Desde el teatro independiente celebran el protocolo sanitario pero: «Será difícil sin apoyo económico»

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Desde el teatro independiente celebran el protocolo sanitario pero advierten: «Será difícil sin apoyo económico».

En el sector celebran que se hayan aprobado las medidas necesarias para la vuelta a la actividad, pero aclaran que con una capacidad reducida al 30 % para evitar contagios, podrían no cerrar los costos.

Mientras teatros oficiales y salas comerciales reabren sus puertas después de ocho meses, referentes de espacios independientes celebran la aprobación del protocolo para funciones con público pero advierten que «para muchos» cumplir con el aforo reducido al 30 por ciento y los gastos de adecuarse a las exigencias sanitarias, «será difícil sin un apoyo económico».

El protocolo aprobado la semana pasada para las salas de la Ciudad de Buenos Aires establece que se se habilitarán funciones con aforo del 30 por ciento y que la cantidad de personas en escena deberá ser acorde al cumplimiento del distanciamiento social (2 metros).

«El coeficiente de ocupación del aforo será de un máximo del 30% en relación a la capacidad máxima habilitada, siempre y cuando el establecimiento cuente con renovaciones de 40 m3/h por persona sin recirculaciones», advierte el documento.

«En el supuesto de contar con recirculaciones, se deberá incluir un filtrado tipo F7 o superior. En todos los casos, se deberá garantizar renovaciones de 40 m3/h por persona por medio de inyección y extracción de aire forzada y se permitirá complementar renovaciones faltantes con recirculaciones de aire por medio de sistema de filtrado portatil tipo HEPA» (un purificador).

Desde su sala Callejón, Javier Daulte apuntó a esta agencia que «siento que a las actividades artísticas y, especialmente al teatro, este protocolo le genera restricciones enormes que atentan contra la economía (ya en estado de emergencia) del sector. No solo por el aforo reducido sino por el gasto que implica cumplir con las condiciones planteadas por el protocolo».

Daulte añadió a Télam que «también se percibe como injusto ver muchos restaurantes y bares llenos de gente y que los teatros tengan que estar tan restringidos cuando se trata de una actividad muy segura, donde no hay por qué quitarse el barbijo en ningún momento, ni entrar en contacto físico con ninguna persona ni objeto».

«El sector independiente lo sufre y lo ha sufrido muchísimo. Más allá de celebrar la vuelta del teatro que es algo que hay que celebrarlo, no deja de ser una situación de extrema vulnerabilidad y de emergencia en todo el país», sostuvo

Al respecto, remarcó que «el sector viene acumulando deuda» y «trabajando para tan poca gente se necesita un aporte extra no solo para la sala sino para los artistas que van a presentar sus trabajos y necesitan poder capitalizar el laburo».

SIN CUARTA PARED

Por su parte, el actor y director Mauricio Dayub destacó que su sala de Palermo El Chacarerean donde este fin de semana retomó el unipersonal «El equilibrista» es «particular porque no tiene lo que habitualmente se llama cuarta pared, ni tampoco tercera».

«El fondo del escenario es un gran ventanal que, abierto, permite tener una gran corriente de aire natural para que el espacio esté debidamente ventilado cuando llegue el público y además estamos incorporando a nuestros equipos de aire los filtros reglamentarios. Tendremos a full no más de 52 espectadores cumpliendo con el 30 por ciento de nuestra capacidad», explicó el actor paranaense.

Dayub hace malabares sensibles con evocaciones significativas