rueda, al tiempo que señaló que “cuando solicitamos limpieza vinieron rápido, lo mismo con el alumbrado y lo que necesitaríamos con más urgencia sería un placero, porque teníamos uno pero se jubiló y no tuvimos reemplazo”, indicó la tesorera. Contó también que se solicitó la fumigación en los espacios verdes cercanos al arroyo, teniendo en cuenta la gran cantidad de mosquitos que aparecen cuando comienza a caer la tarde.

Uno de los principales inconvenientes que tiene esta vecinal, al igual que las otras tantas que se encuentran cerca de la barranca de un arroyo, tiene que ver con los problemas que allí se generan. Uno de ellos y no menor es la inseguridad, al utilizarse este lugar como vía de escape luego de cometer delitos.

Consultada sobre la seguridad en el barrio, Sánchez comentó que “por lo menos desde la Comisaria Cuarta se le está dando respuestas y andan los patrulleros, pero son muchos los robos del último tiempo. En el jardín maternal ya robaron como tres veces, incluso se llevaron nueve aparatos de aire acondicionado y a plena luz del día se robaron una bomba de agua, también”, se lamentó.

 

CALLE RONDEAU

La obra que abarcará el tramo entre Don Bosco y Churruarín, en una primera etapa comprende también parte de la jurisdicción de la vecinal Pagani, entre Churruarín y Almirante Brown.

Araceli Rueda destacó la invitación por parte de las autoridades municipales para poder participar en cada instancia previa a la ejecución de la obra. “Nos invitaron a la apertura de sobres para obra y ahí estuvimos, pero nuestra mayor preocupación es la renovación de la plaza, el desmalezado de los márgenes del arroyo y la concreción del polideportivo, que hace mas de 20 años lo estamos esperando, teniendo en cuenta de que en el barrio hay muchos chicos y sería un espacio para tener más actividades en el barrio y que se le pueda dar vida a ese espacio que está desocupado”. El lugar donde se proyecta emplazar el polideportivo para el barrio se encuentra al final de la calle José Carlos Halle, a pocos metros del arroyo Manga.

 

Finanzas en cero

La tesorera de la comisión vecinal habló sobre la situación económica y lo difícil que se hizo durante todo este tiempo poder mantener las instalaciones de la vecinal, sin tener ingreso de ninguna de las actividades. “La verdad es que se hizo muy difícil, entre nosotros hemos puesto plata porque no hay ayuda para reparar algunas cosas y poder hacer algunos trabajos”. Es importante remarcar que el salón vecinal habitualmente se alquilaba para algunos eventos de los mismos vecinos del barrio, lo que permitía tener un ingreso económico para pagar algunos servicios y mantener las instalaciones.