Ante la bajante del río declararán la emergencia hídrica en la ciudad

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Según el Instituto Nacional del Agua, el Paraná continuará promediando los 40 centímetros durante los próximos meses. Eso dificulta la toma de agua para potabilizar. La Municipalidad apeló al consumo responsable.

El intendente de Paraná, Adán Bahl, elevó al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para declarar la emergencia hídrica y priorizar el uso razonable del agua en la ciudad, ante la pronunciada y sostenida bajante del río Paraná. “Es una medida previsora, que tomamos ante una situación crítica para cuidar a nuestros vecinos y vecinas”, señaló.

Según explicó el Intendente, la medida implicará aplicar más controles en relación al consumo de agua, aunque aclaró que no se trata de “facultades extraordinarias” para el Departamento Ejecutivo Municipal.

Asimismo, Bahl señaló que el Instituto Nacional del Agua prevé que la actual situación del río se mantendrá en los próximos meses y por eso se han realizado gestiones ante la Cancillería Nacional en relación a la apertura de compuertas de las represas extranjeras que operan río arriba.

Controles

“Tomamos la decisión de declarar la emergencia hídrica porque necesitamos priorizar con urgencia el uso razonable del agua. De modo contrario, si no cuidamos el recurso, durante el verano y en bajante, no vamos a poder garantizar el suministro en todos los barrios de la ciudad”, agregó.

“No nos da facultades extraordinarias, lo que nos está dando es una mayor potestad con respecto al control. ¿Qué va a implicar esto concretamente? Que va a haber muchos más controles. Por eso decimos que no buscamos la sanción, sino la colaboración», argumentó.

“La clave es la responsabilidad. Todas y todos necesitamos hacer un uso responsable y consciente de este recurso. Esto significa una única cosa: no derrochar el agua y cumplir con lo que estipula la reglamentación”, concluyó Bahl.

Muelle 1

En una conferencia de prensa que brindó en la Casa de la Costa acompañado por la viceintendenta Andrea Zoff y parte de su gabinete, Bahl señaló: “El río Paraná está atravesando una de las peores bajantes de su historia. Esto es producto de efectos meteorológicos, agravados por el cambio climático, y la falta de lluvias en las cuencas. Esto produce distintos efectos y en las ciudades ribereñas afecta la eficiencia de las bombas que captan agua en el río y la trasladan a las plantas potabilizadoras”.

Señaló además que una de las bombas de extracción de agua más afectadas por la bajante es la del muelle N° 1, que provee de agua cruda a la planta de calle Ramírez, y que se encuentra muy cerca del borde costero.

“La bomba del muelle N° 1 está muy cerca del borde y ha tenido situaciones que hemos afrontado durante todos estos meses. Hemos dragado el canal para que el agua ingrese, hemos mantenido limpio ese canal, con un mantenimiento sistemático de la bomba y de esa manera, aún con el río en menos de 20 centímetros no hemos tenido ningún tipo de inconveniente para la captación del agua. Los pronósticos que tenemos del Instituto del Agua no son favorables para los próximos meses”, remarcó.

Plantas

El titular de Obras Sanitarias, Juan Pablo Arroyo, explicó que “Paraná tiene la desventaja de tener que elevar agua hacia las dos plantas potabilizadoras, Echeverría que está a 45 metros (de altura) con respecto al río y la Planta de Ramírez a 120 metros respecto al río. Esa es la dificultad, además de poder tomar el agua hay que transportarla y elevarla a esa altura lo cual requiere mucha de energía y equipamiento más importante que otras ciudades que están en la costa y no tienen problema en la captación de agua”.

“Venimos realizando acciones en la toma de agua a diferencia de lo que fue a principio de este año cuando ocurrió la bajante por abril y mayo. Este año nos adelantamos. Hace 15 días se hizo una profundización en el canal del Muelle 1. Esto nos permitió, con la colaboración de los buzos, poder limpiar la bomba y hoy estar tomando agua en ese muelle sin ningún inconveniente y que la bomba esté funcionando al 100 por ciento. Además, se vienen gestionando diferentes proyectos y se han ido solicitando diferentes financiamientos para poder proveer sin ningún inconveniente agua a toda la ciudadanía.

Trabajos y medidas para garantizar el agua

Dentro de las acciones, se está terminando con los 14 pozos semisurgentes, 4 que se recuperan y 10 que se hacen nuevos para durante el verano, la época que escasee el agua o haya mayor consumo, proveer de agua a los vecinos.

“Hay una tendencia que el río esté por los próximos 30 días en 40 cm. El informe se va actualizando periódicamente porque es muy dinámico, dependiendo de las zonas donde llueva. Nosotros con estar arriba de 30 cm no tenemos inconvenientes. El fin de semana tuvimos 19 cm y no tuvimos problemas con la captación, pero ya está forzada la bomba. Gracias a los trabajos de limpieza en lugar se está tomando 1.400 m3 por hora, estuvo tomando 1.370 m3 por hora o sea que el rendimiento bajó muy poco. Si sigue bajando el río y sale de funcionamiento la bomba afectará la provisión de agua cruda hacia la planta Ramírez y Echeverría no tendría problema y es la que abastece a 90% de la población, en tanto solo se vería afectada el 10% de las reservas. Por eso se necesita la concientización», concluyó Arroyo.

Por otro lado, se informó que está trabajando en un programa para medir las pérdidas. «Paraná tiene un 6-7% de medidores, la intención es poder elevarlo a un 30-35%. Venimos trabajando en eso que requiere una gran inversión por lo cual buscamos financiamiento externo”, destacó Arroyo.

“El exceso de agua se da por dos situaciones. El derroche de la gente y por otro lado por las pérdidas. Muchas de ellas porque las instalaciones de cañería son viejas”, remarcó el funcionario.